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Justicia identifica a Lozano Cerrón por amputación en video de torturas y sigue prófugo

El acusado de cortarle un dedo a Lara Gutiérrez en el video del triple femicidio de Florencio Varela fue identificado como José Miguel Lozano Cerrón, quien tiene pedido de captura. La causa por narcotráfico que llevó a Macalopu Cafferata permitió rastrearlo.

EN 30 SEGUNDOS

La justicia federal identificó a José Miguel Lozano Cerrón como el autor de la amputación de un dedo a Lara Gutiérrez en el video de torturas del triple femicidio de Florencio Varela. Está prófugo con pedido de captura del Juzgado Federal N°2 de Morón. La identificación surgió de una causa por narcotráfico vinculada a Pablo Macalopu Cafferata.

La justicia federal identificó a José Miguel Lozano Cerrón como el autor material de la amputación de un dedo a Lara Gutiérrez, la víctima de 15 años del triple femicidio de Florencio Varela, según quedó registrado en el video de las torturas. El acusado, de nacionalidad peruana y 41 años, se encuentra prófugo y tiene pedido de captura a cargo del Juzgado Federal N°2 de Morón, a cargo del magistrado Jorge Rodríguez y el secretario Ignacio Calvi. La revelación del video, que muestra el interrogatorio y las vejaciones previas al degüello de las víctimas, dio un giro al expediente y puso nombre y rostro a uno de los ejecutores directos.

La identificación de Lozano Cerrón provino de una causa por narcotráfico que permitió vincularlo con el entorno de Pablo Daniel Macalopu Cafferata, alias “Roger”, el presunto líder de la banda del Bajo Flores. Esa causa, a cargo de la jueza Sandra Arroyo Salgado, está ligada al hallazgo de más de 200 kilos de cocaína en Moreno. Lozano Cerrón había fijado domicilio en la misma dirección que Macalopu Cafferata, un dato que los investigadores consideraron relevante. Su nombre también aparecía en cruces de llamadas, pero el video terminó de cerrar el círculo en su contra, según fuentes del caso.

El video, cuya difusión pública precipitó las identificaciones, muestra a Lara Gutiérrez, de 15 años, mientras ruega por su vida y se dirige a “Roger” como posible líder del plan para matarla. Segundos después, Lozano Cerrón le corta un dedo con una tijera cortaperno y lo exhibe ante la cámara, mientras “Roger” celebra con un “muy bien, muy bien”. La escena, de una violencia extrema, se convirtió en prueba central para la causa que investiga el triple femicidio bajo secreto de sumario.

Lozano Cerrón residiría en Argentina desde hace al menos diez años y, según la sospecha de los investigadores, regentearía dos locales de comida, con un tercero abierto semanas atrás. En 2017 fue demandado en un juzgado civil junto a su madre como garante de un alquiler en la calle Franklin, y ofreció el mismo domicilio que Macalopu Cafferata usó para registrarse ante las autoridades. Su nombre no figura en fallos de primera o segunda instancia de la justicia federal porteña y bonaerense de la última década, lo que sugiere un perfil de bajo registro judicial previo. El rastro se esfumó en los últimos días, según las fuentes consultadas.

La causa por el triple femicidio continúa bajo secreto de sumario para las partes, lo que limita el acceso de las defensas al video. El abogado Lucas Contreras Alderete, defensor de Tony Janzen Valverde, alias “Pequeño J”, afirmó que su cliente sufrió amenazas en la cárcel de Ezeiza tras la difusión del material: “Alguien le habría susurrado en el pabellón: ‘Mata conchas, te vamos a hacer cagar’”. Contreras Alderete responsabilizó al Estado por la seguridad de su defendido y pidió que se investigue quién filtró el video. Janzen Valverde, a quien Lara conocía de las calles del Bajo Flores, se encuentra en una unidad de alto riesgo y se negó a declarar en la causa del triple crimen.

La lectura

El caso expone un patrón de violencia narco con participación de una estructura criminal transnacional asentada en el Bajo Flores, donde los roles de mando y ejecución aparecen distribuidos y las víctimas incluyen a menores de edad. La identificación de Lozano Cerrón a partir de una causa por narcotráfico ajena al femicidio muestra cómo las investigaciones por drogas pueden aportar pruebas clave para delitos de lesa humanidad en el fuero penal ordinario. También plantea interrogantes sobre la circulación del video dentro del sistema penitenciario y los riesgos para testigos o imputados.

Qué sigue

La principal incógnita es la localización y captura de Lozano Cerrón, cuyo rastro se perdió en los últimos días. La justicia deberá resolver si el acusado cuenta con una red de protección o si abandonó el país. En paralelo, la defensa de Janzen Valverde impulsa un pedido de resguardo y una investigación sobre la filtración del video, mientras la causa por el triple femicidio sigue bajo secreto de sumario. Falta esclarecer si otros integrantes de la banda participaron de la amputación y qué grado de conocimiento tenía “Roger” de cada paso del plan criminal. La respuesta institucional, hasta ahora, se limita al pedido de captura y a la causa en curso.