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Ley de Economía Digital arranca con 15 días para definir sectores sin efectivo
La publicación en el DOF abre el plazo para que Hacienda elija dónde iniciará la reducción del uso de billetes y monedas, mientras los usuarios enfrentan riesgos de fraude en pagos QR y transferencias.

La Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos fue publicada en el DOF, iniciando un plazo de 15 días para que Hacienda defina los sectores estratégicos donde se reducirá el uso de efectivo. La medida impulsa pagos con QR y transferencias, pero la Condusef alerta sobre fraudes, robo de información y errores en operaciones. El gobierno gana trazabilidad; los usuarios asumen el costo
La Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos fue publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF), con lo que arrancó un periodo de 15 días para que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público señale los sectores estratégicos donde comenzará a reducirse el uso de efectivo en México. El hecho no es menor: la ley habilita al gobierno a elegir en qué actividades económicas se presionará para migrar de billetes y monedas a pagos electrónicos, y esa decisión redistribuirá costos y beneficios entre comercios, bancos, usuarios y el propio fisco.
El texto publicado este jueves en el DOF no detalla aún qué sectores serán los primeros. Esa definición quedará en manos de Hacienda y es la pieza que puede convertir una declaración de intenciones en un cambio cotidiano para millones de personas que hoy cobran o pagan en efectivo. La ley busca disminuir el uso del efectivo, pero su implementación será paulatina, según han señalado representantes del sector bancario.
Los riesgos que ya se conocen
La expansión de pagos con códigos QR y transferencias electrónicas no está exenta de peligros. La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) ha identificado al menos tres modalidades de fraude con QR: la sustitución de códigos originales por etiquetas fraudulentas que desvían los pagos a cuentas de delincuentes, la redirección a páginas falsas para robar contraseñas y datos bancarios, y el uso de códigos manipulados para inducir operaciones distintas a las esperadas.
Los usuarios asumen el costo de la prevención: deben verificar cada código QR, confirmar la CLABE y conservar comprobantes para cualquier aclaración. En transferencias SPEI, el nombre del beneficiario no funciona como identificador, por lo que un error en la captura puede enviar los recursos a una cuenta equivocada sin posibilidad de recuperación, ya que las operaciones liquidadas son irrevocables, según el Banco de México.
A ello se suma el malware. La Condusef y la Asociación de Bancos de México (ABM) han advertido que programas maliciosos pueden infiltrarse en teléfonos celulares para obtener contraseñas, interceptar códigos de verificación e incluso tomar el control de los equipos. Los fraudes no necesariamente comienzan dentro de las aplicaciones bancarias, sino mediante enlaces fraudulentos, mensajes inesperados o programas descargados de sitios no oficiales.
La lectura
El mecanismo económico es claro: al reducir el efectivo, el gobierno busca mayor trazabilidad de las transacciones, lo que puede ampliar la base fiscal y facilitar la fiscalización. Los comercios que hoy operan en la informalidad y los usuarios con menor acceso a servicios financieros digitales son los que absorberán el mayor costo de adaptación, mientras los bancos y proveedores de pagos digitales capturan un mercado en expansión. El margen del gobierno es amplio: la ley lo faculta para definir sectores sin necesidad de una reforma adicional, pero la velocidad y el alcance dependerán de la capacidad de Hacienda para imponer costos a los reacios.
El efecto cotidiano comprobable es que quienes hoy pagan con billetes deberán migrar a aplicaciones, tarjetas o códigos QR, con la consecuente exposición a fraudes que la Condusef ya documentó. La ley no incluye, en la evidencia disponible, un programa de alfabetización digital o compensaciones para los sectores que serán obligados a digitalizarse. Esa ausencia es una pieza que falta para evaluar si la transición será equitativa o si simplemente trasladará el riesgo a los usuarios menos preparados.
Qué sigue
En los próximos 15 días, Hacienda deberá publicar los sectores estratégicos. Esa lista definirá el alcance real de la ley y quiénes sentirán primero el cambio. También está por verse si la implementación será gradual, como han pedido los banqueros, o si el gobierno acelerará la migración. Mientras tanto, los usuarios deberán extremar precauciones en cada pago digital y las autoridades financieras tendrán que demostrar que la prevención de fraudes avanza al mismo ritmo que la digitalización.
