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RUTA 27 · LOW

Los 42 mil millones del INE 2027 quedan a revisión del Congreso

La diputada de Morena confirmó que el monto del árbitro electoral no se trató con Edgar Amador Zamora y que su revisión queda en una comisión que se fijó dictaminar antes del 20 de octubre.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre financiamiento y fiscalización electoral
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Claudia Rivera Vivanco, diputada de Morena, confirmó que la solicitud de más de 42 mil millones de pesos del INE para 2027 no se discutió con el secretario de Hacienda y que los legisladores la revisarán después. El INE organizará la elección federal de 2027, donde se renueva la Cámara de Diputados: su presupuesto dependerá del mismo Congreso que competirá en esa contienda.

La diputada de Morena Claudia Rivera Vivanco confirmó el lunes 21 de septiembre que la solicitud presupuestal del Instituto Nacional Electoral (INE) —más de 42 mil millones de pesos para 2027— no fue abordada de frente con el secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, y que su revisión quedará en manos de los legisladores. La precisión importa: el INE es el organismo que organizará la elección federal de 2027, la que renovará la Cámara de Diputados, y su techo de gasto terminará definido en el mismo Congreso cuyos integrantes competirán en esa contienda.

Rivera Vivanco, integrante de la Comisión de Hacienda, participó en la reunión de la Junta Directiva de esa comisión en Palacio Nacional, con la que arrancó el análisis del Paquete Económico 2027: más de 10.6 billones de pesos de gasto, sin nuevos impuestos y con una apuesta por elevar la recaudación mediante el combate a la evasión fiscal. La legisladora calificó el encuentro como "muy importante y oportuno" y detalló que se revisó la situación financiera de Pemex, la estrategia de saneamiento de la empresa y las variables de estabilidad macroeconómica: inflación, tipo de cambio, déficit y deuda. El dinero del árbitro electoral no estuvo en esa lista.

Sobre el financiamiento del INE, la legisladora fue explícita: el tema no se abordó directamente con el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y será revisado posteriormente por los legisladores. No dio fecha ni instancia específica.

Un arranque con mayoría y sin oposición

La reunión se realizó sin representantes del PAN ni del PRI, pese a que todas las bancadas habían sido convocadas. En una carta dirigida al secretario, el grupo parlamentario de Acción Nacional acusó que la invitación fue "informal", enviada la tarde del viernes 17 de septiembre por grupos de chat de WhatsApp, sin orden del día ni convocatoria oficial a la totalidad de los integrantes. Es una acusación de la bancada, no un hecho acreditado por resolución alguna; lo verificable es que la reunión ocurrió sin ellos y con presencia de Morena, PT y Partido Verde.

El presidente de la comisión, Carol Antonio Altamirano, respondió que la Presidencia respetará las decisiones de cada grupo parlamentario y mantendrá abiertos los canales de diálogo. También anunció que la comisión permanece en sesión permanente y que buscará aprobar el dictamen antes del 20 de octubre, para que el Pleno avale en ese mismo plazo la Ley de Ingresos, la Ley Federal de Derechos y la Ley del Impuesto Sobre la Renta.

La lectura política

El primer efecto del lunes es de agenda. Al dejar la solicitud del INE fuera de la conversación con Hacienda, la defensa de ese techo presupuestal se traslada de la negociación con el Ejecutivo a la arena legislativa, donde Morena y sus aliados tienen los votos. Eso le da a la mayoría margen para dosificar el monto, condicionarlo o intercambiarlo por otros tramos del paquete, y le permite a Hacienda no comprometer una cifra en septiembre. Es la diferencia entre un trámite técnico y una decisión política disponible.

Para el INE, la señal es de incertidumbre: opera con una cifra solicitada que todavía no está en el papel y con la definición diferida a una comisión que trabaja contra reloj. La ruta que la propia comisión se fijó comprime el espacio de ajuste: la comparecencia del secretario ante el Pleno está prevista para el 30 de septiembre, diez días antes del plazo que la comisión se dio para dictaminar el 20 de octubre. Cuanto más tarde entre el tema del INE a la discusión, menor el margen para negociarlo por separado del resto del paquete.

Hay un elemento estructural que ninguna bancada controla: los diputados que revisarán el presupuesto del organismo que organizará su propia elección son, en buena parte, los que estarán en la boleta de 2027. No es una imputación de intención, es un incentivo verificable en el diseño institucional, y aplica igual a todas las fuerzas políticas, incluida la oposición ausente.

Para el PAN y el PRI, la ausencia tiene doble uso: les permite impugnar la legitimidad del proceso por la vía de la forma —la convocatoria por WhatsApp— y, más adelante, deslindarse del resultado. Si el INE termina con un techo menor al solicitado, la oposición podrá cobrarlo sin haber participado en la negociación. El costo de esa estrategia es que renuncia a influir en la etapa en que todavía se puede.

Lo que la evidencia no permite sostener es que exista ya una intención de recortar el presupuesto del INE. No hay propuesta formal de recorte, ni dictamen, ni fecha de discusión de ese rubro. Rivera Vivanco habla como integrante de una bancada, no como vocera de la comisión ni del organismo electoral.

Qué sigue

Este martes 22 de septiembre la comisión tiene programadas reuniones de trabajo sobre la Ley de Aduanas y, después, sobre la Ley de Economía Digital. El 30 de septiembre, Edgar Amador Zamora comparecerá ante el Pleno conforme al acuerdo de la Junta de Coordinación Política. El plazo autoimpuesto para el dictamen y su votación en el Pleno vence el 20 de octubre.

Quedan por verificarse tres cosas: en qué momento y en qué instancia la comisión abordará la solicitud del INE, qué monto incluirá el Ejecutivo en su proyecto de egresos y si las bancadas fijan postura pública sobre ese techo antes de la votación. Sin esos tres datos, la lectura más sólida sigue siendo una: el financiamiento del árbitro electoral dejó de ser un supuesto y se convirtió en moneda de cambio del calendario legislativo.