RUTA 27 · MEDIUM
Mariano Casas deja Morena y se resta del proceso interno rumbo a 2027
El exsecretario general de Morena en Zacatecas cuestionó las condiciones de participación y la ventaja de quienes compiten desde un cargo público. Dijo que aún no define candidatura ni se suma a otra fuerza.

Mariano Casas, exconsejero y exsecretario general de Morena en Zacatecas, anunció que cierra más de una década de militancia y que no competirá en el proceso interno del partido rumbo a 2027. Cuestionó la equidad y transparencia de la contienda y la ventaja de quienes compiten desde un cargo público. No anunció candidatura ni partido nuevo.
Mariano Casas, exconsejero y exsecretario general de Morena en Zacatecas, anunció el cierre de una etapa de más de una década en el partido y confirmó que no participará en el proceso interno de esa fuerza rumbo a las elecciones de 2027. Lo hizo con un argumento que incomoda más que una renuncia: que las condiciones de la contienda interna no son equitativas. La salida de un cuadro con cargos partidistas a cuestas no reordena por sí sola la política zacatecana, pero deja constancia pública de una fractura en el momento exacto en que el partido discute cómo elegirá a sus candidatos.
En conferencia de prensa, el 19 de octubre de 2026, Casas dijo que su decisión responde a diferencias con la conducción de la vida interna del movimiento y con la forma en que se toman las decisiones políticas, y se desmarcó de cualquier motivo personal. “Esta decisión no nace del resentimiento, sino de mis convicciones y de la necesidad de ser congruente con lo que pienso, digo y hago”, expresó.
Sus objeciones apuntan al diseño del proceso: condiciones de participación, transparencia y equidad. Añadió un punto que toca a los aspirantes que compiten mientras ocupan un cargo público, situación que, desde su perspectiva, debe revisarse para garantizar condiciones justas. La frase con la que resumió su postura —“No puedo hablar de democracia hacia afuera y dejar de defenderla hacia adentro”— convierte su salida en una crítica al método, no al proyecto.
Lo que dijo y lo que no dijo
Casas agradeció a quienes lo acompañaron durante más de una década y sostuvo que su compromiso con Zacatecas “es más importante que cualquier partido”. Fue explícito, en cambio, en los límites de su anuncio: no presentó una candidatura, no anunció una alianza ni su incorporación a otra fuerza política. Su plan inmediato, según lo que expuso, es regresar a las colonias y conversar con vecinos antes de definir su rumbo.
Ese silencio tiene valor político propio. Dejar abierta la posibilidad de continuar en la vida pública sin comprometerse con una sigla mantiene su margen de negociación intacto y evita que su salida se lea como entrega a un adversario.
La lectura política
El movimiento de Casas funciona, en la práctica, como un posicionamiento antes que como una candidatura. No hay registro formal, no hay precandidatura, no hay partido nuevo: hay un dirigente que se retira del proceso interno y se coloca en la posición de quien podría ser incluido después, en una negociación que todavía no ocurre.
Ahí está el incentivo. Quien permanece dentro del proceso acepta sus reglas y a su árbitro; quien sale puede impugnar el método sin quedar atado a su resultado. Al señalar la ventaja de quienes compiten desde un cargo público, Casas nombra el problema de equidad que suele definir estas contiendas: el piso parejo se decide antes del arranque, en el diseño. Su crítica no acredita irregularidades —no presentó evidencia de ellas ni existe resolución que las confirme—, pero sí mide el costo de quedarse.
La señal tiene dos destinatarios. Hacia adentro de Morena, advierte que la disciplina de cuadros con trayectoria territorial no es automática y que el método de selección será el punto de fricción rumbo a 2027. Hacia afuera, deja a Casas disponible como interlocutor, sin compromiso público con nadie y con la libertad de escuchar antes de decidir.
Qué sigue
El primer paso verificable es el recorrido territorial que anunció: no fijó fecha ni formato para definir su futuro político. Tampoco existe aún una convocatoria o un método de selección público que permita medir si sus objeciones encuentran cauce institucional. La pregunta a seguir es acotada: si Casas formaliza una candidatura por otra vía, su salida habrá sido el primer acto de una contienda distinta; si no, su crítica quedará como registro del desgaste interno de Morena en Zacatecas.