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Médicos de Entre Ríos suspenden internación a afiliados de OSER por débitos injustificados
La Federación Médica de Entre Ríos (Femer) dejó de atender internaciones de la obra social provincial desde el 2 de noviembre. Denuncia descuentos sobre honorarios de junio y julio y falta de respuestas a reclamos formales.

La Femer suspendió la atención médica en internación a afiliados de OSER desde el 2 de noviembre por débitos injustificados sobre honorarios de junio y julio de 2026 y por la falta de respuesta a un reclamo formalizado el 28 de octubre. El Círculo Médico Paraná respaldó la medida y advirtió por el perjuicio económico a los profesionales y el derecho de los pacientes a recibir atención adecuada.
La Federación Médica de Entre Ríos (Femer) dispuso la suspensión transitoria de la atención médica en internación a los afiliados de la Obra Social de Entre Ríos (OSER) a partir del 2 de noviembre. La medida fue comunicada formalmente luego de reiterados reclamos por descuentos aplicados sobre honorarios médicos correspondientes a prestaciones facturadas durante junio y julio de 2026, según informó el Círculo Médico Paraná.
El conflicto no es nuevo, pero sí su desenlace. Desde Femer se realizaron numerosas reuniones para aclarar normas, unificar criterios, corregir errores en los sistemas y acordar la devolución de los importes retenidos. Esas gestiones no prosperaron. La falta de respuestas de OSER a los reclamos por débitos injustificados sobre honorarios médicos derivó en la suspensión de la atención en internación, que rige desde el 2 de noviembre.
El Círculo Médico Paraná acompañó el reclamo y reafirmó su compromiso con la defensa de condiciones justas para el ejercicio profesional y el derecho de los pacientes a recibir una atención médica adecuada. En un comunicado, señaló que la situación genera un perjuicio económico directo a los profesionales que brindaron efectivamente las prestaciones, agravado por el atraso de los aranceles médicos establecidos por la obra social.
El mecanismo del conflicto
En el centro del conflicto hay un mecanismo económico preciso: OSER aplica descuentos sobre los honorarios que facturan los médicos por prestaciones de internación. Esos débitos, según Femer, son injustificados. La obra social no habría devuelto los importes retenidos ni ofrecido un plazo para regularizar la situación. Los médicos que ya realizaron las prestaciones absorben el costo directo de los descuentos y del atraso en los pagos, sin que exista un cronograma de devolución.
La suspensión de la atención en internación no afecta consultas ambulatorias ni otras prestaciones, pero golpea el eslabón más costoso y sensible del sistema: la internación. Ahí donde el paciente ya está internado o requiere una cama, la interrupción de la atención médica por parte de los profesionales agremiados introduce una barrera adicional. El derecho a la salud queda en tensión con el conflicto gremial.
El margen de la obra social es acotado en términos financieros, pero también político. OSER depende del gobierno provincial, y la decisión de no responder a los reclamos o de no acordar una devolución tiene un costo reputacional y sanitario. La pelota está del lado de OSER: una respuesta concreta y urgente permitiría regularizar pagos pendientes, resolver las diferencias y restablecer la prestación.
El efecto cotidiano es comprobable: un afiliado de OSER que necesite internación a partir del 2 de noviembre podría no contar con atención médica en internación por parte de los profesionales de Femer. La medida es transitoria, pero no tiene fecha de levantamiento. Depende de que se avance en una solución al conflicto.
La lectura
El conflicto entre Femer y OSER expone una disputa por la distribución de recursos en el sistema de salud entrerriano. Los médicos denuncian que la obra social les retiene honorarios sin justificación y demora los pagos. La obra social no ha dado una respuesta pública en los términos que reclama la federación. En el medio, los afiliados quedan expuestos a una interrupción de la atención en internación.
La medida de fuerza es un clásico mecanismo de presión gremial: se suspende un servicio crítico para forzar una negociación. Pero a diferencia de otras protestas, aquí el costo inmediato no recae solo en el Estado o en la obra social, sino en los pacientes que necesitan internación. El Círculo Médico Paraná insistió en que la salud requiere responsabilidad, diálogo y compromisos que se cumplan, y reclamó que OSER brinde respuestas concretas y urgentes.
La falta de una solución en las reuniones previas sugiere que el conflicto podría extenderse. No hay plazos definidos para regularizar la situación, y la suspensión es transitoria solo en el papel. Si OSER no responde, la medida podría prolongarse y afectar a más prestaciones.
Qué sigue
La pelota está en la cancha de OSER. La obra social debe responder al reclamo formalizado el 28 de octubre y presentar una propuesta que incluya la devolución de los importes retenidos y un cronograma de pagos. Femer y el Círculo Médico Paraná exigen una solución concreta y urgente. Mientras tanto, los afiliados de OSER que requieran internación deberán buscar alternativas o esperar que el conflicto se destrabe. La evidencia disponible no permite saber si habrá una reunión en los próximos días ni cuál es la posición oficial de OSER, un elemento clave para medir la duración de la medida.
