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RUTA 27 · MEDIUM

Modalidad 40 llega al Congreso y destapa el costo político del IMSS rumbo a 2027

El decreto de Sheinbaum que elimina el salario topado en la continuación voluntaria ya está en el Senado y San Lázaro. La discusión sobre la viabilidad financiera del instituto se cruza con la sucesión electoral.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre Congreso y reglas electorales
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El cambio a la modalidad 40 del IMSS, que elimina el beneficio del salario topado para pensiones altas, llegó al Congreso para su análisis. Ricardo Monreal, Higinio Martínez, Ignacio Mier y Raúl Bolaños-Cacho tienen la pelota. El columnista José A. Chávez sostiene que el ajuste responde a la fragilidad financiera del IMSS de Zoé Robledo y advierte que el tema puede pesar en 2027.

La modificación a la modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) —la continuación voluntaria de cotización para trabajadores en la antesala de la jubilación— ya está en el Congreso de la Unión. El decreto presidencial de Claudia Sheinbaum que elimina el esquema de salario topado, motor histórico de pensiones de 40 a 65 mil pesos mensuales, será analizado en el Senado y en la Cámara de Diputados para determinar si se eleva a rango obligatorio por ley.

El columnista José A. Chávez documenta el detalle técnico: quienes ya están inscritos en la modalidad conservan su beneficio hasta concluir su proceso; el cambio aplica sólo a nuevas solicitudes. Pero el ajuste tiene una segunda arista que el texto subraya: la Secretaría de Hacienda, a cargo de Edgar Amador, dejará de recibir los pagos mensuales de entre 12 mil 700 y 16 mil pesos que los trabajadores aportaban para acceder al salario topado.

La operación legislativa quedó repartida entre los hombres fuertes de Morena en ambas cámaras: Higinio Martínez e Ignacio Mier en el Senado, Raúl Bolaños-Cacho y Ricardo Monreal en San Lázaro. Monreal calificó el decreto como "la decisión correcta", pero condicionó su respaldo a "profundizar las indagatorias" y darle congruencia normativa al sistema jurídico mexicano. No aclaró si habrá afectaciones para los trabajadores que ya no podrán alcanzar una mejor pensión.

El argumento que circula entre los conocedores, según la columna, es que las nuevas reglas responden a que el IMSS que dirige Zoé Robledo está "prácticamente quebrado": una proyección financiera al 2040 lo dejaría incluso impagable. Es una afirmación que el texto atribuye a "los que saben" sin identificar fuente documental, y que conviene tratar como hipótesis política, no como diagnóstico contable verificado.

La lectura política

El movimiento tiene una función práctica que va más allá de la técnica actuarial: traslada al Congreso un costo político que el Ejecutivo no quiere cargar solo. Si el decreto se convierte en ley, los legisladores de Morena —y en particular los cuatro coordinadores y presidentes de mesa directiva citados— quedarán como responsables formales de un ajuste que reduce expectativas de pensión para trabajadores de ingresos medios y altos. Si no avanza, el Ejecutivo conserva el margen para administrar el desgaste.

La referencia al IMSS de Zoé Robledo no es neutra: coloca al director del instituto en el centro de una discusión de solvencia financiera a dos años del arranque formal del proceso electoral de 2027. Robledo es una figura con capital político propio y su gestión será evaluada, quiera o no, en la conversación sobre viabilidad del sistema pensionario. El texto lo dice de manera directa: "A ver qué dicen los Monreal, Higinio, Bolaños, Mier y qué reacción de la oposición, porque las elecciones del 2027 están en puerta".

Para la oposición, el expediente ofrece un ángulo de crítica concreto: un ajuste que golpea a la clase trabajadora organizada y a los sectores medios, justo cuando Morena necesita movilizar ese voto. Para los legisladores de mayoría, el incentivo es diluir la responsabilidad: audiencias, foros y "congruencia normativa" permiten estirar el calendario sin votar de inmediato. Para Hacienda, el cálculo es distinto: cada mes que se cierra la modalidad 40 se deja de captar un flujo que el propio texto describe como relevante.

No hay aquí una candidatura ni una precandidatura: hay un posicionamiento temático. El tema pensionario funciona como eje de contraste para 2027, y quienes lo administren en el Congreso ganarán o perderán margen frente a sus propios grupos. La discusión también mide lealtades internas: Monreal ya fijó una postura pública que lo distingue del resto de los coordinadores citados.

Qué sigue

El decreto está en análisis en las dos cámaras. Los pasos verificables son: la definición de si se convoca a periodo extraordinario o se dictamina en el ordinario; la eventual comparecencia de autoridades del IMSS y de Hacienda para explicar la proyección financiera al 2040; y la postura formal de los grupos parlamentarios de oposición. Falta también el dato que el texto no ofrece: el documento técnico que sustente la afirmación sobre la insolvencia del instituto. Sin él, la discusión corre el riesgo de quedarse en el terreno de la sospecha política.