RUTA 27 · MEDIUM
Montiel respalda a Julieta Ramírez como relevo de Morena en Baja California
La dirigente nacional presentó a su coordinadora estatal, de 31 años, como la carta del relevo generacional rumbo a 2027. El gesto ordena la sucesión en un estado donde el partido definirá coordinaciones por encuesta.

Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, respaldó en Tijuana a Julieta Ramírez Padilla, su coordinadora en Baja California, como relevo generacional para 2027. Ramírez, de 31 años, fue nombrada el 15 de septiembre en la figura de coordinadora en Defensa de la Transformación. El respaldo no equivale a candidatura registrada, pero posiciona a Ramírez en la antesala de la sucesión estatal.
La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, respaldó públicamente a su coordinadora en Baja California, Julieta Ramírez Padilla, como el relevo generacional del partido rumbo a las elecciones de 2027. Lo hizo en conferencia de prensa desde Tijuana, donde describió a Ramírez como una mujer joven, preparada e inteligente, con “gran amor” por el pueblo de Baja California.
El respaldo tiene peso porque no proviene de cualquier militante: Montiel es la presidenta nacional del partido y quien tomó protesta a Ramírez el 15 de septiembre en el World Trade Center de la Ciudad de México como coordinadora en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Baja California. La figura de coordinación no constituye una candidatura registrada, pero en la práctica funciona como plataforma de posicionamiento para quien la ocupa.
Ramírez tiene 31 años, es fundadora del movimiento de la Cuarta Transformación y, según la propia Montiel, defendió ese proyecto en el Senado de la República. Ese perfil —juventud, origen en el movimiento y paso legislativo— es el que la dirigencia presenta como argumento de renovación. El énfasis en la edad y la “nueva época” sugiere que Morena busca construir un discurso de recambio sin romper con la estructura vigente.
El acto ocurre en un territorio donde el partido ya definió su método para ordenar el resto de las posiciones: la dirigencia confirmó que las coordinaciones municipales y distritales federales en Baja California se seleccionarán mediante encuestas. Es decir, mientras la cúpula respalda a una figura para la escala estatal, el resto de la estructura se reparte por medición. Ese contraste —dedo para arriba en lo estatal, encuesta para lo municipal— concentra la decisión política en la dirigencia y deja la competencia local en manos de quien controle el instrumento.
La lectura política
El movimiento de Montiel cumple una función de ordenamiento sucesorio. Al respaldar a Ramírez como “relevo generacional”, la dirigencia nacional envía una señal a la militancia de Baja California: la sucesión estatal tiene nombre y tiene padrino. No es una candidatura formal —no hay registro ante autoridad electoral ni proceso interno concluido—, pero sí es un posicionamiento que coloca a Ramírez en posición de salida frente a otros aspirantes del propio partido.
El incentivo de la dirigencia es claro: controlar la sucesión en un estado estratégico antes de que la competencia interna se desborde. Baja California es una de las plazas donde Morena necesita preservar cohesión rumbo a 2027, y la encuesta como método para municipios y distritos permite a la cúpula administrar el reparto sin arbitrajes abiertos. El respaldo a Ramírez anticipa quién tendrá ventaja en la estructura estatal.
También hay una señal hacia afuera. Morena negocia con el Partido del Trabajo y el Partido Verde la continuidad de su alianza electoral, y esas conversaciones avanzan lentamente. Un relevo joven y con perfil legislativo permite a Morena presentarse como un partido que se renueva sin ceder el control de sus territorios.
El límite de la lectura es preciso: no hay candidatura registrada, no hay proceso interno concluido y no hay fecha de definición para la gubernatura. Lo que existe es una precandidatura de facto en lenguaje de coordinación, respaldada por la dirigente nacional.
Qué sigue
La definición de las coordinaciones municipales y distritales en Baja California mediante encuestas, cuyo calendario no se ha precisado públicamente. La eventual formalización de Ramírez como aspirante a la gubernatura dependerá de los tiempos que marque el proceso interno de Morena y de la negociación con sus aliados. También queda por verse si el respaldo de Montiel genera reacciones de otros aspirantes estatales o se traduce en una candidatura de unidad.
