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RUTA 27 · MEDIUM

Morena aplica paridad en Nayarit y deja fuera al ganador de su encuesta

La senadora con licencia Jasmín Bugarín, que llegó al proceso como perfil del PVEM, encabezará la estructura de Morena en el estado. Héctor Santana, alcalde de Bahía de Banderas, ganó la medición interna pero no la coordinación.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Morena designó a Jasmín Bugarín Rodríguez, senadora con licencia y perfil del PVEM, como coordinadora en Nayarit, pese a que Héctor Santana, alcalde de Bahía de Banderas, ganó la encuesta interna. La dirigencia aplicó paridad de género: el puesto funciona como plataforma rumbo a la gubernatura de 2027 y deja abierta la reacción del ganador de la medición.

Morena designó este lunes a Jasmín Bugarín Rodríguez como coordinadora de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Nayarit, con lo que la dirigencia nacional resolvió con el criterio de paridad de género una contienda interna cuyo primer lugar general correspondió a Héctor Santana García, alcalde de Bahía de Banderas. El anuncio se hizo en el World Trade Center de la Ciudad de México, en la misma jornada en que se presentaron otras coordinaciones estatales pendientes rumbo a las elecciones de 2027.

La figura tiene nombre de cargo partidista y función de plataforma electoral. "Coordinador de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional" no es una candidatura registrada: es el puesto desde el que Morena organiza su estructura estatal, define vocerías y coloca a una persona en posición de disputar la gubernatura. En la práctica, y con la evidencia disponible, la designación funciona como una precandidatura de facto. Lo que formalmente no ha ocurrido es el registro de una candidatura ante la autoridad electoral local, trámite sujeto al calendario de 2027.

La encuesta que no decidió

De acuerdo con la información difundida tras la definición, Santana terminó en primer lugar de la medición interna. La Comisión Nacional de Elecciones determinó entregar la coordinación a Bugarín por consenso, después de revisar los perfiles participantes y aplicar el criterio de competitividad de género: la senadora con licencia fue la mujer mejor posicionada. En el proceso también participaron Geraldine Ponce, Elizabeth López Blanco, Pável Jarero y Jorge Armando "Fugio" Ortiz.

El mecanismo no es una anomalía reglamentaria: la paridad es una obligación estatutaria y legal de los partidos. Pero su aplicación en un estado donde el primer lugar de la encuesta era un hombre convierte a un criterio de equidad en el instrumento que resuelve una disputa política concreta. Bugarín, además, llegó al proceso como perfil del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), dato que importa para leer la negociación entre Morena y su aliado.

La lectura política

El primer efecto es interno. La dirigencia conserva la facultad de decidir y la ejerce: con la paridad como base, ajusta un resultado que la propia encuesta no cerró por sí sola. El mensaje a las bases es incómodo y claro: ganar la medición no equivale a obtener la coordinación. Ese precedente pesa más allá de Nayarit, sobre todo en un proceso donde las definiciones estatales se anuncian en bloque y donde otros participantes medirán si su primer lugar les alcanza.

El segundo efecto es de coalición. Colocar en Nayarit a una senadora que llegó al proceso desde el PVEM permite a Morena atender un costo con su socio sin ceder la estructura estatal del movimiento. Quien gana margen de maniobra es la dirigencia nacional, que administra tiempos, nombres y equilibrios; quien pierde, en lo inmediato, es Santana, aunque conserva la presidencia municipal de Bahía de Banderas, una plataforma territorial desde la que puede seguir en la disputa si decide hacerlo.

Hay un límite que la evidencia no permite cruzar: no se conoce la posición pública de Santana, ni el margen entre los perfiles, ni el detalle de la regla de competitividad de género aplicada. Sin esos datos no puede afirmarse que exista una ruptura interna, ni que el alcalde vaya a impugnar. Sí puede afirmarse que la coordinación quedó en manos de un perfil que no encabezó la encuesta y que la decisión fue política, con cobertura estatutaria.

Qué sigue

La publicación formal de la designación y el arranque de los trabajos de Bugarín en el estado; el cierre de las coordinaciones estatales que Morena aún tiene pendientes; la reacción pública de Santana y del resto de los participantes, que definirá si la decisión se procesa sin fractura; y, más adelante, el calendario electoral local de Nayarit, que marcará el momento en que una coordinación deja de ser cargo partidista y se convierte en candidatura registrada.