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Morena aprueba política de alianzas rumbo a 2027 y centraliza el filtro

La dirigencia morenista aprobó por unanimidad los lineamientos que regirán coaliciones y candidaturas comunes en 2027, y llamó al PT y al PVEM a sumarse. No hay convenio, convocatoria ni candidatura todavía.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El Consejo Ejecutivo Nacional de Morena aprobó por unanimidad su política de alianzas para 2027: coaliciones y candidaturas comunes con partidos afines a la 4T, sin acuerdos con fuerzas del "régimen neoliberal". Ariadna Montiel pidió unidad y Alfonso Durazo convocó al PT y al PVEM. Importa porque fija quién decide las alianzas antes de la disputa por candidaturas.

El Consejo Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena aprobó por unanimidad su política de alianzas para las elecciones de 2027 durante la VIII Sesión Ordinaria de su Consejo Nacional. El acuerdo habilita coaliciones y candidaturas comunes con partidos afines a la Cuarta Transformación (4T), cierra la puerta a las fuerzas que el partido identifica con el "régimen neoliberal" y fija los criterios de participación conjunta del proceso 2026-2027, incluidos los comicios extraordinarios que se convoquen.

El significado político es de calendario: Morena define las reglas antes de que arranque la disputa por candidaturas. No aprobó una alianza, ni un reparto de posiciones, ni una sola candidatura. Aprobó el procedimiento con el que esas decisiones se tomarán y quién las tomará.

La dirigente nacional Ariadna Montiel Reyes dijo que las alianzas deben servir "para ampliar el bienestar de México, no es para encaramarnos en un cargo", y pidió unidad interna y respaldo permanente a la presidenta Claudia Sheinbaum.

La presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, Citlalli Hernández Mora, presentó los lineamientos para suscribir convenios con fuerzas nacionales y locales que respeten estatutos y autonomía. El filtro queda en casa: la evidencia no precisa qué fuerza concreta quedaría excluida por el criterio "neoliberal", lo que deja al CEN un margen de calificación que, en los hechos, es el instrumento del acuerdo.

Un cargo con función de posicionamiento

El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, tomó protesta a los 17 responsables estatales de la "Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional" y llamó al Partido del Trabajo (PT) y al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) a construir "coaliciones ganadoras, amplias e incluyentes". "El diálogo franco nos permitirá encontrar equilibrios", dijo.

Ninguno de esos encargos es una candidatura ni una precandidatura registrada ante el Instituto Nacional Electoral (INE): no hay convocatoria ni proceso interno. Pero en la política mexicana reciente estos nombramientos han operado en la práctica como plataformas de posicionamiento, porque dan territorio, agenda y visibilidad a perfiles que después aparecen en las boletas.

El llamado a los aliados ocurre además en una coyuntura de roces: reportes de la misma jornada dan cuenta de la ruptura del PT con Morena en Michoacán. Y una frase atribuida a Durazo —"no todos los que ganan sirven a la transformación"— sugiere que la apertura viene con condiciones.

La lectura política

La política de alianzas funciona como un mecanismo de control de acceso. Al fijar modalidades y criterios antes de las convocatorias, el CEN retiene la llave de dos decisiones sensibles: cuántos espacios se reservan a los aliados y cuántos se reparten internamente. Cada candidatura cedida a un partido hermano es una candidatura que no recibe una corriente, un gobernador o una dirigencia estatal de Morena. De ahí la insistencia en la "unidad".

Los incentivos de los aliados no coinciden automáticamente. El PT y el PVEM buscan presencia legislativa y territorial, y su moneda de cambio es estructura y votos. La invitación a "coaliciones ganadoras" es atractiva, pero el precio es aceptar un criterio de afinidad definido unilateralmente. La palabra clave de la dirigencia —"equilibrios"— reconoce que la negociación sigue abierta.

Para los aspirantes de 2027, el mensaje es doble: habrá alianzas, pero no reparto automático. Falta lo que permitiría una lectura más fuerte: convenio firmado, definición de gubernaturas o escaños y encuestas. Sin eso, lo verificable es una regla de procedimiento cuyo destinatario principal es el propio partido.

Qué sigue

- La respuesta formal del PT y del PVEM. La dirigencia dijo buscar consensos; no hay fecha comprometida. - Cualquier coalición tendrá que formalizarse en un convenio registrado ante el INE, según los plazos del calendario 2026-2027. - El plan aprobado prevé asambleas ciudadanas, difusión y consolidación de estructuras hasta diciembre. - Las incorporaciones de figuras ajenas a los partidos aliados pasarán por revisión de la Comisión de Incorporaciones; quiénes se suman será el primer termómetro del alcance real. - No existe convocatoria ni calendario público para las candidaturas de 2027. Hasta que aparezcan, ninguna de las figuras mencionadas puede describirse como precandidata.