RUTA 27 · MEDIUM
Morena cierra sus siete coordinaciones y perfila candidatos para 2027
Las designaciones completan los 17 estados con gubernatura en disputa y colocan a los nombrados en posición de arranque; en varios casos el partido no hizo públicos los criterios de selección.

Morena cerró el 29 de septiembre de 2026 la designación de coordinadores en siete estados —San Luis Potosí, Tlaxcala, Nuevo León, Nayarit, Sonora, Baja California Sur y Chihuahua— y completó su mapa rumbo a las 17 gubernaturas de 2027. Los cargos no son candidaturas registradas, pero colocan a los designados como precandidatos de facto en un proceso interno marcado por divisiones.
El 29 de septiembre de 2026 Morena cerró la designación de sus siete coordinaciones estatales pendientes y con ello completó su mapa de operación territorial rumbo a las elecciones de 2027, cuando se renovarán 17 gubernaturas. Las entidades definidas ese día fueron San Luis Potosí, Tlaxcala, Nuevo León, Nayarit, Sonora, Baja California Sur y Chihuahua. El nombre formal es "coordinación"; la función política es otra: cada designado queda colocado en el punto de partida de la contienda interna y de la ruta que llevará a las candidaturas formales, que todavía no existen en términos legales.
Los nombres y los desplazados
En Chihuahua, Morena presentó a Cruz Pérez Cuéllar como coordinador de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, una denominación que el propio partido difundió en su cuenta de X y que asocia la organización territorial con la adhesión al proyecto federal. La designación dejó fuera a Andrea Chávez, mencionada antes como aspirante. En Baja California Sur y Sonora, las coordinaciones recayeron en Manuel Cota y Lorenia Valles, ambos perfilados como futuros abanderados a través de procesos internos resueltos con encuestas.
El cierre de ese día se suma a las designaciones previas hasta cubrir los 17 estados con comicios de gobernador en 2027. En los siete últimos casos, el anuncio se dio en medio de divisiones internas y sin que el partido hiciera públicos, en todos los casos, los criterios de selección. El perfil de los elegidos incluye senadores en varios estados, lo que apunta a que la dirigencia optó por figuras con estructura propia y presencia nacional antes que por cuadros locales sin plataforma.
La lectura política
La coordinación no es una candidatura: es un instrumento de ordenamiento. Al nombrar coordinadores, Morena gana tres cosas. Primero, administra el calendario: define quién arranca con ventaja antes de que existan reglas formales de precampaña. Segundo, mide lealtades: quien acepta el cargo se compromete con la ruta interna; quien la impugna queda retratado. Tercero, contiene rupturas: en estados con divisiones, el nombramiento permite integrar al desplazado al equipo o, al menos, obligarlo a posicionarse públicamente.
El costo está a la vista. Cuando el mecanismo es opaco y se resuelve sin reglas publicadas, el conflicto se traslada a la etapa de registro y deja abiertas la impugnación interna, el deslinde o la salida. Para 2027 la señal es doble: hacia dentro, que la dirigencia conserva la facultad de repartir posiciones; hacia fuera, que el proyecto federal buscará validarse en las urnas estatales con operadores de exposición pública nacional.
El límite también importa: ninguna de estas designaciones constituye candidatura registrada, precandidatura formal ni acto de precampaña en términos de la normativa electoral. Ese paso depende de convocatorias, plazos y, eventualmente, del arbitraje del Instituto Nacional Electoral (INE) y de los organismos públicos locales. Sin esos documentos no puede sostenerse que exista ya una candidatura, solo un posicionamiento.
Qué sigue
El siguiente paso verificable es la publicación de las convocatorias y las reglas de los procesos internos en cada entidad, así como la respuesta de los cuadros desplazados: impugnaciones, declinaciones o incorporación al equipo designado. Después correrán los calendarios locales, con plazos de precampaña y registro de candidaturas. La prueba de fuerza real no será el anuncio del 29 de septiembre, sino si los coordinadores convierten el cargo en estructura y si el partido llega a 2027 sin fracturas visibles donde la designación dejó inconformes.