RUTA 27 · LOW
Morena condiciona su respaldo al IEPC Jalisco y pone al árbitro bajo vigilancia
El senador Carlos Lomelí dijo que el nuevo presidente del organismo, Ernesto Santana, no le reportó irregularidades que alteraran el resultado de 2024. El partido traslada así su apuesta al ciclo que termina en 2027.

El senador Carlos Lomelí Bolaños entregó el respaldo de Morena Jalisco a Ernesto Santana Bracamontes, nuevo presidente del IEPC, y advirtió que el partido vigilará de cerca su gestión. Lomelí reveló además que Santana no reportó irregularidades que alteraran la elección de 2024. En un ciclo que desemboca en 2027, Morena fija desde ahora los criterios con los que evaluará al árbitro electoral.
Morena Jalisco le otorgó un voto de confianza a Ernesto Santana Bracamontes, nuevo presidente del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) de Jalisco, pero con advertencia incorporada: el partido mantendrá una "vigilancia estrecha" sobre su desempeño para garantizar transparencia y certeza en las próximas contiendas. El mensaje lo fijó el senador Carlos Lomelí Bolaños, quien confirmó que ha estado en contacto con Santana desde el día de su nombramiento.
No es, en términos políticos, un respaldo incondicional. Es un respaldo con criterios de evaluación ya declarados públicamente. Quien anuncia desde el primer día cómo medirá al árbitro se reserva la posibilidad de invocar esos criterios cuando el costo de cuestionar un resultado sea mayor.
Lo que se dijo y lo que no
Lomelí expuso el contenido de esa conversación: planteó la "urgencia de redefinir el rumbo del organismo" y de atender reformas pendientes en su estructura interna, y pidió apego estricto al marco legal para "devolver la confianza a la ciudadanía jalisciense". "Nosotros creemos que es un hombre que tiene compromiso con la legalidad y con la democracia, y nosotros estaremos muy pendientes", puntualizó.
El partido añadió que el seguimiento será permanente y que no se tolerarán desviaciones en la imparcialidad del arbitraje electoral. Es una posición del partido, no una resolución de autoridad.
El dato menos subrayado es quizá el más relevante: Lomelí señaló que el nuevo presidente del IEPC no le reportó irregularidades que alteraran el resultado de la elección de 2024 y que, pese a las diferencias por aquellos comicios, Morena optó por mirar hacia adelante.
La lectura política
El movimiento cumple tres funciones. La primera es de interlocución: Morena abre canal con quien presidirá el organismo que organizará el ciclo que desemboca en 2027, cuando Jalisco renueve su Congreso local y sus 125 ayuntamientos el mismo día de la elección federal intermedia. Llegar a esa fecha con comunicación abierta —o con un reclamo documentado— cambia el margen de maniobra del partido.
La segunda es de encuadre. El "voto de confianza" opera, en la práctica, como fijación anticipada de estándares: transparencia, legalidad, imparcialidad, reforma interna. El IEPC queda evaluado contra una lista que el partido ya hizo pública. No hay en la evidencia indicio de acuerdo, cuota o negociación sobre nombramientos; hay una advertencia envuelta en respaldo.
La tercera es de señal. Hacia dentro de Morena ordena: no habrá disputa frontal con el nuevo árbitro, al menos no por ahora. Hacia el gobierno estatal, encabezado por Movimiento Ciudadano (MC), que gobierna Jalisco mientras Morena controla la Presidencia y la mayoría en el Congreso federal, envía el aviso de que cada decisión del organismo será observada.
Hay también una lectura de calendario. Sostener que el nuevo titular no reportó irregularidades que alteraran el resultado de 2024 equivale, en los hechos, a cerrar la ruta de desconocimiento de aquella elección y a trasladar la apuesta al proceso siguiente. Es una decisión con costo interno: desactiva expectativas de quienes dentro del partido esperaban otra cosa.
Conviene fijar límites. Lomelí no anunció candidatura ni compromiso de cargo alguno; su papel es de vocero político ante el árbitro, lo que no equivale a precandidatura. Tampoco hay evidencia de que el IEPC haya respondido al planteamiento ni de que las "reformas pendientes" tengan contenido definido.
Qué sigue
- Observar si el IEPC concreta cambios internos y si coinciden con lo que Morena llamó urgente. - Seguir la ruta presupuestal del organismo ante el Congreso de Jalisco, insumo del arranque del proceso 2026-2027. - Verificar si el respaldo se sostiene o si el partido pasa a impugnaciones formales cuando el IEPC resuelva casos relevantes. - Atender la respuesta del gobierno estatal y de MC, ausente hasta ahora en este episodio.
Falta un elemento para medir el alcance real del gesto: con qué votos y en qué circunstancias fue designado Santana, y si su nombramiento enfrentó impugnaciones. Sin ese dato no puede saberse si el respaldo de Morena es cortesía institucional o pieza de una negociación más amplia.