RUTA 27 · MEDIUM
Morena define 17 coordinadores: precandidaturas de facto rumbo a 2027
La dirigencia presentó encuestas de 1,500 entrevistas por entidad y precisión de ±2.53 puntos; ocho de los 16 ganadores obtuvieron 10 de 10. San Luis Potosí se resolvió por consenso, sin encuesta.

Morena presentó el 29 de septiembre las encuestas que definieron a sus 17 coordinadores estatales rumbo a 2027: alrededor de 1,500 entrevistas por entidad, precisión de ±2.53 puntos y 95% de confianza. San Luis Potosí se resolvió por consenso. No son candidaturas registradas, pero colocan a los designados en posición de serlo; ocho sacaron 10 de 10.
La dirigencia nacional de Morena presentó el 29 de septiembre los resultados de las encuestas con las que definió a sus coordinadores estatales de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en las 17 entidades que renovarán gubernatura en 2027. El anuncio cierra la fase interna más larga del partido en este ciclo y deja instalados, con nombre y puntaje, a los perfiles mejor colocados para encabezar esas candidaturas. La elección es en 2027; el filtro, ya ocurrió.
David Santos González, integrante de la Comisión Nacional de Encuestas, detalló que los ejercicios se aplicaron en 16 entidades —San Luis Potosí se resolvió por consenso— con alrededor de 1,500 entrevistas por entidad, una precisión de más o menos 2.53 puntos y 95 por ciento de confianza. Los levantamientos fueron cara a cara, principalmente en viviendas, con supervisión y georreferenciación. Participaron Buendía y Márquez, Covarrubias y Asociados, Defoe, De las Heras Demotecnia, Enkoll, Mendoza Blanco y Asociados y Votia, que además realizaron ejercicios espejo. El cuestionario midió conocimiento, opinión positiva, honestidad, cercanía con la población, conocimiento de la entidad, cumplimiento de compromisos, percepción como buen candidato, intención de voto y preferencia como candidato de Morena.
Los puntajes repartieron máximos y sorpresas. Obtuvieron 10 de 10 Nora Ruvalcaba (Aguascalientes), Beatriz Mojica (Guerrero), Carlos Torres Piña (Michoacán), Santiago Nieto (Querétaro), Eugenio “Gino” Segura (Quintana Roo), Imelda Castro (Sinaloa), Pablo Gutiérrez Lazarus (Campeche) y Héctor Santana (Nayarit). En Baja California ganó Julieta Ramírez con 9.75, aunque Ismael Burgueño era el más conocido; en Baja California Sur, Manuel Cota (9.25) se impuso a Christian Agúndez; en Sonora, Lorenia Valles (7.75) superó en puntaje a Celida López; en Tlaxcala, Ana Lilia Rivera (9.5) a Alfonso Sánchez. Clara Luz Flores (8.625) quedó al frente en Nuevo León tras un empate de variable con Felipe de Jesús Cantú, y Cruz Pérez Cuéllar (8.5) en Chihuahua.
Ocho dieces y una excepción por consenso
Que la mitad de los ganadores alcanzara la calificación máxima revela un instrumento con techo: una escala donde ocho de 16 concursantes llegan al tope discrimina poco entre ellos. También muestra que el conocimiento no fue el criterio decisivo, pues en cinco entidades el perfil más conocido no fue el designado. El ponderador de cada variable no se hizo público. San Luis Potosí, con Elí César Cervantes, se definió por consenso, sin encuesta. Citlalli Hernández añadió que de unos 300 registros iniciales se llegó a 17 definiciones y que en las mesas con aspirantes no hubo desconocimiento de los resultados: es una afirmación del partido sobre su propio proceso.
La lectura política
El cargo tiene nombre formal —coordinador estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional— y una función política distinta: colocar a 17 personas en posición de salida para 2027. No hay candidatura registrada, ni precandidatura formal, ni convocatoria de precampaña que revisar. Lo que existe es un posicionamiento que, en la práctica, opera como precandidatura de facto. La distinción importa: la coordinación es vida interna del partido y no pasa por el Instituto Nacional Electoral (INE) hasta que exista un acto de precampaña.
La dirigencia —con Ariadna Montiel como presidenta nacional— gana margen al decidir temprano: evita una negociación estado por estado en 2027 y puede presentar el resultado como medición técnica antes que como designación central. Las encuestas cumplen doble función: ordenan la competencia y la blindan. Los designados ganan meses de estructura, recorrido y visibilidad. Los derrotados con mayor notoriedad —Burgueño, Agúndez, Ponce, Celida López, Sánchez— quedan como el pasivo del proceso y como los puntos probables de fricción si no se les integra.
La excepción potosina reserva a la dirigencia una vía discrecional: el consenso no se mide, se negocia. Hacia fuera, Morena envía la señal de un partido con método y un solo vocero por entidad a más de un año de la jornada; el costo es congelar la competencia antes de que los electores tengan algo que decir y trasladar la disputa a la etapa en que las candidaturas sí se registran.
Qué sigue
- Publicar los ponderadores y los resultados desagregados por variable y por casa encuestadora. Es la pieza que falta para auditar por qué el más conocido perdió en cinco entidades. - La instalación y el trabajo territorial de los 17 coordinadores, que el partido describe como etapa previa a las candidaturas formales. - Los calendarios electorales locales de cada entidad, que desembocan en las convocatorias de precampaña y en los registros de candidatura de 2027. - El manejo de inconformidades internas: si algún aspirante no acepta el resultado, la vía previsible es el recurso partidista y, cuando exista un acto susceptible de controversia, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).