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RUTA 27 · MEDIUM

Morena definirá en CDMX, no en Chihuahua, su carta para 2027

Los aspirantes registrados acudieron a la dirigencia nacional para conocer el resultado de un procedimiento interno que el partido no ha explicado públicamente. El designado encabezará la estructura de Morena en un estado que no gobierna.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

La dirigencia nacional de Morena citó en la Ciudad de México a los aspirantes a coordinar los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en Chihuahua, entre ellos Cruz Pérez Cuéllar, Andrea Chávez y Luis Carlos Arrieta Lavenant. La definición podría conocerse en las próximas horas. El cargo no es candidatura, pero en la práctica coloca a quien lo reciba como puntero rumbo a la gubernatura de 2

Los aspirantes registrados en el proceso interno de Morena para coordinar los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en Chihuahua viajaron este miércoles a la Ciudad de México, citados por la dirigencia nacional, que definirá en las próximas horas quién encabeza la estructura partidista en el estado. Entre quienes hicieron el viaje están Cruz Pérez Cuéllar, Andrea Chávez y Luis Carlos Arrieta Lavenant. El puesto no es la candidatura a la gubernatura —nada se ha registrado ante autoridad electoral alguna—, pero es el punto de partida desde el cual Morena organizará su apuesta rumbo a 2027.

El nombre formal del cargo no lo dice; la función sí. "Coordinador o coordinadora de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación" es la fórmula con la que Morena nombra responsables territoriales sin llamarlos candidatos. Ya la usó en 2023, cuando designó a Claudia Sheinbaum al frente de esos comités nacionales antes de que existiera una candidatura registrada. Trasladada a Chihuahua, la coordinación funciona como una precandidatura de facto: ubica a quien la recibe en el primer lugar de la fila, sin trámite electoral de por medio.

La decisión se toma en la capital

De manera preliminar trascendió que los aspirantes fueron citados en las instalaciones de la dirigencia nacional para que ahí se les informara el resultado del procedimiento interno. Hasta el cierre de la edición, Morena no había emitido posicionamiento oficial.

Arrieta Lavenant informó del traslado en sus redes sociales y lo enmarcó como una gestión de resultados: "Vamos volando nuevamente con rumbo a la Ciudad de México para ver a quién designan como coordinador de la Defensa de la Cuarta Transformación en el estado de Chihuahua", escribió. Sostuvo también que hizo "todo el trabajo que se nos pidió" y anticipó que la noticia podría ser "una sorpresa no solo para Chihuahua, sino para el resto del país". Es la expectativa del propio aspirante, no un dato confirmado.

La definición no ocurre en Chihuahua, entre militantes o en una asamblea estatal, sino en una oficina de la capital del país. Los aspirantes viajan a escuchar, no a deliberar. Esa geometría —dirigencia nacional que decide, perfiles locales que comparecen— es consistente con un partido que concentra el arbitraje de sus disputas territoriales y que, con la mira en 2027, prefiere un responsable único antes que una elección interna abierta.

La lectura política

Para la dirigencia nacional, resolver Chihuahua es atender dos cosas a la vez. La operativa: es una entidad que Morena no gobierna y quien encabece los comités será el rostro opositor en el estado durante los meses que pesan. La interna: una contienda abierta entre tres perfiles con presencia propia tiene costo. Una designación cerrada permite dosificar tiempos, medir lealtades y conservar margen para reacomodar piezas si alguien se inconforma.

Los incentivos de los aspirantes corren en otro sentido. Quien pierde no queda automáticamente fuera de todo, pero tampoco tiene garantizado un lugar. Por eso el viaje opera también como acto de disciplina: presentarse, no impugnar por anticipado y permanecer dentro del reparto. El riesgo de la fórmula es conocido. Si el resultado se percibe como imposición sin sustento público, la coordinación puede arrancar con el trabajo a medias de quienes se sientan desplazados. La evidencia disponible no permite saber si habrá contrapesos, cargos compensatorios o una encuesta que respalde la decisión: ese dato falta y es el que definirá si el cierre es ordenado o solo silencioso.

Conviene precisar qué es y qué no es este cargo. No es candidatura: no hay registro ante autoridad electoral. Tampoco es precandidatura en el sentido que la ley electoral local reconoce, porque el proceso partidista transcurre al margen de los plazos oficiales. Es, con todo, un posicionamiento con efecto real: en 2027 no solo se juega la gubernatura, también se renueva la Cámara de Diputados, y Chihuahua será pieza en la negociación federal y en la definición de la coalición con los aliados.

Qué sigue

Lo inmediato es el anuncio. Habrá que ver si Morena lo formaliza con un pronunciamiento y si los aspirantes no designados lo respaldan en público.

Después vienen los pasos del calendario: la definición de la coalición, la eventual precampaña en los tiempos que fije la ley electoral local y el registro formal de candidaturas. Nada de eso ha ocurrido. Por ahora existe una coordinación partidista que, en la práctica, ya ordena la sucesión interna.