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Morena Durango: encuesta única para las candidaturas y última palabra en la cúpula

La dirigencia estatal reiteró que la encuesta será el único mecanismo de selección y previó la convocatoria entre octubre y diciembre. Mantiene la alianza con PVEM y PT, pero no explicó cómo se repartirán los espacios aliados.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

La dirigente estatal de Morena en Durango, María del Lourdes García Garay, reiteró que las candidaturas se definirán por encuesta y que la convocatoria saldrá entre octubre y diciembre, con la alianza con PVEM y PT intacta. El método concentra la decisión en quien diseña el sondeo y deja abierta la pregunta de cómo se repartirán los espacios aliados rumbo a 2027.

La presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Durango, María del Lourdes García Garay, reiteró que la encuesta será el "único mecanismo para la definición de candidaturas" en los próximos procesos electorales y adelantó que la convocatoria se prevé entre octubre y diciembre. La declaración, hecha durante un encuentro con medios en la región de La Laguna, no es un dato administrativo: define cómo se repartirá el poder interno de un partido que gobierna la agenda federal en una entidad cuyo Ejecutivo estatal no es de Morena, y donde la disputa por espacios suele adelantarse mucho antes de cualquier registro formal.

García Garay acompañó el anuncio con dos mensajes que operan en registros distintos. El primero fue programático: presentó las obras federales en curso —el proyecto Agua Saludable para La Laguna, la presa El Tunal II, la carretera Tayoltita–San Ignacio, el programa Vivienda para el Bienestar— y cifró en más de 600 mil beneficiarios directos y 16 mil millones de pesos anuales el impacto de los programas sociales en el estado. El segundo fue organizativo: 1,322 comités seccionales conformados y un padrón que, según dijo, supera los 130 mil afiliados. Presentar infraestructura y estructura en la misma intervención equivale a decir que el partido llega a la negociación con obra pública y con militancia.

En materia de reglas, la dirigente se limitó a reiterar las directrices de la dirigencia nacional. Confirmó que se mantiene la alianza con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), y pidió a los interesados "respetar los tiempos, mantenerse trabajando cercanos a la ciudadanía y anteponer el proyecto de nación sobre los intereses personales o de grupo". Esa frase, en el lenguaje interno del partido, funciona más como contención de expectativas que como convocatoria.

La lectura política

La encuesta no es un método autocontenido. Alguien elige la casa encuestadora, define el universo, redacta las preguntas, fija la fecha del levantamiento y decide cuándo y cómo se publican los resultados. Cuando una dirigencia la declara "único mecanismo", concentra en esa cadena de decisiones lo que los órganos internos solían resolver por asamblea, consenso o negociación entre grupos. El efecto práctico es doble: abarata la disciplina sobre los aspirantes —quien encabeza un sondeo no necesita construir mayoría interna— y deja abierta la posibilidad de que la cúpula nacional ajuste, pondere o reserve posiciones sin necesidad de una ruptura visible.

Conviene precisar el estatus de lo que existe hoy: no hay candidatura registrada, ni precandidatura, ni convocatoria publicada. Hay posicionamiento. El llamado a respetar tiempos es, en la práctica, un tope a las campañas anticipadas que ya se libran en el territorio y una señal de que la medición será el filtro de lealtades.

Queda además un hueco evidente. La encuesta sirve para ordenar a los aspirantes de Morena, pero difícilmente para repartir los espacios que corresponden a PVEM y PT, que en la experiencia reciente se resuelven por acuerdo político entre cúpulas. Si la dirigencia sostiene que el sondeo es el "único mecanismo", la pregunta obligada es qué regla aplicará a los cuadros aliados y en qué momento de la negociación.

Los números que García Garay puso sobre la mesa —padrón y comités— son capital de negociación. Una dirigencia que controla estructura se vuelve interlocutora obligada de la dirigencia nacional, y esa posición, sin que ella lo haya planteado, también la coloca en posición de aspirar. No lo dijo y no hay elemento en su declaración para afirmarlo: la nota es que tampoco lo descartó.

Qué sigue

La convocatoria está prevista entre octubre y diciembre, según la propia dirigente estatal. Antes de que se publique falta lo que ninguna declaración resuelve: qué casa encuestadora, con qué cuestionario y con qué grado de vinculación; si la dirigencia nacional se reservará candidaturas; y cómo se formalizará el reparto con PVEM y PT. En paralelo, el calendario federal corre por otro carril: corresponde al Instituto Nacional Electoral (INE) aprobar plazos de precampaña y convenios de coalición, y a los aspirantes decidir si miden fuerzas en el sondeo o buscan una ruta propia antes de que el tiempo se agote.