RUTA 27 · MEDIUM
Morena elige candidatos 2027, pero Higinio Martínez advierte que gobernadores pueden costarle
El presidente del Senado sostiene que el partido buscará a sus mejores perfiles, aunque el voto ciudadano se decidirá por el desempeño de alcaldes y gobernadores. Señala focos rojos en Sinaloa, Michoacán y Campeche.

Higinio Martínez, presidente del Senado, afirmó que Morena hará todo para elegir a sus mejores candidatos rumbo a 2027, pero advirtió que el resultado dependerá de la actuación de gobernadores y alcaldes. Reconoció focos rojos en Sinaloa, Michoacán y Campeche, y que la corrupción estatal y municipal sigue erosionando al partido.
El presidente del Senado, Higinio Martínez, afirmó que Morena hará todo lo necesario para elegir a sus mejores candidatos de cara al proceso electoral de 2027, pero advirtió que buena parte del resultado dependerá del desempeño de gobernadores y alcaldes. La declaración, hecha en entrevista, desplaza el foco del proceso interno hacia el gobierno cotidiano: el partido puede ordenar su oferta, pero no controla la percepción que dejan sus administraciones.
El reconocimiento de que el voto de 2027 se jugará en la actuación de gobernadores y alcaldes es la admisión más concreta de que el proceso interno de Morena no basta para asegurar la continuidad. Martínez sostuvo que si dependiera de la presidenta Claudia Sheinbaum "ganamos todo", pero el ciudadano tomará en cuenta a su alcalde o gobernador al emitir el sufragio. "Ahí creo que tenemos varios negativos, no en todos lados, pero tenemos varios", dijo.
El senador identificó focos rojos sin nombrar responsables: Sinaloa, por la situación de seguridad; Michoacán, por las condiciones políticas y de seguridad; y Campeche, donde anticipa conflictos por la disputa interna. También mencionó que la designación de probables candidatos ya les da pauta para trabajar y revertir escenarios negativos en esas entidades.
Sobre el Estado de México, que no irá a elección en 2027, evaluó la gestión de Delfina Gómez como "su mejor esfuerzo", pero admitió carencias y afirmó que es un estado que "debería preocuparnos". Señaló pendientes estructurales: transporte masivo, agua e inseguridad. Cuestionado sobre una eventual candidatura a gobernador en 2029, respondió con ambivalencia: "Dos días pienso que sí debo ser, y otros dos pienso que no".
El diagnóstico se produce en un contexto de tensiones internas por la definición de coordinaciones estatales, proceso que Martínez ha descrito como saldo de "lesionados, golpes y pancheros" y que, según sus propias declaraciones, ha generado inconformidad entre aspirantes y aliados.
La lectura política
La frase de Martínez funciona como advertencia interna más que como promesa de unidad: coloca la responsabilidad del resultado en los gobernadores y alcaldes, no en la dirigencia nacional ni en la presidenta. Es un mensaje con destinatarios claros. Para los gobernadores en funciones, implica que su desempeño será medido electoralmente. Para los aspirantes a coordinaciones estatales, que su suerte no depende solo de la encuesta interna, sino de lo que ocurra en el territorio que buscan gobernar.
El movimiento también tiene una función de contención. Al reconocer públicamente negativos y focos rojos, Martínez busca anticipar el costo político de una eventual derrota y distribuir la responsabilidad. No es una candidatura formal ni una precandidatura: es un posicionamiento de quien preside el Senado y aspira, según su propia ambivalencia, a la gubernatura mexiquense en 2029. Su margen de maniobra depende de mantener influencia en la definición de candidaturas sin quedar atado a un resultado electoral adverso.
El equilibrio interno de Morena se sostiene en la autoridad moral de Sheinbaum, pero Martínez advierte que esa cobertura "no por mucho tiempo" si no se corrige la corrupción. La declaración conecta el proceso electoral con el combate a la corrupción en estados y municipios, un tema que el partido abanderó y que ahora lo interpela. La señal para aliados y adversarios es que Morena llega a 2027 con ventaja en la Presidencia, pero con vulnerabilidad en los territorios donde gobierna.
Qué sigue
Morena deberá cerrar la definición de sus candidaturas a las 17 gubernaturas en disputa en 2027, proceso que ya generó inconformidades y que Martínez ha llamado a conducir con orden. El Senado, bajo su presidencia, tiene pendiente la agenda de fiscalización y los señalamientos contra la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, que legisladores de Morena y oposición exigieron aclarar. La actuación de los gobernadores en Sinaloa, Michoacán y Campeche será el termómetro que el propio Martínez anticipa como decisivo.
