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Morena Morelos descarta alianza con el PT para 2027 tras bloqueos y denuncias
La dirigencia estatal condicionó la coalición a "lealtad como proyecto" después de que militantes petistas cerraran la autopista México-Cuernavaca y el Palacio de Gobierno. El gobierno estatal anunció dos denuncias penales.

Morena en Morelos anunció que no irá en alianza con el PT en 2027, luego de que militantes petistas bloquearan la autopista México-Cuernavaca y cercaran el Palacio de Gobierno. La dirigencia estatal lo condicionó a "lealtad como proyecto"; el gobierno estatal anunció dos denuncias por obstrucción de vías y retención de trabajadores. Rumbo a 2027, la disputa es por posiciones y por el costo de pres
La dirigencia de Morena en Morelos anunció que no irá en alianza con el Partido del Trabajo (PT) en la elección local de 2027. La determinación llegó después de que militantes petistas bloquearan por más de tres horas la autopista México-Cuernavaca y cercaran con cadenas el Palacio de Gobierno, en Cuernavaca. El anuncio convierte un conflicto de calle en posición política: Morena rechaza el bloqueo y le pone precio a la continuidad de una alianza que en los últimos años fue la regla en buena parte del país.
Martha Patricia García Garnica, secretaria general de Morena en el estado y presidenta temporal del Comité Ejecutivo Estatal, fijó el marco: "bajo estas condiciones el partido Morena Morelos optaría por no ir en alianza con el PT porque una alianza requiere lealtad como proyecto, respeto a las instituciones y compromiso con la voluntad popular". El enunciado está construido como condicional —"bajo estas condiciones", "optaría"—, no como un convenio ya formalizado. Añadió que el diálogo debe darse sin afectar las vialidades estatales y federales vitales para los morelenses.
El gobierno estatal procesó el costo del bloqueo. El secretario de Gobierno, Edgar Maldonado Ceballos, anunció dos denuncias —por obstrucción de vías de comunicación y por retención de trabajadores durante la protesta— y que una notaría pública fue asignada para certificar los hechos. Lamentó las afectaciones a la población y sostuvo que la clase política debe servir a la ciudadanía, no perjudicarla. El diputado federal Juan Ángel Flores Bustamante consideró que los partidos deben colaborar en una alianza electoral, pero subordinó esa colaboración a que se prioricen los intereses de la población sobre los personales.
Lo que falta saber
La información disponible no documenta qué reclamaba el PT con el bloqueo, ni si su dirigencia estatal respaldó la protesta o se deslindó. Tampoco hay respuesta pública del partido a la decisión de Morena. Sin esos datos, la ruptura se parece más a un intercambio de golpes en curso que a un desenlace.
La lectura política
En lo práctico, la dirigencia morenista se desmarcó de un socio que eligió la presión en vía pública, trasladó el costo del conflicto al PT y fijó condiciones antes de que exista una mesa formal de negociación.
Conviene separar planos. Aquí no hay candidatura formal, precandidatura ni registro en disputa: lo que se juega es el reparto de posiciones y el costo de presionar. Los convenios de coalición se presentan ante el órgano electoral local —o ante el Instituto Nacional Electoral (INE) en el ámbito federal— en plazos posteriores. Una declaración de dirigencia no impide jurídicamente una alianza futura; en la práctica funciona como advertencia.
También pesa quién habla: el pronunciamiento viene de una presidencia temporal del Comité Ejecutivo Estatal, figura que administra un periodo y no compromete necesariamente la estrategia de largo plazo. Eso deja margen para ratificar, matizar o revertir la decisión cuando la dirigencia se renueve.
Para el PT el cálculo es incómodo: la presión en la autopista da visibilidad y fuerza negociadora, pero como el gobierno estatal y Morena forman parte del mismo proyecto político, el bloqueo alinea el expediente administrativo con el argumento del socio mayor. La señal a los aliados es nítida: el costo de presionar por la vía del bloqueo puede ser quedar fuera del reparto.
Pesa además el calendario. En 2027 también se renueva la Cámara de Diputados y esa negociación se cocina en la mesa nacional: un rompimiento en Morelos no equivale a una ruptura nacional de la coalición que ha unido a Morena, PT y Verde en comicios recientes. La consecuencia más probable, si la postura se sostiene, es competencia separada por el Congreso local y los ayuntamientos, donde la suma de votos que en 2024 fue común se dividiría.
Qué sigue
Las denuncias anunciadas por la Secretaría de Gobierno pasarán al Ministerio Público; habrá que ver si derivan en imputaciones o medidas cautelares. Del lado partidista falta la respuesta del PT de Morelos: si respalda el bloqueo, si convoca a otra movilización o si abre mesa con Morena. El plazo real de decisión será el registro de convenios de coalición ante el órgano electoral local, cuya fecha no está fijada en la información disponible. En el horizonte está también la renovación de la dirigencia estatal: si la presidencia temporal deja el cargo, la postura tendrá que ratificarse o corregirse.