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RUTA 27 · LOW

Morena mueve a tres alcaldes a coordinaciones estatales rumbo a 2027

Pablo Gutiérrez Lazarus, Rosa María Bayardo y Cruz Pérez Cuéllar dejan el gobierno municipal de Carmen, Manzanillo y Ciudad Juárez para organizar el partido en tres estados que renuevan gubernatura. Ninguno es aún candidato registrado.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Morena nombró a Pablo Gutiérrez Lazarus, Rosa María Bayardo y Cruz Pérez Cuéllar coordinadores estatales en Campeche, Colima y Chihuahua. Los tres dejaron sus alcaldías —Carmen, Manzanillo y Ciudad Juárez— para organizar el partido rumbo a 2027. No son candidatos registrados, pero quedaron en posición de serlo: es la antesala de las candidaturas en tres gubernaturas que se renuevan.

Morena colocó a tres presidentes municipales con licencia al frente de sus coordinaciones estatales en Campeche, Colima y Chihuahua: Pablo Gutiérrez Lazarus, Rosa María Bayardo y Cruz Pérez Cuéllar quedaron así en posición de disputar las candidaturas de 2027 sin ser todavía candidatos de nada. El movimiento cierra la lista de 17 coordinaciones con las que el partido ordena su mapa de sucesiones y confirma una regla: la estructura municipal es el peldaño desde el cual se negocia lo estatal.

Gutiérrez Lazarus llega a Campeche con dos etapas en el ayuntamiento de Carmen: gobernó de 2015 a 2018 abanderado por el PAN, regresó en 2021 y en 2024 obtuvo la reelección ya con las siglas de Morena. Su designación lo pone al frente de los trabajos partidistas en la entidad donde el partido buscará conservar el gobierno tras la administración de Layda Sansores. No es un detalle menor: el perfil que Morena coloca en el estado viene de una trayectoria panista y de un municipio distinto a la capital.

Bayardo fue electa presidenta municipal de Manzanillo para el periodo 2024-2027 y pidió licencia en junio para participar en la definición de la coordinación de Colima; antes había dirigido el DIF estatal. Su trabajo político se amplía ahora del puerto al resto de la entidad, en la ruta de la sucesión de Indira Vizcaíno.

Pérez Cuéllar es el caso más visible: ganó Ciudad Juárez en 2021, fue reelecto en 2024 y antes fue senador y diputado. Fue el último de los 17 coordinadores anunciados y tendrá a su cargo la organización del partido en un estado gobernado por el PAN.

La lectura política

Los tres pasan de una responsabilidad municipal a una tarea de alcance estatal que exige construir acuerdos y presencia fuera de las ciudades donde fueron elegidos. La coordinación no es un cargo público ni una candidatura, pero en la práctica funciona como plataforma de posicionamiento y como filtro de la disputa interna antes de que exista convocatoria formal. El nombre oficial —Coordinación para la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional— no debe confundirse con la situación jurídica: no hay precandidatura registrada, no corren plazos legales de precampaña y no existe aún una coalición definida.

Los incentivos apuntan en dos direcciones. Para el partido, las coordinaciones miden lealtades, fijan el calendario interno y evitan que la competencia por 17 gubernaturas se desborde en precampañas abiertas. Para los exalcaldes, el cálculo implica cambiar poder territorial concreto por una apuesta estatal: ganan vitrina y capacidad de negociación, pero si la candidatura no llega habrán dejado la alcaldía sin premio mayor. Quien también gana margen son las gobernadoras en funciones de Campeche y Colima, que ordenan su sucesión con cuadros probados en las urnas.

En Chihuahua la señal es distinta: Morena envía a su figura más fuerte en la frontera a competir en territorio panista, lo que sugiere prioridad por ampliar el mapa antes que por administrar lo ya ganado. En Campeche, en cambio, un exmilitante del PAN encabezará la estructura del partido en el gobierno, lo que también envía un mensaje a los cuadros locales.

Queda un flanco abierto. La selección se sostuvo en encuestas internas, y Latinus reportó ese mismo día que el puntaje publicado no reflejaba la preferencia. Sin un método de ratificación claro, la coordinación puede quedar como una posición sin candidatura: ese es el elemento que falta para sostener que el posicionamiento ya es candidatura.

Qué sigue

El siguiente paso verificable es el método con el que Morena ratificará o ajustará a sus coordinadores: encuestas adicionales, convención o designación directa. Después vienen las licencias definitivas y, cuando el partido abra su convocatoria, los registros formales de precandidaturas. En paralelo, los organismos electorales locales aprobarán los calendarios del proceso de 2027 y el partido definirá coaliciones, lo que puede reordenar los perfiles ya anunciados.

La prueba territorial será doble: en Campeche y Colima, si los coordinadores logran presencia fuera de Carmen y Manzanillo; en Chihuahua, si la base juarense de Pérez Cuéllar se traduce en votos en el resto del estado. Hasta que esos pasos ocurran, la designación es punto de partida, no desenlace.