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RUTA 27 · LOW

Morena, PVEM y PT amarran alianza; quedan en disputa los 300 distritos

La coalición federal está acordada, pero el reparto territorial y la metodología de las encuestas siguen abiertos. El PT se reserva la posibilidad de competir por separado en Zacatecas y Nuevo León.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Morena, el PVEM y el PT competirán en alianza por las diputaciones federales en 2027, confirmó el senador Manuel Velasco. Las dirigencias aún negocian en cuántos de los 300 distritos irán juntos y con qué reglas se medirán las aspiraciones. El PT evalúa además competir solo en elecciones locales de Zacatecas y Nuevo León, sin romper el acuerdo federal.

Morena, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) competirán en alianza por las diputaciones federales en 2027. La confirmación la hizo pública el 5 de octubre de 2026 el senador del PVEM Manuel Velasco Coello, y su significado político no está en el “sí” —la coalición nacional ya está definida— sino en lo que quedó abierto: en cuántos de los 300 distritos electorales irán juntos, cómo se repartirán las candidaturas y con qué reglas se medirán las aspiraciones de cada partido.

Velasco Coello detalló que se mantiene una mesa de diálogo permanente para establecer la distribución de distritos y las reglas de selección de candidaturas. Según el legislador, la coalición podría abarcar los 300 distritos federales o la mayor cantidad posible, en función de los acuerdos que se alcancen. Subrayó además la importancia de acordar una metodología transparente para las encuestas, porque medir aspiraciones en 300 distritos federales representa un reto distinto a realizar mediciones en elecciones estatales.

La letra pequeña: distritos, encuestas y excepciones

Ese último punto es el nudo de la negociación. Las encuestas suelen ser el instrumento con el que los frentes internos ordenan la asignación de candidaturas; quien define la metodología —quién levanta, con qué muestra, en qué territorio— influye de manera decisiva en el reparto de postulaciones. Por eso el PVEM insiste en reglas explícitas: no es un detalle técnico, es el mecanismo con el que se reparte la disputa territorial.

El PT, por su parte, no se compromete a todo. La senadora y vicecoordinadora de su bancada, Geovanna Bañuelos de la Torre, aclaró que el partido continúa participando en la Mesa Nacional de la Coalición y evaluando los estudios de opinión, pero contempla competir de manera independiente en algunas elecciones locales de 2027, con especial atención en Zacatecas y Nuevo León. La decisión final recaerá en las dirigencias nacionales, dijo, sin que ello implique romper el acuerdo en el ámbito federal.

La lectura política

El anuncio ordena la competencia antes de que empiece. En lo federal, la alianza funciona como piso: evita que los tres partidos dividan el voto en los distritos donde enfrentan a la oposición y apunta a sostener su peso conjunto en San Lázaro. En lo local, las excepciones que el PT evalúa operan como válvula de escape: le permiten conservar marca, estructura y candidaturas propias sin romper el pacto nacional, y le dan margen para negociar mejor su parte del acuerdo. Es el arreglo clásico de las coaliciones mexicanas cuando el socio menor tiene territorio que perder o votos que cobrar.

Conviene precisar qué no ha ocurrido. Lo acordado hasta ahora es un entendimiento político entre dirigencias, no una coalición formalmente constituida. Falta el convenio con plataforma y reparto avalado, la aprobación de los órganos internos de cada partido y el registro ante el Instituto Nacional Electoral (INE) dentro de los plazos legales. Tampoco existen candidaturas ni precandidaturas: hay aspiraciones, mediciones por definir y posicionamientos públicos como el de Velasco Coello, que también funcionan como mensaje hacia dentro de su propio partido.

La señal es doble. Hacia adentro, que el reparto se dirimirá en mesas y encuestas, no por disciplina automática. Hacia afuera, que la oposición enfrentará en 2027 a un bloque unido en lo federal y descoordinado en lo local, donde el PT puede jugar por su cuenta en estados clave. Y hacia el futuro inmediato: el calendario del reparto distrital es, en los hechos, el calendario de las candidaturas.

Qué sigue

Quedan tres definiciones verificables. Primero, la mesa de negociación debe cerrar cuántos distritos cubrirá la coalición y la metodología de las encuestas; la evidencia disponible no precisa fecha ni número de reuniones. Segundo, el PT debe resolver si compite por separado en Zacatecas y Nuevo León y en qué otros estados, decisión que concentran las dirigencias nacionales, según Bañuelos. Tercero, la formalización: los tres partidos tendrían que aprobar el convenio en sus órganos internos y registrarlo ante el INE para que la alianza exista en términos legales, con candidaturas comunes y reparto de votos. Hasta entonces, lo que hay es un compromiso político entre cúpulas; el resto es procedimiento.