RUTA 27 · LOW
Morena QRoo pone el territorio como filtro de sus candidaturas de 2027
La dirigencia estatal recomendó 'mucho territorio' a quienes busquen las coordinaciones que definirán alcaldías y diputaciones, en medio de la Operación cicatriz por la designación de Eugenio Segura.

Johana Acosta Conrado, dirigente de Morena en Quintana Roo, pidió 'mucho territorio' a los militantes que quieran competir por las coordinaciones que definirán candidaturas a presidencias municipales y diputaciones en 2027. Ocurrió en una conferencia con Eugenio Segura, ya designado coordinador estatal, donde se llamó a la unidad tras el malestar de simpatizantes de Rafael Marín. El territorio fun
La dirigencia estatal de Morena en Quintana Roo fijó el 23 de septiembre de 2026 un criterio para quien aspire a competir en 2027: territorio. Johana Acosta Conrado, dirigente del partido en la entidad, recomendó "mucho territorio" a los militantes que deseen contender por las coordinaciones que definirán las candidaturas a presidencias municipales y diputaciones.
La frase no es un consejo de campaña menor. Convierte el recorrido territorial en el termómetro con el que la dirigencia pretende ordenar la selección de perfiles en un estado donde el botín municipal es la pieza más disputada de la elección. Y lo dice en el momento en que el partido intenta contener el malestar interno por el nombramiento de Eugenio Segura Vázquez como Coordinador de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, una figura interna que en la práctica ordena la estructura partidista de cara al proceso electoral.
Una unidad medida en comités seccionales
Acosta hizo el llamado en la misma conferencia de prensa en la que, acompañada por Segura, apeló a la "madurez política" de los simpatizantes de Rafael Marín Mollinedo, inconformes con el resultado. La dirigente habló de "darle tiempo al tiempo" y advirtió que la dirigencia reconocerá a quienes se mantengan en el partido y "del lado correcto de la historia", una fórmula que funciona como recordatorio de costos para quien opte por la salida.
Segura, por su parte, anunció recorridos por los mil 189 comités seccionales repartidos en los 11 municipios del estado, con tareas que van de la afiliación y credencialización a la difusión de las reformas federales. Dijo que ya se reunió con Ana Paty Peralta y con Marín Mollinedo, y que hará lo propio con Marybel Villegas Canché, Alexa Murguía y sus equipos. En paralelo, Acosta descartó rupturas con el PT y el PVEM, aliados con los que Morena dice caminar unido hacia 2027.
La lectura política
El punto fino está en el sustantivo: "coordinaciones". En el lenguaje del movimiento, no equivale a candidatura registrada ni a precampaña formal ante autoridad electoral. No hay, en la evidencia disponible, convocatoria, método de selección ni calendario publicados. Pero la función política es clara: operan como filtro previo donde se decide quién tendrá la candidatura. Son, en la práctica, una precandidatura de facto.
Ahí radica el valor de la recomendación. Al poner el territorio como criterio, la dirigencia desplaza la disputa desde las encuestas y los acuerdos de cúpula hacia un terreno que ella misma puede medir: recorridos, estructuras seccionales, capacidad de movilizar. Quien controla la estructura también controla el registro de quién trabajó y quién no. El mensaje a los aspirantes es doble: el camino está abierto, pero pasa por el aparato que encabezan Acosta y Segura.
Los incentivos son simétricos. Segura necesita que los exaspirantes derrotados no se conviertan en núcleo de oposición interna capaz de arrastrar cuadros a 2027. Los exaspirantes necesitan conservar viabilidad y estructura sin romper. El territorio ofrece a ambos una salida digna: competir por abajo, en el municipio, antes que pelear el liderazgo estatal. Y para la dirigencia, permitir esa competencia ordenada es más barato que imponer candidaturas a mano, sobre todo en un estado donde el partido renovará gubernatura, Congreso local y ayuntamientos.
Queda, sin embargo, un elemento faltante que conviene no confundir con neutralidad: sin convocatoria ni método público, no puede verificarse si el criterio territorial será determinante o si solo legitima decisiones ya tomadas. Tampoco puede descartarse que el reparto municipal con el PT y el PVEM tense la alianza que hoy se declara intacta. El municipio es justo donde los aliados cobran.
Qué sigue
Los recorridos de Segura por los mil 189 comités seccionales definirán el pulso interno en los próximos meses. Habrá que observar tres cosas concretas: si se emite una convocatoria formal para las coordinaciones y con qué método de selección; si las reuniones pendientes con Villegas y Murguía derivan en incorporación o en competencia abierta; y cómo se reparten los espacios municipales con el PT y el PVEM. La fecha que ordena todo es el calendario electoral local de 2027, cuyo arranque formal marcará el límite entre coordinación y candidatura.