RUTA 27 · LOW
Morena ratifica a Imelda Castro en Sinaloa con encuestas rumbo a 2027
Imelda Castro Castro encabezó la medición de seis perfiles en Sinaloa con 10 puntos finales, según los resultados que Morena hizo públicos. El resto de los puntajes y la metodología completa no se difundieron.

Morena publicó los resultados de la encuesta que ratifican a Imelda Castro Castro como coordinadora estatal en Sinaloa rumbo a 2027, con un puntaje final de 10 frente a cinco perfiles más. En la práctica es una precandidatura de facto: no hay candidatura registrada. El partido no publicó metodología ni los puntajes de los demás.
Morena publicó los resultados de la encuesta que ratifica el triunfo de Imelda Castro Castro como coordinadora estatal del partido en Sinaloa, la figura con la que perfila a quienes disputarán las gubernaturas de 2027. La difusión de los números hace algo más que informar el resultado de una medición: convierte una definición de cúpula en un dato público con nombres, atributos y un puntaje final. En la práctica, esa coordinación opera como precandidatura de facto al gobierno del estado. En términos legales todavía no hay candidatura registrada ante el Instituto Nacional Electoral (INE), no existe precampaña y el calendario de 2027 no ha comenzado.
La medición evaluó seis perfiles con nueve atributos. Castro obtuvo 56.5% de conocimiento, 23.7% de opinión positiva, 18.5% en honestidad, 21.3% en cercanía, 25.6% en conocimiento del estado y 15.8% en cumplimiento. En la percepción sobre quién sería un buen candidato registró 27.6%; en intención de voto, 25.5%, y en preferencia como candidata de Morena, PT y PVEM, 26%. Con la ponderación establecida por el propio partido, su puntaje final fue de 10.
Detrás quedaron Gerardo Vargas Landeros, con 45.7% de conocimiento; Estrella Palacios Domínguez, con 32.7%; María Teresa Guerra Ochoa, con 29.4%; Graciela Domínguez Nava, con 24.3%, y Omar López Campos, con 13.5%. Los cinco aparecen en el mismo ejercicio, pero sin puntaje final público.
Una encuesta que se publica a medias
El material difundido permite ver los atributos y el puntaje final de la ganadora, no la casa encuestadora, el tamaño de la muestra, las fechas de levantamiento, el margen de error ni el puntaje final del resto. Con esa información no puede establecerse qué tan amplia fue la diferencia real entre el primero y el segundo, ni cuánto del resultado depende de la ponderación que fijó Morena. Tampoco hay elementos para saber si la publicación responde a una regla general: reportes periodísticos del mismo tramo del proceso señalaron que la selección de las 17 coordinaciones estatales se cerró en 24 horas, sin encuestas ni explicaciones públicas, en medio de acusaciones de opacidad y de cesiones al Partido Verde en Quintana Roo, Nayarit y Baja California Sur. El nombre completo de la figura es Coordinadores Estatales de Defensa de la Transformación y de la Soberanía Nacional; el uso político es bastante más llano que el título.
La lectura política
Una encuesta que se publica cuando el resultado ya se daba por hecho no mide en sentido estricto: legitima. Para Morena, el ejercicio cumple una función de contención interna: reconoce a los cinco perfiles que compitieron, les muestra que su lugar en la estructura está contemplado y les da un argumento público para no romper, en un estado donde la coordinación estatal anticipa la candidatura al gobierno y donde el control territorial se repartirá entre quienes encabecen los trabajos rumbo a 2027. Castro gana margen porque la convocatoria para el registro de aspirantes a coordinaciones de distrito en los 300 distritos electorales ya fue emitida: quien encabeza el estado incide en la integración de las candidaturas a diputaciones federales, que son la otra mitad de la elección. Vargas Landeros, segundo en conocimiento con 45.7%, no queda fuera de la conversación, pero con la definición estatal ya cerrada su margen se traslada a la negociación de espacios.
El detalle de la pregunta de preferencia —Morena, PT y PVEM en un solo bloque— confirma que la definición se piensa dentro de la coalición y que la disputa con los socios ya no se plantea en el terreno de las encuestas. La señal para adversarios es que Sinaloa tendrá un cuadro definido temprano y con control de la estructura. El límite es claro: no existe aún candidatura formal, y el material disponible no permite saber si habrá una medición adicional o si la dirigencia repetirá el ejercicio en otros estados.
Qué sigue
La siguiente estación es la integración distrital: los registros de aspirantes a coordinar los 300 distritos electorales seguirán definiendo quién controla la estructura que acompañará a la coordinación estatal. Falta que Morena publique el resto de los puntajes y la metodología, si decide hacerlo. Formalmente, las candidaturas se registrarán ante las autoridades electorales en el calendario de 2027; antes de eso no hay precampaña. Y queda por ver si los perfiles que no ganaron se incorporan al equipo de Castro o buscan rutas propias.