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Morena Sinaloa admite que el filtro municipal lo decide la cúpula nacional
La dirigencia estatal no tiene un corte de registros ni margen para decidir quién cumple los requisitos. La Comisión Nacional de Elecciones revisará todo después del 18 de octubre y publicará resultados hasta el 31 de diciembre.

El dirigente de Morena en Sinaloa, Edgar Barraza Castillo, admitió que la dirigencia estatal no tiene un conteo de los aspirantes a las coordinaciones municipales: el registro y el filtro los controla la Comisión Nacional de Elecciones y el plazo cierra el 18 de octubre. Los resultados se publicarán a más tardar el 31 de diciembre, con los 20 ayuntamientos de 2027 en el horizonte.
El dirigente estatal de Morena en Sinaloa, Edgar Barraza Castillo, admitió el 14 de octubre que su partido no sabe cuántas personas buscan una coordinación municipal en el estado. “No, no tenemos un corte. El tema este lo lleva totalmente la Comisión de Elecciones”, respondió al ser cuestionado sobre el avance del proceso. La respuesta no es un descuido administrativo: confirma que el registro y el filtro de los aspirantes están en manos de la Comisión Nacional de Elecciones (CNE), no de la estructura territorial que operará la contienda de 2027 en los 20 municipios.
La convocatoria se abrió el 8 de octubre y cierra el domingo 18. Los requisitos son tener más de 25 años, ser originario del municipio o acreditar residencia efectiva de al menos tres años, y contar con una trayectoria acorde con los principios del partido. La CNE revisará solicitudes y documentación una vez cerrado el plazo y podrá apoyarse en encuestas y estudios de opinión para definir las coordinaciones. Los resultados deberán publicarse a más tardar el 31 de diciembre, con apego al principio de paridad de género.
El propio Barraza puso el límite: el registro no garantiza la aprobación de una candidatura ni la designación automática. Entre los perfiles que han hecho público su interés o cuya participación ha sido reportada están María Teresa Guerra Ochoa, Serapio Vargas Ramírez y Alonso Ramírez Reyes (Culiacán); Ana Elizabeth Ayala Leyva, Isaura Salas Castro, Sixto Rosas Hernández y Carlos Valle Saracho (Ahome); y Édgar González Zataráin, María José Salazar, Juan Carlos Patrón y Fabiola Torres (Mazatlán).
El filtro que no vive en Culiacán
En el vocabulario de Morena, “coordinador municipal” no equivale a candidato: es la figura con la que el partido ordena su vida interna antes de que exista una precandidatura formal. En la práctica, quien obtiene esa coordinación queda colocado como el perfil con mayor derecho de piso para encabezar la planilla del ayuntamiento. La distancia entre el nombre y la función es justamente lo que permite negociar sin abrir un conflicto de precampaña.
Que el dirigente estatal no tenga el conteo dice algo sobre dónde se decide. La convocatoria reserva a la CNE la revisión de requisitos, la valoración del reconocimiento popular y territorial, y la eventual aplicación de encuestas. Traducido: la estructura estatal hace la logística y contiene a los aspirantes, pero no selecciona.
La lectura política
Esa centralización tiene dos caras. Reduce el riesgo de que un grupo local capture el proceso y, al mismo tiempo, concentra en la instancia nacional la capacidad de medir lealtades, tiempos y capacidad de movilización antes de repartir el resto de las posiciones. Para los aspirantes, la señal es clara: el interlocutor útil no está en Culiacán, y el calendario —resultados hasta el 31 de diciembre— deja casi tres meses de margen para negociar y reacomodar alianzas.
Para el partido, el costo es la opacidad. Sin un corte público de registros ni una lista de quiénes cumplen, la dirigencia estatal no puede exhibir su propio peso interno, y cualquier percepción de dedazo tendrá que administrarse sin datos que la desmientan. Falta precisamente el elemento que permitiría medir el equilibrio: el número y los nombres de los registros validados, que hasta ahora solo tiene la CNE.
El asunto no es menor porque Sinaloa renueva en 2027 la gubernatura, el Congreso local y los 20 ayuntamientos. Las coordinaciones municipales serán la base territorial de esa cadena, y quien las controle tendrá voz en la siguiente negociación de candidaturas. El silencio del conteo importa más de lo que parece.
Qué sigue
El cierre de la convocatoria está fijado para el domingo 18 de octubre. Después, la CNE debe revisar documentación y definir si aplica encuestas o estudios de opinión en cada municipio. La publicación de resultados tiene como fecha límite el 31 de diciembre. Habrá que observar tres cosas: si la instancia nacional hace pública la lista completa de registros y de perfiles validados, si la dirigencia estatal recupera algún papel en la definición, y si la paridad se traduce en un número verificable de coordinaciones encabezadas por mujeres.