RUTA 27 · LOW
Morena toma protesta a 17 coordinadores y adelanta su operación para 2027
El Consejo Nacional formalizó las coordinaciones estatales que en la práctica operan como precandidaturas rumbo a 2027. El PVEM respaldó tres de ellas y el PT perfila candidatura propia en Michoacán.

Morena tomó protesta a 17 coordinadoras y coordinadores estatales en su VIII Sesión Ordinaria del Consejo Nacional, el 10 de octubre de 2026 en la Ciudad de México. Son precandidaturas de facto rumbo a 2027: no hay registro ante autoridad electoral. El acto exhibió unidad con el PVEM y tensión con el PT, que anunció perfil propio en Michoacán.
La dirigencia de Morena convirtió su VIII Sesión Ordinaria del Consejo Nacional, celebrada el 10 de octubre de 2026 en el World Trade Center de la Ciudad de México, en el banderazo de su operación rumbo a 2027: tomó protesta a 17 coordinadoras y coordinadores estatales que tienen previsto competir por la gubernatura de sus entidades. El acto, realizado bajo el lema "Unidad por la Transformación y la Defensa de la Soberanía Nacional", no registra candidatura alguna ante autoridad electoral. Hace otra cosa: fija el escalón organizativo desde el cual se disputará cada candidatura. En la práctica, esas 17 coordinaciones operan como precandidaturas de facto: tienen nombre, territorio y estructura, pero todavía no obligaciones ni derechos de candidato registrado.
La sesión reunió a la dirigente nacional Ariadna Montiel; a Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, y a legisladores como Ricardo Monreal, además de gobernadores del partido. También aprobó su política de alianzas y los lineamientos para seleccionar candidaturas, el paquete que daba sentido político al encuentro y que dejó inconformidades internas de fondo. Tomar protesta a 17 coordinadores equivale a cerrar una etapa de selección —con ganadores y desplazados— y a comprometerlos públicamente con una ruta antes de que existan reglas definitivas y coaliciones firmadas.
Las ausencias también dijeron algo: no acudieron Evelyn Salgado (Guerrero), Rocío Nahle (Veracruz), Miguel Ángel Navarro Quintero (Nayarit) ni Víctor Manuel Castro Cosío (Baja California Sur), gobernadores ocupados en atender las afectaciones de los huracanes Simón e Isaias. La causa es verificable y atendible; el efecto es que el acto de "unidad" quedó sin cuatro piezas territoriales donde la coordinación estatal es el frente inmediato de la disputa interna.
Unidad con el Verde, fricción con el PT
Hernández celebró en X el respaldo del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) a las coordinaciones de Morena en Querétaro, Campeche y Colima: "Reconocemos el respaldo de las dirigencias del partidoverdemex a nuestras y nuestros coordinadores estatales... La unidad de nuestra coalición se fortalece con diálogo y trabajo conjunto por el pueblo de México", escribió, y ubicó ese compromiso en la ruta de "profundizar la Cuarta Transformación que encabeza nuestra presidenta Claudia Sheinbaum". El mensaje tiene destinatario: el Partido del Trabajo (PT) anunció que postulará un perfil propio en Michoacán y perfila al senador con licencia Raúl Morón Orozco, segundo lugar en el proceso interno de Morena en ese estado. El aliado que Morena necesita para repetir coalición está midiendo el costo de ir solo en al menos una gubernatura; Morena responde mostrando que tiene con quién sustituirlo.
La lectura política
Llamar "coordinación" a lo que en la práctica es una precandidatura cumple tres funciones. Permite exhibir cuadros sin activar el calendario legal ni los controles de precampaña, que arrancan cuando la autoridad electoral fija fechas y los partidos registran aspirantes. Ordena la sucesión interna en cada estado antes de amarrar la coalición, de modo que si el PT o el PVEM arrebatan un espacio, el sacrificio tenga sustituto con base propia. Y mide lealtades: quien subió al estrado se comprometió; quien no subió, quedó marcado.
El número importa: esas 17 coordinaciones apuntan a las entidades donde Morena prevé disputar la gubernatura y funcionan, de hecho, como mapa de prioridades. Los incentivos son simétricos. Los gobernadores ausentes preservan agenda y capital sin subordinarse a un evento que no controlan. Los coordinadores nombrados ganan visibilidad y pierden margen para negociar por fuera. La dirigencia nacional adquiere capacidad de disciplinar y de amenazar con sustituciones.
Para el PT el cálculo es inverso: si su respaldo es imprescindible, cobra caro cada estado; si Morena demuestra que no lo es, pierde palanca. Michoacán es la prueba de estrés. Lo que la evidencia disponible no permite afirmar todavía es que la ruptura sea irreversible: no hay en el material consultado convenio de coalición firmado ni fecha de inicio del proceso electoral.
Qué sigue
Vienen las definiciones que hoy están implícitas: la firma —o la ausencia— de convenios de coalición ante el Instituto Nacional Electoral (INE); la resolución de las inconformidades por designaciones estatales y municipales en las instancias internas de Morena; y la decisión del PT sobre Michoacán, indicador más rápido del estado real de la alianza. En los 17 estados con coordinador ya en funciones, la pregunta abierta es si el nombre se sostiene cuando la coordinación deje de serlo y pase a ser candidatura registrada.