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RUTA 27 · MEDIUM

Morena y el Verde blindan a Bugarín en Nayarit ante la doble nacionalidad

El respaldo llegó después de que se difundiera que la senadora nació en California. La discusión sobre su elegibilidad sigue abierta: falta el documento de la SRE y el filtro de la autoridad electoral local.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre coaliciones y negociaciones partidistas
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Morena y el Partido Verde respaldaron a Jasmine Bugarín, senadora nacida en California, como coordinadora estatal en Nayarit pese a su doble nacionalidad. Su designación, del 28 de septiembre, la coloca como el perfil más visible de la coalición rumbo a la gubernatura de 2027. La dirigencia dice que renunció a la nacionalidad estadounidense desde 2018, pero el documento no se ha difundido. La disc

Morena y el Partido Verde (PVEM) cerraron filas detrás de Jasmine Bugarín Rodríguez, designada el 28 de septiembre como coordinadora estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Nayarit, pese a que nació en California y cuenta con doble nacionalidad. El respaldo conjunto llegó después de que la controversia se hiciera pública, no antes: ambos partidos sostienen que ha acreditado lealtad a México y que puede completar los trámites para conservar solo la ciudadanía mexicana. Con esa definición, la senadora queda como el perfil de mayor visibilidad de la coalición gobernante rumbo a la gubernatura de 2027.

Una coordinación con función de plataforma

El cargo tiene un nombre formal —coordinación estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional— y, en la práctica, una función distinta: ordenar el posicionamiento de un perfil antes de que exista un proceso interno cerrado. Hasta ahora no obra registro público de precandidatura, ni constancia de que el método de selección esté resuelto. Lo que existe es una designación partidista con el aval de dos bancadas. La distinción importa porque la elegibilidad no se decide en un comunicado, sino en el registro de candidaturas ante la autoridad electoral local.

Bugarín aseguró que desde hace años realizó trámites ante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para manifestar “su renuncia a toda sumisión, obediencia y fidelidad a cualquier Estado extranjero, especialmente a EEUU”, y que esa decisión recibió una nueva certificación en 2024. El 1 de octubre, Luisa María Alcalde afirmó que, según información de la SRE, la renuncia a la nacionalidad estadounidense data de 2018. No precisó qué documento la respalda ni si sería difundido públicamente.

Morena y el PVEM apelaron a la historia familiar: los padres de la senadora, campesinos nayaritas, migraron a Estados Unidos en busca de trabajo. El argumento es que la lealtad al país no depende únicamente del lugar de nacimiento, sino también de la filiación familiar, la residencia política y la decisión de sujetarse a las leyes nacionales. En paralelo, el coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, pidió a los suyos “no confiarse” ante 2027 y calificó de previsible la alianza PRI-PAN.

La lectura política

México reconoce la doble nacionalidad desde la reforma constitucional de 1998, de modo que el asunto no se resuelve con una prohibición general: lo que decide es la normativa de Nayarit y su ley electoral, más el documento que acredite la renuncia. Ahí está el punto débil del blindaje. Una renuncia manifestada ante la SRE no equivale por sí sola a la pérdida de la ciudadanía estadounidense, que se formaliza ante autoridades de ese país. Nadie ha exhibido el documento y la propia dirigencia evitó precisar cuál lo respaldaría. Si el punto no se despeja antes del registro, el caso queda expuesto a una impugnación.

En términos políticos, el movimiento cumple tres funciones. Primero, cierra una discusión interna antes de que se abra: la coalición Morena-PVEM define un perfil visible y con ello reduce el margen de otros aspirantes nayaritas, que pierden terreno antes de que exista método de selección. Segundo, habla a un electorado concreto: el de las familias nayaritas con migración a Estados Unidos, a las que se ofrece una narrativa de pertenencia que no depende del lugar de nacimiento. Tercero, construye un precedente: si el caso se sostiene, queda abierta una ruta de excepción política para mexicanos por nacimiento con vínculos jurídicos en otro país, replicable en otras entidades. El costo es simétrico al beneficio: el PVEM asegura un lugar en la negociación de 2027 y Morena gana un perfil reconocible, pero ambos cargan con el riesgo de que la discusión termine judicializada.

La advertencia de Monreal apunta al otro flanco: el adversario externo y la alianza PRI-PAN. El contraste es útil. Mientras el discurso nacional llama a no subestimar a la oposición, el primer pasivo del ciclo apareció dentro de casa: una designación con flecos documentales que puede convertirse en litigio. Que la respuesta haya sido un respaldo inmediato de dos partidos sugiere que la apuesta es política antes que jurídica.

Qué sigue

- La publicación o no del documento de la SRE que acreditaría la renuncia a la nacionalidad estadounidense; hasta hoy solo hay referencias verbales. - La formalización de la coalición Morena-PVEM en Nayarit y el método de selección de su candidatura, además de la reacción de los aspirantes locales que queden fuera. - El registro de candidaturas ante la autoridad electoral local, previsto para 2027: ahí se resolverá la elegibilidad y, en su caso, la impugnación ante tribunales electorales. - La eventual alianza PRI-PAN en la entidad, que Monreal da por descontada a nivel nacional pero que aún no se concreta en Nayarit.

Actualización

Morena y el Verde blindaron a Bugarín en Nayarit, pero la dirigencia nacional ahora valida su perfil con datos de encuesta y asegura el blindaje legal, cerrando el proceso interno que se había iniciado con su designación. Leer el nuevo desarrollo.