RUTA 27 · LOW
Nancy Sánchez se registra en Morena para Mexicali y adelanta la interna de 2027
La diputada federal formalizó el 14 de octubre su inscripción al proceso interno de Morena con folio 03043-025. Ella misma advierte que la elección de 2027 será más difícil que la de 2024 por el desgaste en seguridad y servicios municipales.

La diputada federal de Morena Nancy Guadalupe Sánchez Arredondo registró su aspiración a encabezar el proyecto de Morena en Mexicali, con folio 03043-025. No es aún una candidatura: es el proceso interno para las coordinaciones municipales. Su movimiento ordena la sucesión local de Morena en Baja California y pone a prueba cuánto pesa el desgaste en seguridad rumbo a 2027.
La diputada federal de Morena, Nancy Guadalupe Sánchez Arredondo, formalizó su registro en el proceso interno de su partido para la selección de coordinaciones municipales, con miras a encabezar el proyecto en Mexicali rumbo a las elecciones de 2027. La solicitud quedó asentada el 14 de octubre de 2026 bajo el folio 03043-025 y ella misma la exhibió en rueda de prensa. En términos formales se trata de un trámite partidista; en la práctica, coloca a una legisladora federal en posición de disputar la candidatura de la capital de Baja California y abre la conversación sobre cómo Morena va a ordenar su sucesión municipal en el estado.
El vehículo tiene nombre largo: coordinaciones municipales de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional. Detrás del enunciado hay una decisión política —quién encabeza cada municipio— que en Morena se resuelve sin candidaturas registradas y, casi siempre, sin reglas publicadas con antelación. Sánchez Arredondo lo dijo sin rodeos: se pone "a prueba" y ofrece "madurez, seriedad, responsabilidad" como diferenciadores frente a otros perfiles interesados. También puso a disposición de la revisión pública su patrimonio y sus cuentas, un gesto que en una interna se lee como apuesta anticipada por el tema de la honestidad.
Su temario no es genérico. Colocó la seguridad pública como el problema central de Mexicali: continuar las mesas de coordinación, depurar las corporaciones policiacas y aumentar el número de elementos. Habló de un déficit de infraestructura urbana y de gestionar recursos federales para vialidades que, sostuvo, se deterioran más rápido por las altas temperaturas prolongadas. Puso énfasis en el Valle de Mexicali y en la insuficiencia de recursos para delegaciones como Ciudad Morelos y Guadalupe Victoria, donde mencionó la escasez de agua, el descanso de tierras agrícolas y las dificultades del campo. En salud reconoció deficiencias en IMSS-Bienestar y consideró que la gira de revisión anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum debió realizarse antes. Sobre la pesca en San Felipe, dijo que buscará una reunión con la coordinación parlamentaria de Morena y que, desde la Comisión de Medio Ambiente, promoverá que los pescadores expongan sus inconformidades por el decreto del 14 de octubre sobre el polígono de protección en el Alto Golfo de California.
La lectura política
El registro opera, en la práctica, como una precandidatura de facto. No hay candidatura registrada, no hay designación y no hay aún reglas claras del proceso interno: el folio acredita una aspiración, no un derecho. La distinción importa porque en Morena ese tipo de convocatorias ha funcionado como filtro interno donde la dirigencia conserva discrecionalidad sobre metodología —encuesta, consenso o designación— y sobre los tiempos. Quien se registra temprano no asegura nada, pero se vuelve difícil de ignorar.
Hay tres incentivos visibles. Primero, posicionamiento: llegar antes que otros perfiles obliga a la dirigencia estatal y nacional a considerarla en cualquier escenario. Segundo, medición de lealtades: su defensa explícita de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda y su respaldo a la presidenta Sheinbaum funcionan como señal de alineación hacia el centro del poder interno, en un partido donde ese gesto no es neutro. Tercero, blindaje temático: al reconocer que 2027 será más desafiante que 2024 y que Morena tendrá que responder por seguridad y servicios municipales, se adelanta al principal flanco de ataque y traslada la discusión a su terreno.
Su pasado en el PRI y su salida por la alianza con el PAN anticipan la fricción previsible: la discusión sobre si Morena debe reservar espacios a sus fundadores o abrirse a perfiles incorporados. Ella ya tomó posición. También queda un dato sin resolver: si el partido aplicará criterios de paridad en las definiciones municipales, un elemento que la evidencia disponible no permite confirmar y que puede alterar el cálculo en Mexicali. Y un límite claro: ninguna de sus propuestas es todavía programa de gobierno, porque no existe cargo alguno que administrar.
Qué sigue
El primer paso verificable es la publicación de la lista de registros válidos y la definición de la metodología y el calendario del proceso interno. Después vendrá la definición de quién coordina el comité municipal, y sólo hasta que avance el proceso electoral local podría hablarse de candidatura formal ante la autoridad electoral de Baja California. En paralelo, la propia diputada dejó compromisos con fecha abierta: la reunión con la coordinación parlamentaria de Morena por el decreto pesquero en San Felipe y la gestión para que las cooperativas expongan su caso ante autoridades federales. Su ofrecimiento de abrir patrimonio y cuentas a revisión pública es, también, una prueba que puede serle exigida en cualquier momento de la interna.