RUTA 27 · MEDIUM
Natale atribuye al PAN las bardas contra la reelección y habla de división
El dirigente del PVEM en Puebla acusa al blanquiazul de “campaña negra” contra la continuidad del alcalde Pepe Chedraui, pero admite que no tiene elementos para denunciarla.

El dirigente del PVEM en Puebla, Jaime Natale, atribuyó al PAN las bardas con mensajes “No a la reelección” aparecidas en la capital y dijo que buscan dividir a Morena y sus aliados. Reconoció que no tiene pruebas para denunciarlas. La continuidad del alcalde Pepe Chedraui se perfila como el primer punto de fricción del bloque oficialista rumbo a 2027.
El dirigente estatal del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en Puebla, Jaime Natale, atribuyó al Partido Acción Nacional (PAN) las bardas con mensajes contra la reelección que aparecieron en distintos puntos de la capital poblana y sostuvo que buscan dividir a Morena y a sus aliados rumbo a los comicios de 2027. Lo hizo sin aportar pruebas y con una concesión que desactiva la vía legal: reconoció que sería difícil presentar una denuncia formal porque no hay elementos que acrediten quién está detrás de las pintas.
Ese reconocimiento es lo más relevante del episodio. Sin autoría acreditada ni denuncia, la acusación no abre expediente: opera como mensaje, y el mensaje tiene destinatario doble. Hacia fuera coloca al PAN como el adversario de las “campañas negras”; hacia dentro anticipa el conflicto que el bloque oficialista todavía no resuelve: la continuidad del alcalde Pepe Chedraui, quien ha manifestado su intención de buscar un segundo periodo en 2027 y solicitará permiso al Cabildo para hacerlo.
Del muro al expediente que no existe
Las pintas con leyendas como “No a la reelección” se han dispersado por la capital en el mismo periodo en que se discute esa continuidad. Natale —también diputado local— sostuvo que se trata de una práctica recurrente del blanquiazul: acciones realizadas de madrugada, sin asumir públicamente la autoría. “Todas las campañas negras vienen financiadas por Acción Nacional”, declaró, y añadió que el PAN recurre a ello por falta de cuadros y de trabajo político: “no tienen trabajo, no tienen cuadros; lo único que aspiran es tratar de crear divisiones al interior de nuestras alianzas”.
La evidencia disponible no permite verificar esa autoría ni descartarla, y no incluye una respuesta pública del PAN poblano. Conviene retener un dato incómodo para cualquier lectura cómoda: un mensaje contra la reelección de un alcalde del propio bloque oficialista no proviene necesariamente de la oposición; puede expresar competencia interna entre aspirantes. Lo que falta para sostener cualquier hipótesis de autoría es el elemento básico: quién paga y quién pinta.
La lectura política
La intervención de Natale cumple una función reconocible: cerrar filas. Cuando un dirigente aliado atribuye a la oposición un ataque contra la continuidad de un gobierno del propio bloque, desplaza la discusión del terreno interno al externo. La pregunta “¿conviene o no la reelección de Chedraui?” queda sustituida por otra: “¿quién quiere dividirnos?”.
Para el PVEM hay incentivos concretos. El partido comparte coalición con Morena en Puebla y necesita llegar a 2027 con su lugar asegurado en la repartición de candidaturas municipales. Presentarse como guardián de la alianza cuesta poco —no exige pruebas— y rinde doble: le permite cobrar ante Morena el respaldo a la continuidad del alcalde y colocarse como interlocutor obligado en la negociación.
También hay un mensaje hacia el interior del bloque. Quien dude de la reelección queda advertido: cuestionarla por escrito y sin firma será leído como coincidencia con el adversario. Es una manera eficaz de ordenar lealtades antes de que exista un proceso formal.
Los límites, sin embargo, son claros. En términos legales, la reelección de Chedraui es todavía una aspiración anunciada: no hay solicitud de permiso resuelta, no hay candidatura registrada y el proceso electoral local aún no arranca. Y una acusación sin denuncia no es una imputación jurídica, sino una pieza de campaña anticipada. Eso no la vuelve irrelevante: la vuelve un indicador de cómo se acomoda el tablero.
Qué sigue
La próxima señal verificable está en el Cabildo de Puebla: si Chedraui formaliza la solicitud de permiso, cuándo y con qué votos. Importa también si alguien —el PVEM, otro partido o un particular— convierte la acusación en denuncia ante la autoridad electoral local; Natale ya anticipó que él no lo hará por falta de elementos.
Habrá que ver si las pintas se repiten o se extienden a otros municipios, si el PAN poblano responde y si algún actor de Morena se distancia públicamente de la reelección. Cada una de esas señales dirá más sobre la cohesión del bloque oficialista en Puebla que las bardas mismas.