RUTA 27 · MEDIUM
Omar López cierra filas con Imelda Castro y no descarta una candidatura en Sinaloa
El exaspirante a la coordinación estatal de la 4T se suma a la estructura que encabeza Imelda Castro y deja en reserva una posible candidatura rumbo a 2027.

Omar López Campos, exaspirante a la coordinación estatal de la 4T en Sinaloa, respaldó a Imelda Castro Castro al frente de esa estructura y no descartó buscar una candidatura en el proceso 2026-2027. El gesto cierra públicamente una disputa interna, pero también coloca a López en posición de negociar estructura y posición rumbo a la elección de 2027 en Sinaloa.
Omar López Campos reafirmó su respaldo a Imelda Castro Castro como coordinadora de la Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional en Sinaloa y no descartó buscar alguna candidatura durante el proceso electoral 2026-2027. Lo dijo en Culiacán, en el marco de la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y el detalle importa: quien se suma es alguien que compitió por ese mismo espacio y no lo obtuvo. El respaldo, por tanto, no es un trámite de cortesía, sino el cierre público de una disputa interna y, a la vez, la reserva de un lugar para la negociación que viene.
Cerrar filas no es renunciar
López Campos señaló que ya habló directamente con Imelda Castro para "cerrar filas" y coordinar la estrategia organizativa de cara a la próxima contienda. Se comprometió a recorrer el estado con asambleas locales y encuentros ciudadanos —"los mismos ejercicios del encuentro ciudadano", dijo— con el objetivo declarado de que el movimiento se fortalezca para el proceso del año siguiente.
Su respuesta sobre aspiraciones personales fue igual de elocuente: se dijo satisfecho con el trabajo realizado como aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional en Sinaloa y no se cerró a "ninguna posibilidad" de participar activamente o figurar como candidato. Es una fórmula conocida: respalda sin disolverse, se subordina sin renunciar.
También sostuvo —es su afirmación, no un hecho comprobado— que tras la visita presidencial quedó evidenciada la unidad al interior de Morena en Sinaloa. La frase traslada el mensaje de que el conflicto interno está contenido, aunque ella misma sea la que necesita ser dicha en voz alta.
La lectura política
El nombre "Coordinación de la Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional" no corresponde a ningún cargo previsto en la ley electoral ni a una candidatura registrada. Funciona, en la práctica, como una responsabilidad organizativa territorial: quien la encabeza concentra la interlocución con municipios, estructura y militancia, y opera como punto de articulación de las candidaturas que vienen. En Sinaloa, con la gubernatura en juego en 2027, ese encargo se parece más a una plataforma que a una encomienda administrativa.
Ahí está el incentivo de cada uno. Para Imelda Castro, la suma pública de un competidor interno le da legitimidad hacia adentro y le reduce el costo de cualquier dispersión futura: con un exaspirante dentro, la narrativa de unidad deja de ser un deseo y se vuelve un activo verificable. Para López Campos, respaldar temprano es la vía barata de conservar lo que realmente cotiza en una negociación de candidaturas: su capacidad de recorrido. Las asambleas locales no son solo militancia; son estructura, y la estructura se paga en posiciones.
El "no descarto" tiene la misma lógica. No compromete, no confronta y mantiene viva la expectativa ante la militancia que lo acompañó cuando buscó la coordinación. Nadie puede acusarlo de haber roto el acuerdo por no cerrarse a una candidatura futura, y la coordinadora difícilmente puede leerlo como desafío cuando el respaldo llegó primero y en público.
Conviene ser preciso con las categorías: lo que hay hoy es posicionamiento, no precandidatura. No existe todavía un cargo por el que competir ni una convocatoria abierta, y tampoco un método de selección definido. Habrá precandidatura de facto —o algo equiparable— cuando Morena establezca reglas y abra registros. Antes de eso, cualquier lectura más fuerte es especulación.
Qué sigue
El calendario interno es la variable a vigilar. Primero, si Morena Sinaloa emite convocatoria de registros y con qué requisitos; ese documento definirá si la coordinación opera como filtro o como plataforma. Segundo, el método —encuesta, consejo político o designación—, porque de él depende cuánto pesa realmente el respaldo que López hizo público este fin de semana. Tercero, si los recorridos anunciados se concretan y con qué alcance territorial, y si Imelda Castro los acompaña o los deja correr por su cuenta. Falta saber, además, si otros aspirantes derrotados en el proceso interno se suman con la misma visibilidad o si el de López Campos es un caso aislado.