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PAN apunta a Tabasco rumbo a 2027: apuesta de resistencia
Jorge Romero Herrera anunció en Villahermosa que Tabasco está en la ruta de expansión panista. El partido llega sin gubernatura y sin estructura fuerte a un territorio donde Morena conserva la iniciativa.

Jorge Romero Herrera, presidente nacional del PAN, anunció en Villahermosa que Tabasco está entre los estados donde el partido buscará ampliar su presencia rumbo a 2027. Llega sin gubernatura y como minoría a un bastión de Morena, con seguridad y salud como ejes. Es posicionamiento: no hay candidatura, alianza ni encuestas sobre la mesa.
El presidente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero Herrera, colocó a Tabasco entre los estados donde el partido buscará ampliar su presencia rumbo a las elecciones de 2027. Lo hizo en una conferencia de prensa en Villahermosa y acompañó el anuncio con un diagnóstico: inseguridad, deterioro de los servicios de salud y corrupción serán los ejes con los que intentará disputar respaldo ciudadano. El anuncio, por sí solo, es rutina —un dirigente nacional recorre el país—; la elección del terreno no lo es. Tabasco no tiene gobierno panista, es territorio de Morena y obliga al partido a hablar de resistencia, no de conquista.
Romero lo admitió sin rodeos: "Sabemos que aquí las cosas están cuesta arriba y que esto es un trabajo de resistencia, de avance, de invertir nuestro tiempo porque sabemos que es para una causa noble". La frase ordena lo que sigue. El PAN no llega a Tabasco a defender una posición de poder, sino a construir una que hoy no tiene, en un estado que su propio líder ubica fuera de su mapa de fortalezas.
El diagnóstico, sus datos y su símbolo
En seguridad, el dirigente sostuvo que los homicidios en la entidad se triplicaron en dos años y que Cárdenas encabeza al país en feminicidios. Ninguna de las dos afirmaciones vino acompañada de la fuente utilizada en la conferencia. El cotejo posible está en los registros del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), referencia oficial para ese tipo de comparaciones; sin ese cruce, lo dicho opera como acusación política, no como dato acreditado. Romero también vinculó la violencia con la extorsión a comercios y con cierres de establecimientos.
En salud, cuestionó las condiciones de los hospitales públicos y el abasto de medicamentos, y contrastó con Aguascalientes, Querétaro, Guanajuato y Chihuahua, entidades gobernadas por su partido que conservaron sistemas sanitarios no federalizados. El contraste es deliberado: sugiere que la diferencia de resultados se explica por modelos de gestión, no por ciclos políticos.
También hubo autocrítica: "No nos queremos vender como perfectos. Por supuesto que cuando tuvimos la oportunidad de gobernar este país tuvimos aciertos y errores". Y respaldo interno: reconoció el trabajo de Kathia Bolio al frente del Comité Directivo Estatal y anunció que la gira continuaría por Macuspana, municipio natal del expresidente Andrés Manuel López Obrador, antes de regresar conforme avance la organización.
La lectura política
Lo que ocurre en Tabasco es posicionamiento, no competencia formal. No hay candidatura registrada, no hay precandidatura y tampoco un nombre que el PAN haya colocado en posición de salida hacia 2027; hay construcción de marca territorial, agenda temática y medición de lealtades locales. La distinción importa: el lenguaje de "ampliar presencia" puede leerse como antesala de candidaturas, cuando la evidencia disponible sólo sostiene lo primero.
Romero juega en dos tableros. Hacia afuera instala los temas con los que el PAN quiere nacionalizar el debate —seguridad, salud, corrupción—, apostando a que el desgaste se cobre en las urnas. Hacia adentro, el respaldo público a la dirigencia estatal envía una señal de continuidad y busca contener la dispersión de un partido que perdió la Presidencia, la mayoría legislativa y buena parte de su fuerza territorial.
El cálculo tiene una asimetría evidente. El propio líder panista enumera sus fortalezas en el Bajío y el norte; Tabasco está en el otro extremo. Pero 2027 renueva la Cámara de Diputados federal y, en la entidad, el Congreso local y los ayuntamientos. Un partido que aspira a disputar el poder nacional necesita votos y estructura también donde hoy es minoría. Recorrer Macuspana añade un simbolismo difícil de ignorar frente a las bases morenistas.
Lo que falta para medir en serio la apuesta: no hay definición sobre si el PAN competirá solo o en alianza, no hay encuestas ni perfiles, y el calendario electoral todavía no obliga a ninguna de esas decisiones. Esa definición, más que la gira, es la que puede mover el resultado.
Qué sigue
El propio Romero anunció que volverá a Tabasco conforme avance la organización para los comicios, con Macuspana como siguiente parada. En paralelo, sus cifras sobre homicidios y feminicidios pueden cotejarse con los reportes públicos del SESNSP. Y el proceso electoral marcará los tiempos: precampañas, registros de candidaturas y definición de coaliciones llegarán en las ventanas legales de 2027, cuando el posicionamiento tenga que convertirse en nombres y votos.