RUTA 27 · LOW
PAN en Ahome: militantes rechazan alianza con el PRI y dirigencia no la descarta
La presidenta del comité municipal del PAN en Ahome afirmó que la coalición con el PRI "no está definida", el mismo día en que militantes del mismo partido enviaron una carta a Jorge Romero Herrera para rechazarla. La protesta no rompe la disciplina: acatarán lo que decida la dir

María Gabriela Rodríguez González, presidenta del PAN en Ahome, dijo que no hay alianza definida con el PRI para 2027 y evitó pronunciarse. El mismo día, militantes del partido rechazaron la coalición en una carta a Jorge Romero Herrera. El episodio expone la disputa interna por la regla de selección de candidaturas en Sinaloa rumbo a 2027.
PAN en Ahome: militantes rechazan alianza con el PRI y dirigencia no la descarta
La presidenta del comité municipal del Partido Acción Nacional (PAN) en Ahome, María Gabriela Rodríguez González, sostuvo que "hoy no existe una alianza definida para el 2027" con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y que, por lo mismo, "no es momento de decir que sí o que no". La frase no cierra ni abre la puerta: describe el estado de una decisión que, según su propio partido, todavía no se toma. Y se pronunció el mismo día en que un grupo de militantes del mismo comité hizo público su rechazo a cualquier coalición y envió una carta al presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, para pedirle competir con candidatos propios.
El descontento lo encabezó Óscar Peña Xóchihua, quien en conferencia afirmó que la militancia no ha sido tomada en cuenta y que en elecciones pasadas las alianzas "no generaron el impacto esperado" para contender contra el Movimiento Regeneración Nacional (Morena). Su argumento central fue de eficacia: "¿Dónde está el crecimiento del PAN? No podemos seguir haciendo lo mismo esperando resultados diferentes. Sumar siglas no significa sumar ciudadanos". Los inconformes pidieron candidaturas propias y que la selección se defina en convenciones o procesos internos. Añadieron, sin embargo, una condición que acota el alcance de su protesta: si la decisión nacional es aliarse, acatarán.
La inconformidad no aparece en el vacío. En Sinaloa, las dirigencias estatales del PRI y del PAN se han reunido para explorar una alianza rumbo a 2027, según reportes locales, y el panismo estatal abrió una convocatoria a ciudadanos interesados en ser candidatos. Ahome es de las plazas donde una coalición se mide menos en siglas y más en estructura: quién pone al candidato, quién opera la campaña y quién reparte posiciones.
La lectura política
Rodríguez González no dice que no habrá alianza; dice que no hay una definida. Esa distinción es la clave del episodio. Formalmente nada se ha firmado; políticamente, la dirigente municipal se colocó en el único lugar que no la obliga a confrontar a Romero Herrera: respaldarse en la línea del propio presidente nacional —"primero tenemos que fortalecer al PAN"— para no pronunciarse todavía. La dirigencia conserva margen de maniobra; la militancia intenta arrebatárselo fijando posición pública antes de que revertirla cueste más.
El objeto real del pleito no es la alianza en abstracto, sino la regla de selección. Una coalición PAN-PRI implica repartir candidaturas con un socio externo; unas convenciones internas las reparten entre cuadros panistas. Ahí está el incentivo de quienes firmaron la carta, más que en cualquier debate doctrinario. El argumento con mayor peso hacia afuera tampoco es ideológico: los propios militantes apelan al desempeño electoral de alianzas anteriores. En un partido que necesita ganar, y no solo sumar siglas, ese es el terreno de disputa más eficaz.
Conviene ser preciso con las categorías: aquí no hay candidatura registrada ni precandidatura de facto. Hay posicionamiento anticipado de una corriente interna que busca influir en una decisión aún no formalizada. El Comité Ejecutivo Nacional gana tiempo; la militancia gana agenda; el PRI observa si el PAN puede entregar su estructura en un municipio relevante sin fracturarse. Falta un dato que la evidencia no permite despejar: en qué etapa están las conversaciones entre dirigencias estatales y si existe ya un acuerdo de reparto de posiciones. Sin eso, afirmar que hay un pacto cerrado sería especulación.
Qué sigue
La carta ya está en manos del Comité Ejecutivo Nacional. Los próximos pasos verificables son su respuesta —o su silencio—, la postura del Comité Directivo Estatal del PAN en Sinaloa y el anuncio que el propio comité municipal prometió para "los próximos meses" sobre cómo encarar 2027. También habrá que seguir las mesas entre dirigencias estatales del PRI y del PAN y la convocatoria interna panista a candidatos. El reloj de fondo son los plazos de registro de coaliciones ante el Instituto Nacional Electoral (INE) y la autoridad electoral local, que son los que convierten una conversación en un hecho legal. Mientras no corran, la ambigüedad seguirá siendo la posición más cómoda para la dirigencia y la más incómoda para quienes firmaron la carta.