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RUTA 27 · LOW

PAN Guanajuato toma protesta a nueve defensores; seis tienen cargo público

El programa entra en su segunda etapa con trabajo territorial coordinado hasta enero, mientras sigue sin resolverse la impugnación que dos militantes presentaron contra todo el proceso.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre justicia y controversias electorales
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El PAN en Guanajuato tomó protesta a sus primeros nueve 'Defensores de la Patria, la Familia y la Libertad', que harán trabajo territorial rumbo a 2027. Seis ya ocupan cargos públicos: cuatro diputaciones locales y dos presidencias municipales. La coordinación termina en enero y una impugnación de dos militantes contra todo el proceso sigue sin resolverse.

El Partido Acción Nacional (PAN) en Guanajuato tomó protesta este 11 de octubre a sus primeros nueve "Defensores de la Patria, la Familia y la Libertad" en el Comité Directivo Estatal, en León, con lo que arrancó la segunda etapa de un programa que la dirigencia nacional ya replicó en municipios estratégicos del país. El dato que le da peso político al acto es de composición: seis de los nueve defensores ya ocupan un cargo público —cuatro diputaciones locales y dos presidencias municipales— y podrán mantenerlos mientras realizan trabajo territorial para el partido rumbo a las elecciones de 2027, cuando en Guanajuato se renuevan el Congreso local y los 46 ayuntamientos.

La dirigente estatal, Juanita de la Cruz Martínez Andrade, fijó cinco compromisos para esta etapa: presencia en colonias y comunidades rurales para escuchar a sus habitantes; respeto a la dignidad de quienes se acerquen "sin importar creencias ni simpatías políticas"; integridad y apego a los códigos partidistas y a la ley electoral; trabajo coordinado con los comités directivos municipales, y regresar con respuestas a quienes expongan un problema. "Es tiempo de sumar, y no de divisiones", dijo en un mensaje de 20 minutos. La coordinación de la etapa quedó a cargo de Jorge Cano y concluirá a principios de enero.

El acto cuidó las formas. Cada defensor llegó acompañado por su propio equipo de trabajo y simpatizantes, pero sin porras, banderas ni tambora. Por la dirigencia nacional asistió el secretario de Fortalecimiento Interno, Juan Carlos Martínez Terrazas, quien sostuvo que el programa responde a la necesidad de "hacerle frente a las decisiones políticas tomadas por Morena", y reconoció que en su presentación "hubo dudas y señalamientos", para después afirmar que "aquí la gente ha decidido quiénes son los que deben de estar al frente".

Nombres propios y una impugnación viva

Víctor Zanella Huerta recibió el nombramiento por Irapuato y dijo que trabajará por la unidad interna del partido. Afirmó haberse reunido ya con "la mayoría" de los participantes del proceso y anunció un encuentro esta semana con el ex secretario de Ayuntamiento Rodolfo Gómez Cervantes. Al mismo tiempo, ambos dirigentes admitieron que el primer proceso tuvo señalamientos y es perfectible. Eduardo López Mares y Susana Bermúdez Cano impugnaron el procedimiento completo, y hasta ahora no hay resolución pública conocida. La postal es incómoda: el mismo día en que el partido exhibe estructura territorial, arrastra un conflicto interno sin cerrar.

La lectura política

"Defensores de la Patria, la Familia y la Libertad" es un nombre de movilización cívica, pero la función que cumple es otra: es una red territorial partidista montada con poco más de un año de anticipación a los comicios de 2027. Los defensores no son candidatos ni precandidatos en términos legales. No hay registro de aspirantes, no hay cargo electivo en disputa y no existe constancia alguna ante la autoridad electoral. El límite es claro y conviene decirlo: formalmente esto es organización interna.

En la práctica, sin embargo, seis de los nueve llegan con cargo público, equipo propio y territorio asignado, lo que funciona como plataforma de posicionamiento y, para algunos de ellos, como una precandidatura de facto hacia la sucesión local. Que el acto se haya realizado sin banderas ni tambora sugiere que el partido administra conscientemente el riesgo de ser leído como acto anticipado de campaña. El cuidado del protocolo no elimina esa frontera; sólo la vuelve menos visible.

El movimiento también ordena el reparto interno. Designar nueve nombres en municipios estratégicos y darles una coordinación con fecha de caducidad —enero— opera como arbitraje temprano entre grupos locales. Quien gana margen es la dirigencia estatal y el área de Fortalecimiento Interno del CEN, que colocan cuadros en posición de construir base con el sello del partido. Quien lo pierde, al menos por ahora, son los grupos que impugnaron: quedaron fuera de la primera camada y su disputa sigue en el aire. La señal hacia dentro es que la competencia se resolverá a través de estructuras de movilización antes que de procesos formales; la señal hacia fuera, que el PAN quiere llegar a 2027 con presencia de calle, pese a sus fracturas.

Lo que la evidencia no permite sostener es que este reparto esté cerrado. Sin reglas de selección publicadas ni resolución de la impugnación, no puede afirmarse que los nueve sean ya los aspirantes naturales ni que el conflicto esté resuelto. La pregunta que falta responder es si los defensores pasarán a la fila de quienes buscan una candidatura o si el programa se agotará como estructura de escucha.

Qué sigue

La hoja de ruta inmediata está marcada por tres puntos verificables. Primero, la coordinación de Jorge Cano debe concluir a principios de enero con resultados de trabajo territorial. Segundo, Zanella anunció una reunión esta semana con Rodolfo Gómez Cervantes, un encuentro que puede leerse como gesto de reconstrucción interna. Tercero, la impugnación de López Mares y Bermúdez Cano continúa sin resolución pública, y su desenlace definirá si el partido cierra su disputa interna o la arrastra al arranque del proceso electoral de 2027.