RUTA 27 · LOW
PAN llega a 2027 con 16.5% y debate interno sobre alianzas
La dirigencia nacional plantea competir sin coaliciones, pero el promedio de votación en las 17 entidades que renuevan gubernatura deja ese planteamiento sin margen de error. Tres de las cuatro gubernaturas que aún gobierna se votan ese año.

El PAN llega a 2027 con un promedio de 16.5% de votación en las 17 entidades que renuevan gubernatura, según un análisis con datos del INE. Sobre ese piso, la dirigencia nacional plantea competir sin alianzas, mientras una corriente interna mantiene abierta la posibilidad de coaliciones en algunos estados. El partido pasó de 13 gubernaturas en 2016 a cuatro hoy.
El Partido Acción Nacional (PAN) llega al proceso de 2027 con un piso estadístico incómodo: 16.5% de votación promedio en las 17 entidades que renovarán gubernatura, de acuerdo con un análisis de resultados previos elaborado con bases de datos del Instituto Nacional Electoral (INE) y de los organismos electorales estatales. El dato no es una encuesta: es un promedio de desempeño construido con los comicios locales de 2021 y 2022 y con las elecciones federales de 2024 en esas mismas entidades.
Sobre ese piso, la dirigencia nacional plantea competir sin alianzas. Dentro del partido, otra corriente considera posibles coaliciones en algunos estados. La combinación —un promedio bajo y una estrategia sin resolver— es el hecho político de fondo, más que el número por sí mismo.
El mapa que explica el dilema
El desglose importa más que el promedio. En los comicios locales de 2021 y 2022, el PAN registró 15.6% en esas 17 entidades; en 2024 obtuvo 16.1% en la elección presidencial, 17.2% en diputados y 17.1% en senadores. Son cifras consistentes entre sí, lo que sugiere un piso relativamente estable, no un accidente de una sola elección.
El problema es la dispersión. En Chihuahua el partido alcanzó 42.4% y en Querétaro 52.1% en 2021 y 2022; en Guerrero registró 2.1% y en Quintana Roo 11.9%. En diez de las 17 entidades que votarán gubernatura en 2027 —Baja California, Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Nayarit, San Luis Potosí, Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas— el PAN se movió en un solo dígito. En 11 de esos 17 estados no tiene diputaciones federales de mayoría relativa y en el Senado carece de escaños de mayoría en nueve.
A eso se suma el deterioro territorial: en 2016 el PAN gobernaba 13 estados; hoy gobierna cuatro (Aguascalientes, Chihuahua, Guanajuato y Querétaro). Tres de ellos —Aguascalientes, Chihuahua y Querétaro— tendrán elección de gubernatura en 2027. Es decir, el partido defiende casi todo lo que le queda justo en el ciclo donde su promedio nacional es más bajo.
El antecedente de las alianzas tampoco es neutral: en 2021 el PAN compitió en coalición con el PRI y el PRD en distintos procesos y en 2024 participó en la coalición que postuló a Xóchitl Gálvez a la Presidencia.
La lectura política
"Competir sin alianzas" es, por ahora, una posición de la dirigencia nacional, no una decisión formal registrada ante autoridad electoral alguna. La evidencia disponible no documenta una resolución de órgano partidista ni una lista de estados donde se negocien coaliciones. Conviene distinguir: no hay candidatura, ni precandidatura, ni convenio de coalición; hay un planteamiento estratégico y una corriente interna que lo cuestiona.
Dicho eso, el patrón es legible. Ir solo maximiza la identidad del partido y evita pagar el costo de negociar con aliados en los estados donde el PAN es competitivo: Chihuahua y Querétaro, sobre todo. En las entidades donde promedia un dígito, ir solo equivale a competir por el segundo o tercer lugar y a perder capacidad de negociación sobre gobiernos locales, presupuestos y estructuras. La discusión interna no es ideológica: es sobre cómo repartir el costo de una marca debilitada.
La postura de la dirigencia también funciona como posición de negociación. Anunciar que se va solo encarece el precio de cualquier acuerdo posterior y evita que el PAN quede subordinado a un socio que ponga las condiciones. La señal a aliados y adversarios es la misma: el partido quiere llegar a la mesa desde su propio piso, no desde la necesidad.
El límite de esta lectura es claro: sin el nombre de los estados en disputa, sin el órgano que tomaría la decisión y sin el calendario de definición, no puede afirmarse que exista una coalición en construcción. Lo que sí puede afirmarse es que el promedio de 16.5% hace políticamente costoso sostener la línea de ir solo en todo el mapa.
Qué sigue
El debate se resolverá cuando el partido tenga que registrar candidaturas y, en su caso, convenios de coalición ante las autoridades electorales locales, antes de que arranquen formalmente los procesos en las 17 entidades. El calendario del INE ya contempla elecciones de gubernatura en Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas, además de congresos locales, ayuntamientos y otros cargos.
Los indicadores a seguir son tres: si la dirigencia nacional sostiene la línea de no coalición en los estados donde el PAN es competitivo, si autoriza excepciones en los de un solo dígito, y si esas decisiones pasan por órganos partidistas con registro verificable. Mientras eso no ocurra, la disputa sigue siendo interna y sin efecto jurídico.