RUTA 27 · MEDIUM
PAN mide en encuesta abierta su candidatura de Monterrey
Fernando Margáin Sada adelantó que el CEN panista aplicará un ejercicio abierto a la ciudadanía en las próximas semanas y que dos semanas después se nombrará a los coordinadores de defensa. El método sustituye al dedazo por una medición de popularidad cuyo reglamento aún no se co

El CEN del PAN aplicará en las próximas semanas una encuesta abierta a la ciudadanía para definir su candidatura a la alcaldía de Monterrey, según adelantó Fernando Margáin Sada, aspirante inscrito en el proceso interno. Dos semanas después se nombrará a los coordinadores de defensa, figura que en la práctica opera como precandidatura. El método define una de las plazas urbanas más disputadas rumb
El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN aplicará en las próximas semanas una encuesta abierta a la ciudadanía para definir a su candidato a la alcaldía de Monterrey, según adelantó Fernando Margáin Sada, uno de los aspirantes inscritos en el proceso interno. La revelación no es un detalle de método: convierte la selección del abanderado panista en la capital de Nuevo León en un ejercicio de medición de popularidad cuyo reglamento, universo y peso relativo todavía no se hacen públicos.
Margáin, secretario de Desarrollo Humano e Igualdad Sustantiva del municipio, confirmó que el proceso lo conduce el CEN y pidió a la ciudadanía estar pendiente. "Lo que entendemos es que se va a llevar a cabo una encuesta, en las próximas semanas, y a partir de ahí es que se van a empezar a definir las candidaturas", declaró en entrevista. Añadió que el ejercicio sería abierto "a la ciudadanía en general" y que dos semanas después de la medición se definirá a los Coordinadores de la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad, quienes más adelante serán candidatos a cargos de elección popular.
El propio aspirante reconoció el riesgo de fractura que todo método de selección arrastra. "Pues eso siempre existe, ese riesgo siempre existe, yo creo que hay que confiar en quienes están llevando a cabo el proceso", dijo, y describió al CEN como gente con vocación de servicio y larga trayectoria partidista. El respaldo al árbitro interno es, en sí mismo, parte del mensaje: quien aspira a ganar una encuesta abierta necesita legitimar de antemano al organizador.
La figura de "coordinador de defensa" no equivale a una candidatura registrada, pero en la práctica funciona como precandidatura de facto. El calendario que describe Margáin —encuesta primero, coordinadores después, candidaturas al final— ordena la salida del PAN en Monterrey sin haber emitido todavía una convocatoria formal verificable. Es el tipo de secuencia que permite medir lealtades, contener rupturas y colocar a los perfiles elegidos en posición de salida antes de que el calendario electoral los obligue.
La lectura política
El movimiento traslada la decisión del CEN a una medición abierta, lo que da margen de maniobra a la dirigencia nacional y resta peso a los acuerdos locales. Una encuesta abierta permite al CEN argumentar legitimidad ciudadana frente a los grupos regiomontanos que reclamen cuotas, sin comprometerse a un resultado antes de conocerlo. Para Margáin, que ya se inscribió en el proceso interno, el método es una apuesta: si la medición lo favorece, su aspiración se convierte en posición de salida; si no, queda como un competidor más en un partido que necesitará acomodarlo.
El contexto pesa. En la base de antecedentes consta que Margáin ha hablado de pláticas entre dirigencias nacionales del PAN y del PRI sobre con qué partido podría ir la posible candidatura rumbo a 2027. Ese dato importa porque una encuesta abierta puede medir también la competitividad de un perfil frente a un escenario de coalición, no sólo su fuerza interna. Si el PAN negocia con el PRI, el abanderado de Monterrey no se elige únicamente entre panistas: se elige entre perfiles que puedan sostener o ampliar una alianza.
La señal hacia 2027 es doble. Hacia adentro, el CEN muestra que conserva la conducción del proceso en una de las plazas urbanas más simbólicas del país. Hacia afuera, el PAN se presenta como un partido que consulta a la ciudadanía en lugar de designar. El límite es claro: no hay aún candidatura formal, ni convocatoria publicada, ni reglas de la encuesta conocidas. Sin esos elementos no puede sostenerse que el resultado esté predeterminado, ni que la medición sustituya al registro legal que en su momento deberá emitir la autoridad electoral.
Qué sigue
El siguiente paso verificable es la aplicación de la encuesta en las próximas semanas y, dos semanas después, la definición de los coordinadores de defensa. Falta conocer quién levantará el ejercicio, con qué universo y qué peso tendrá frente a otros criterios del CEN. Después vendrá el registro formal de candidaturas ante la instancia electoral correspondiente, ya en el calendario rumbo a 2027. La pregunta abierta es si los perdedores de la medición aceptan el resultado o si el riesgo de división que el propio Margáin admitió se materializa en Monterrey.