RUTA 27 · MEDIUM
PAN ofrece a Verónica Ruffo la gubernatura de BC; ella no descarta
El Comité Ejecutivo Nacional busca un apellido con carga simbólica para disputar un estado que Morena y sus aliados han ganado dos veces seguidas. La decisión no está tomada y el proceso electoral local ni siquiera ha arrancado.

Verónica Ruffo Sánchez confirmó que el Comité Ejecutivo Nacional del PAN le ofreció la candidatura a la gubernatura de Baja California para 2027. No la descartó, pero dijo que la analiza y que no hay decisión. Morena ya designó a Julieta Ramírez como coordinadora estatal y el proceso electoral local arranca en diciembre.
El Comité Ejecutivo Nacional del PAN buscó a Verónica Ruffo Sánchez para ofrecerle la candidatura a la gubernatura de Baja California rumbo a 2027. Ella lo confirmó y no la descartó. En la misma respuesta puso distancia: dijo que todavía analiza la posibilidad y que no existe una decisión definitiva. Ese “ni sí ni no” es el movimiento más visible del frente opositor en la entidad y llega antes de que arranque el proceso electoral local, previsto para diciembre.
El apellido que fundó la alternancia
Ruffo no es un nombre cualquiera en Baja California. Es hija de Ernesto Ruffo Appel, gobernador del estado entre 1989 y 1995 y primer mandatario estatal de oposición en México. Ese apellido inauguró la narrativa de la alternancia en el norte y sigue siendo, para el panismo, una marca con carga simbólica propia.
También carga un expediente. Ernesto Ruffo Appel permanece detenido y enfrenta un proceso federal derivado de una investigación por presunto contrabando de hidrocarburos, conocido como “huachicol fiscal”. El ex gobernador ha rechazado las acusaciones. Sectores de la oposición sostienen que el proceso tiene un componente de persecución política; las autoridades federales niegan esa motivación y afirman que se trata de una investigación por presuntos delitos.
Del otro lado del tablero, Morena ya se movió. El 15 de septiembre designó a la senadora con licencia Julieta Ramírez Padilla como coordinadora estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Baja California. El cargo no es una candidatura ni una precandidatura registrada —el proceso no ha comenzado—, pero en la práctica coloca a Ramírez como el perfil más adelantado del partido gobernante. Cuatro días después, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó en Tijuana un acto de rendición de cuentas sobre la Avenida Revolución, con la gobernadora Marina del Pilar como anfitriona y la sucesión estatal ya en marcha.
La lectura política
El ofrecimiento proviene del CEN y no de una estructura estatal, lo que sugiere que el PAN busca ordenar la definición desde el centro con un perfil de reconocimiento inmediato, en un estado que fue su cuna política y donde el partido ha cedido terreno frente a Morena. La respuesta de Ruffo —no descartar sin aceptar— es la fórmula estándar del posicionamiento: mantiene su nombre en circulación, obliga a su partido a precisar su método de selección y no la compromete a nada. Con precisión: no es una candidatura, y tampoco una precandidatura de facto en sentido estricto. Es un tanteo con nombre propio, hecho antes de que exista proceso formal.
Para el PAN, el cálculo tiene dos caras. El apellido reactiva la memoria fundacional de la alternancia y ofrece un relato de continuidad familiar que ninguna otra figura del partido en la entidad iguala. Pero el proceso federal contra el ex gobernador introduce un riesgo: convierte una eventual campaña en una disputa sobre la justicia federal, un terreno que el panismo no controla y donde su adversario puede fijar la agenda. En sentido inverso, si el litigio funciona como causa movilizadora, entrega a la candidata un agravio y una bandera que la oposición ha sabido capitalizar en ciclos anteriores. La propia Ruffo ha mantenido la defensa de su padre como parte de su actividad pública; eso no equivale a una plataforma de gobierno.
Falta el dato decisivo para saber si el ofrecimiento es una ruta real o solo un sondeo: no se sabe si el PAN definirá su candidatura por encuesta, convención o designación directa, ni con qué calendario. Del lado de Morena tampoco está cerrado: un aspirante del PT ya advirtió que habrá “otra encuesta” y amagó con ruptura.
Qué sigue
- El proceso electoral local en Baja California está previsto para arrancar en diciembre; hasta entonces no puede haber precandidaturas registradas ni reglas aplicables a la contienda interna. - El CEN del PAN tendrá que precisar método, calendario y, en su caso, lista de perfiles; la respuesta de Ruffo depende de esa definición. - El proceso federal contra Ernesto Ruffo Appel continúa y seguirá marcando el contexto de cualquier anuncio de su hija. - En Morena, la disputa se concentra en la consolidación de Julieta Ramírez como coordinadora y en la presión de sus aliados, que ya exigen una nueva medición.