RUTA 27 · LOW
Panistas de BC piden voto directo; el CEN de Romero define el método
El escrito abarca gubernatura, alcaldías, diputaciones federales y locales, y regidurías. Fue turnado también a la dirigencia estatal de Lizbeth Mata y al comité municipal de Tijuana.

Militantes del PAN en Baja California, encabezados por Francisco Javier Torres Minuto, entregaron un escrito a Jorge Romero Herrera para que la Comisión Permanente Nacional autorice el voto directo de la militancia en la selección de candidaturas de 2026-2027, incluida la gubernatura. No hay respuesta ni convocatoria: la disputa es por el método, antes que por los nombres.
Militantes del PAN en Baja California, encabezados por Francisco Javier Torres Minuto, entregaron un escrito al presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), Jorge Romero Herrera, para pedir que la Comisión Permanente Nacional autorice la consulta directa a los miembros activos como método de selección de todas las candidaturas del proceso electoral 2026-2027. No proponen nombres. Proponen la regla, y en la vida interna de un partido la regla se discute antes que los nombres porque define quién puede competir y con qué legitimidad llega a la boleta.
El alcance de la petición es total: gubernatura, alcaldías, diputaciones federales y locales, y regidurías. En el documento, los promoventes sostienen que abrir la decisión a la base fortalece "la unidad, la legitimidad y la competitividad" de las candidaturas, y recuerdan que los estatutos reconocen a la militancia como parte fundamental del instituto político. Añaden que el partido debe privilegiar a quienes tienen trabajo y trayectoria partidista, en lugar de resoluciones tomadas solo desde las dirigencias o por acuerdo político. El escrito fue turnado también a la dirigencia estatal de Lizbeth Mata Lozano y al Comité Directivo Municipal de Tijuana, que preside Myrna González Medina.
Un detalle de forma importa: el destinatario es el CEN. En el PAN, la definición del método de selección se resuelve en instancias nacionales, de modo que el movimiento apunta a donde está la llave y no a donde está el conflicto cotidiano. La copia a la dirigencia estatal y al comité municipal cumple una función doble: formalidad y blindaje, para que ninguna instancia alegue que fue saltada.
La disputa por el método
La petición llega en un momento en el que el propio PAN ha discutido abrir espacio a perfiles ciudadanos para 2027. Esas dos rutas —militancia organizada y perfiles externos— compiten por el mismo recurso: el control de la postulación. El voto directo acota ese margen; una designación o una encuesta lo conserva.
La lectura política
"Fortalecer la unidad" y "evitar imposiciones" son las fórmulas habituales para nombrar una disputa por el poder interno. La función práctica de este escrito es mover la definición del método antes de que las dirigencias nacional y estatal lleguen a sus acuerdos, y reducir su capacidad de negociar candidaturas con grupos, coaliciones o perfiles ajenos a la vida interna del partido.
El cálculo es sencillo aunque nadie lo escriba: el voto directo favorece a quien tiene estructura territorial y reconocimiento entre militantes; la designación y la encuesta favorecen al aparato. Quienes empujan la consulta a la base suelen hacerlo porque calculan que su capital interno les alcanza, pero el documento no declara aspiraciones ni menciona a ningún aspirante.
Baja California pesa: en 2027 se renueva la gubernatura, la plaza donde el PAN gobernó tres décadas y perdió en 2019, y donde necesita reconstruir competitividad. En ese marco, encabezar una demanda de piso parejo coloca a Torres Minuto como referente de un sector de la militancia. Eso es posicionamiento, no precandidatura: no hay convocatoria, no hay registro, no hay cargo en disputa formalizado. Si la Comisión Permanente rechaza la consulta, el grupo tendrá un agravio que puede capitalizar; si la acepta, la contienda se trasladará a las urnas internas y los acuerdos de cúpula rendirán menos.
Qué sigue
El primer indicador verificable es si el CEN acusa recibo y turna el escrito a la Comisión Permanente Nacional, y si esa instancia lo somete a votación. El segundo es la postura pública de la dirigencia estatal de Mata Lozano y del comité municipal de Tijuana. El tercero, y el más decisivo, es la convocatoria: ahí se sabrá si el método es consulta directa, encuesta o designación. También importa si la demanda se replica en otros municipios del estado o se queda como pronunciamiento aislado. Sin respuesta de la dirigencia, la petición seguirá siendo una señal de posicionamiento más que un cambio de regla.