RUTA 27 · MEDIUM
PRI, con votos de un dígito en 11 estados, pierde palanca para 2027
En la elección presidencial de 2024 el tricolor aportó 8.7% de los sufragios en los 17 estados que renuevan gubernatura. Su dirigente insiste en una alianza que, sin coalición registrada, sigue siendo aspiración.

Una revisión de cifras electorales muestra que el PRI aportó votos de un dígito en 11 de los 17 estados que renovarán gubernatura en 2027: en la presidencial de 2024 su contribución fue de 8.7% en esos territorios. Alejandro Moreno insiste en una alianza opositora, pero sin coalición registrada ni convenio firmado sigue siendo aspiración, no acuerdo.
El PRI llega a 2027 con un problema de aritmética antes que de discurso. Una revisión de cifras electorales publicada el 17 de septiembre —elaborada con datos de las plataformas del Instituto Nacional Electoral (INE) y de los organismos electorales estatales— muestra que en la elección presidencial de 2024 el partido aportó votaciones de un dígito en 11 de los 17 estados que el próximo año renovarán gubernatura.
El dato no mide intención de voto ni percepción: mide cuánto pesó la marca tricolor dentro de las coaliciones del bloque opositor en esos territorios. Es, en la práctica, el inventario con el que Alejandro Moreno Cárdenas, Alito, se sienta a pedir espacio para una alianza rumbo a 2027; el dirigente nacional ha reiterado esa petición en las últimas semanas.
El inventario que el PRI pone sobre la mesa
La revisión compara dos pisos. En 2021 y 2022, cuando se eligieron 15 y 2 de esas 17 gubernaturas, el PRI aportó a las coaliciones con el Partido Acción Nacional (PAN), el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y partidos locales un promedio de 14.6 por ciento de los sufragios en 14 entidades. En Chihuahua compitió solo y obtuvo 7 por ciento; en Quintana Roo, 2.9; en Querétaro, 11.7. Los dígitos únicos ya aparecían: 7 por ciento en Baja California, 8.15 en Baja California Sur, 8.24 en Nayarit y 7.75 en Aguascalientes en 2022, donde la alianza ganó la gubernatura.
Para 2024 la aportación cayó: 8.7 por ciento en la presidencial dentro de esos 17 estados, 9.9 en diputados federales y 9.8 en senadores. Las entidades donde no llegó a dos dígitos en la presidencial son Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Michoacán, Nayarit, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí y Tlaxcala. Solo en Colima (13.7) y Zacatecas (15.5) superó el 13 por ciento; Guerrero (10.2), Nuevo León (11.4), Sinaloa (11.4) y Sonora (11) quedaron en la frontera.
El desplome también se mide en escaños: en 2024 el PRI no obtuvo ninguna diputación de mayoría en 13 de esos 17 estados. En el Senado conserva cinco escaños de mayoría en Colima, Guerrero, Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas, hoy su activo más tangible para negociar.
La lectura política
Alejandro Moreno insiste en la alianza porque su partido ya no puede competir solo en buena parte del país. La revisión apunta a un riesgo concreto: sin coalición, el tricolor se expone a perder el registro en algunas entidades. Ese riesgo funciona como su principal incentivo para aceptar condiciones desfavorables; en la práctica, la coalición operaría como seguro de sobrevivencia antes que como sociedad entre pares.
Para el PAN el cálculo es incómodo. Necesita ampliar el frente, pero cada candidatura cedida al PRI es una candidatura que sale del espacio de sus propios cuadros, y un aporte de un dígito difícilmente compensa cargar con la marca tricolor donde su voto es marginal, como Baja California, Quintana Roo o Chihuahua. Donde el PRI conserva estructura y senadores de mayoría, Colima y Zacatecas entre ellos, su valor de cambio sube. La negociación no será por porcentajes nacionales sino por territorios.
La señal a los adversarios es simétrica: Morena puede leer que el frente opositor se arma con un socio más pequeño de lo que su dirigencia proyecta. Falta precisar un límite: no hay coalición registrada ni convenio firmado. Lo que existe es una postura pública y cifras que la acotan; sin documento, la alianza es aspiración, no precandidatura ni acuerdo.
Qué sigue
Los organismos electorales estatales fijarán en sus calendarios las fechas límite para registrar coaliciones: ahí se sabrá si la petición se convierte en convenio o se queda en declaración. Falta también el reparto de candidaturas, donde se medirá el poder real de negociación priista, y definir si la dirigencia ata su continuidad a los resultados de 2027. Los primeros sondeos sobre esas 17 gubernaturas serán el dato verificable para contrastar el 10 por ciento que la revisión atribuye al partido.
Actualización
El PRI de Zacatecas concreta la invitación a alianza opositora que el dirigente nacional Alejandro Moreno había planteado como aspiración sin acuerdo firmado. Leer el nuevo desarrollo.