RUTA 27 · LOW
PRI de Zacatecas convoca a frente opositor: PT y Verde, la prueba incómoda
El dirigente estatal priista reiteró el llamado a seis partidos para construir un proyecto común rumbo a 2027, incluidos dos que suelen competir con Morena y no contra él. No hay coalición registrada ni candidatura definida: por ahora es un posicionamiento.

Carlos Peña Badillo, diputado local y presidente del PRI en Zacatecas, reiteró su invitación a PAN, PRD, PT, Movimiento Ciudadano, Verde y Nueva Alianza para formar un frente opositor rumbo a la sucesión gubernativa de 2027. Dijo también que en Morena se avizoran fracturas tras designar a Verónica Díaz Robles como coordinadora de Defensa de la Transformación. No existe coalición registrada: hoy es
El presidente del Comité Directivo Estatal del PRI en Zacatecas, Carlos Peña Badillo, reiteró el 18 de septiembre su invitación a PAN, PRD, PT, Movimiento Ciudadano, Partido Verde y Nueva Alianza para "sentarse a dialogar" y construir un "proyecto común" opositor de cara a la sucesión gubernativa de 2027. Lo hizo el mismo día en que, según él, en Morena "se avizoran fracturas" tras la designación de Verónica Díaz Robles como coordinadora de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en el estado.
Con ese pronunciamiento, el dirigente priista coloca a su partido en el papel de convocante de una oposición que hoy no existe como bloque: no hay convenio de coalición firmado, no hay método de selección de candidatura y no hay respuesta pública de los seis partidos invitados. Lo que hay es un posicionamiento anticipado, con el calendario electoral todavía por delante.
Peña Badillo, también diputado local, sostuvo que "el PRI mantiene sus puertas abiertas y la mano extendida" y que la finalidad es "conformar una coalición sólida que tenga la fuerza suficiente para construir una alternativa para Zacatecas". Añadió que el partido continuará trabajando "en unidad, diálogo y cercanía con la dirigencia nacional en manos de Alejandro Moreno y los distintos actores políticos de otros institutos". El llamado local se presenta, así, como compatible con la línea nacional del PRI.
Una invitación con dos destinatarios incómodos
La lista de convocados tiene un problema de coherencia que el propio planteamiento deja ver: dos de los seis partidos mencionados —el PT y el Partido Verde— han sido aliados habituales de Morena en elecciones federales y locales, no integrantes de la oposición. Invitarlos a un "proyecto común" contra Morena admite dos lecturas: un intento de ampliar el espectro más allá del bloque PAN-PRI-PRD, o una señal de que el priismo zacatecano no tiene todavía claros los contornos de su propia coalición. La evidencia disponible no permite cerrar ninguna de las dos.
El mismo día, Peña Badillo condenó la presunta filtración de una lista de personas "no gratas" al gobierno de David Monreal, supuestamente difundida por la Secretaría de Seguridad Pública, exigió las investigaciones correspondientes y expresó solidaridad con periodistas, activistas y todas las personas que pudieran aparecer en ella. Pidió a la administración estatal "ser tolerante y respetuosa y no perseguir ni lastimar a quienes no coinciden con su régimen".
La lectura política
El movimiento funciona, en la práctica, como una apuesta por conducir el frente antes de que exista. Quien convoca primero suele fijar el marco, la agenda y el método; si la oposición zacatecana termina articulándose, el PRI habrá llegado con anticipación y con el argumento de haber abierto la puerta. El riesgo es simétrico: si su peso electoral es menor al de sus socios potenciales, la conducción del frente se convierte en moneda de cambio y no en derecho adquirido.
La lectura sobre Morena cumple además una función interna y de señal. La figura de una "coordinación de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional" opera en la política mexicana reciente como antesala de una candidatura sin serlo formalmente: ordena una sucesión, mide lealtades y visibiliza a un solo nombre. Si Morena cierra su disputa estatal de esa manera, gana claridad interna, pero también entrega a sus adversarios un blanco legible. El PRI apuesta a que esa visibilidad anticipada produce desgaste y desalinea a los actores que quedaron fuera de la designación.
Falta un elemento decisivo para sostener que existe una precandidatura opositora: no hay definición de método, ni de quién encabezaría el proyecto, ni convenio de coalición. La evidencia disponible tampoco precisa si Peña Badillo se coloca a sí mismo como aspirante a la gubernatura o sólo como operador de una negociación más amplia; distinguir entre posicionamiento, aspiración y precandidatura de facto exige, por ahora, esperar a que el PRI y sus invitados definan reglas.
Qué sigue
El primer dato verificable será la respuesta de los partidos invitados, en particular del PAN y Movimiento Ciudadano, que compiten por el mismo electorado opositor y no tienen incentivo automático para aceptar el liderazgo priista. En paralelo, cualquier coalición requiere la autorización de las dirigencias nacionales y un convenio que deberá registrarse ante el Instituto Electoral del Estado de Zacatecas (IEEZ) dentro del calendario que ese órgano apruebe para el proceso de 2027; sin ese trámite, el frente seguirá siendo una declaración.
Del lado oficialista, queda por verse si Morena acompaña la designación de Verónica Díaz Robles con reglas internas que eviten una ruptura abierta, y si las ausencias que Peña Badillo señaló se traducen en impugnaciones o en simple disciplina. En el terreno de los derechos humanos, la investigación sobre la presunta lista de personas "no gratas" es el otro expediente que puede escalar: mientras no exista resolución, se trata de una acusación sin acreditación pública.