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PRI Edomex pide mesa de seguridad electoral ante amenazas a candidatos rumbo a 2027
La dirigencia estatal priista planteó el tema al arrancar formalmente el proceso electoral local; no precisó fecha, formato ni instancias participantes.

El PRI del Estado de México anunció que pedirá una mesa de seguridad para la elección local de 2027, ante amenazas contra aspirantes y candidatos y la posible intervención del crimen organizado. La dirigencia estatal lo planteó al arrancar formalmente el proceso electoral local, sin precisar fecha, formato ni con qué autoridades. Aún no hay confirmación de que la mesa se instale.
El PRI del Estado de México informó que solicitará la instalación de una mesa de seguridad para las elecciones locales de 2027, ante el riesgo de amenazas contra aspirantes y candidatos y la posible intervención del crimen organizado. El planteamiento lo presentó su dirigencia estatal durante el arranque formal del proceso electoral local.
Qué pasó
El anuncio lo hizo la dirigencia del PRI estatal, no una autoridad electoral ni de seguridad. El partido argumentó dos riesgos concretos: amenazas contra quienes aspiran a competir y la eventual intervención del crimen organizado en la contienda.
La petición se presentó en el marco del arranque formal del proceso electoral local, es decir, en la etapa en que partidos y autoridades comienzan a definir reglas, plazos y responsabilidades rumbo a 2027.
Hasta ahora no se precisó qué autoridad recibiría la solicitud, qué dependencias integrarían la mesa, en qué fecha podría instalarse ni si ya existe un documento formal entregado. Tampoco se detallaron cifras, casos o nombres que sustenten el diagnóstico.
Se trata, por tanto, de una petición de partido. La existencia de la mesa depende de que las autoridades de seguridad y electorales la acepten y la convoquen.
Por qué importa
El Estado de México es una de las entidades con mayor peso electoral del país, y su elección local de 2027 se definirá en medio de la operación política del resto del calendario. Que un partido coloque la seguridad como condición del arranque mueve el debate de las reglas de competencia al terreno del riesgo para quienes compiten.
Si la mesa se instala, podría convertirse en un precedente de coordinación entre partidos, autoridades electorales y corporaciones de seguridad para el resto del proceso. Si no se instala o se instala sin funciones claras, el PRI quedaría sin el canal que está pidiendo y sin respuesta pública a su diagnóstico.
Queda por confirmar algo central: si las amenazas descritas son hechos documentados por el partido o advertencias generales. Sin un diagnóstico público, la exigencia de seguridad es una demanda política legítima, pero todavía sin evidencia verificable que la sostenga.
Qué sigue
- Que el PRI formalice la solicitud y precise ante qué autoridad la presenta. - Que las instancias de seguridad y electorales respondan si la conforman, con qué integrantes y en qué plazo. - Dar seguimiento a la fecha de instalación y a si se abre a otros partidos. - Verificar si el partido presenta datos propios sobre amenazas a aspirantes y candidatos.