RUTA 27 · MEDIUM
PRI, PAN y MC evalúan impugnar la paridad que obliga candidata en Juárez
El IEE de Chihuahua reservó cinco presidencias municipales, entre ellas Ciudad Juárez, a fórmulas femeninas y fijó cuotas por bloques de competitividad. Tres partidos anticipan litigio; Morena objetó el acuerdo sin anunciar impugnación.

El Instituto Estatal Electoral de Chihuahua aprobó que en cinco municipios, entre ellos Ciudad Juárez, la candidatura a la presidencia municipal sea de una mujer, y fijó cuotas de mujeres por bloques de competitividad. PRI, PAN y Movimiento Ciudadano anticiparon impugnaciones; Morena también objetó el acuerdo, pero no anunció litigio. La paridad rumbo a 2027 queda atada a lo que resuelvan los trib
El Instituto Estatal Electoral de Chihuahua (IEE) convirtió la paridad de género en requisito de elegibilidad para cinco presidencias municipales, entre ellas Ciudad Juárez, y la primera reacción de tres partidos fue anticipar litigio. Representantes del PRI, el PAN y Movimiento Ciudadano (MC) advirtieron que podrían recurrir a mecanismos legales contra las disposiciones aprobadas en la Vigésima Primera Sesión Extraordinaria del Consejo Estatal. No hay impugnación presentada: hay un anuncio. Esa distancia entre lo dicho y lo interpuesto es hoy el dato político central.
El acuerdo reserva fórmulas femeninas —propietaria y suplente— para las presidencias de Juárez, Cuauhtémoc, Camargo, Janos y Nonoava. El núcleo operativo, sin embargo, está en otra parte: los 67 municipios del estado quedaron divididos en 22 de alta competitividad, 23 de media y 22 de baja. Si un partido postula en todos, deberá colocar al menos 11 mujeres en el bloque alto, 12 en el medio y 11 en el bajo, y repetir el cálculo para las sindicaturas. El diseño busca impedir el cumplimiento cosmético: candidatas concentradas en territorios donde el partido ya sabe que perderá. Sin esa regla, la paridad se resuelve con números; con ella, obliga a mover cuadros donde sí se gana.
El paquete añade acciones afirmativas: fórmulas de personas indígenas en 34 municipios, con al menos la mitad encabezadas por mujeres; una fórmula de la diversidad sexual y otra de personas con discapacidad permanente en las candidaturas a diputaciones; y postulaciones juveniles en las planillas municipales.
La inconformidad no fue unánime. Morena, PAN, PRI y MC objetaron que el organismo se extralimite y se meta en decisiones internas de los partidos; sólo los tres últimos anticiparon la vía legal. La presidenta del IEE, Yanko Durán, defendió la facultad del organismo y sostuvo que los esfuerzos legislativos aún no producen igualdad sustantiva.
La lectura política
Primero, el litigio funciona como moneda de cambio antes que como apuesta de anulación: impugnar abre margen para negociar criterios de competitividad, plazos o la aplicación de la regla en sindicaturas, y para sentarse a la mesa con algo que perder si el acuerdo queda intacto. Segundo, el anuncio es barato y el recurso es caro. Presentar una impugnación contra una medida de paridad expone al partido ante su propio electorado y ante militantes que aspiran a esos espacios; conviene mantenerla como amenaza mientras se mide el costo. Tercero, la asimetría importa: Morena objetó el acuerdo pero no se sumó al anuncio de impugnación, gesto coherente con sostener la bandera de la paridad en el discurso nacional.
En términos de poder interno, la regla reordena dos cosas. En Ciudad Juárez cierra el universo de aspirantes varones y revaloriza a las mujeres con estructura territorial propia: quien controle esa designación gana capacidad de negociación frente a eventuales acuerdos. En el resto del estado, los bloques redistribuyen peso entre liderazgos internos, porque mover una candidatura de un bloque bajo a uno alto es mover estructura y expectativas.
Conviene ser preciso con las categorías: no existe candidatura ni precandidatura registrada en Juárez, y el proceso de selección no ha comenzado formalmente. Lo que hay son aspiraciones y posicionamientos que el acuerdo estrecha o reordena. La paridad es hoy una regla de elegibilidad, no un resultado electoral.
Qué sigue
No se precisó qué partido impugnará primero, por qué vía ni en qué plazo, y la evidencia disponible tampoco explica con qué criterio el IEE eligió esos cinco municipios y no otros. Mientras el acuerdo siga vigente, los partidos deben ajustar métodos de selección y recalcular eventuales acuerdos, porque el registro de candidaturas será el momento en que la regla se vuelva exigible. Las impugnaciones contra actos de la autoridad electoral local suelen desahogarse ante el Tribunal Estatal Electoral de Chihuahua y pueden escalar a la instancia federal; hasta que exista resolución, la paridad en Juárez es obligación vigente y litigio en potencia.