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PRI Zacatecas confirma coalición en marcha y despliegue territorial para 2027
Adolfo Bonilla afirma avances para sumar a otras fuerzas, sin decir cuáles ni en qué términos. Su prioridad declarada es organizar equipos en los distritos y los 58 municipios.

Adolfo Bonilla Gómez, coordinador estatal de las defensoras y defensores del PRI en Zacatecas, confirmó avances en la construcción de una coalición amplia con otras fuerzas políticas y dijo que el trabajo se concentra en organizar equipos en distritos y municipios. No precisó aliados, plazos ni método de selección. Con la gubernatura en juego en 2027, la estructura territorial es la ficha que el P
El coordinador estatal de las defensoras y defensores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Zacatecas, Adolfo Bonilla Gómez, confirmó que existe "un avance significativo" en la consolidación de una coalición amplia que incluya a otras fuerzas políticas y que, por ahora, el trabajo se concentra en organizar equipos en los distritos y municipios, "siempre bajo el estricto cumplimiento de la normativa electoral vigente". Traducido a la política zacatecana: la negociación rumbo al proceso electoral de 2027, en el que se renueva la gubernatura, ya está en marcha, y el PRI quiere llegar a esa mesa con estructura, no solo con siglas.
Bonilla, político y empresario, asumió recientemente la coordinación tras un periodo alejado de la función pública. En entrevista para "Noticias de la Tarde con Lupita Juárez", de Heraldo Televisión, presentó su designación como una apuesta por la unidad y por un diagnóstico "serio y profesional" de los 58 municipios del estado. A ese diagnóstico sumó un dato que atribuyó al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI): Zacatecas, dijo, es la entidad con el nivel más alto de depresión del país. "No me gusta ver al estado desanimado, no me gusta ver al estado temeroso", afirmó, y sostuvo que su labor no se limitará a la movilización tradicional: buscará sumar a sociedad civil, empresarios y productores agropecuarios.
El discurso tiene destinatario. "Llevamos casi tres décadas que la política no ha servido más que para polarizarnos", dijo, y llamó a "hacer política profesional para no polarizar y no dividir a nadie". Es el marco de un partido que dejó la gubernatura en 2021 y que enfrenta, como él mismo reconoció, una "percepción ciudadana compleja", pero que conserva redes municipales.
El cargo: nombre formal y función práctica
Formalmente, Bonilla encabeza una coordinación partidista, no una candidatura ni un cargo de elección. El nombre "defensoras y defensores" remite a una red de militantes y simpatizantes; en la práctica, ese tipo de coordinaciones opera como estructura territorial y como espacio para medir lealtades y agrupar voluntades. La etiqueta replica una gramática de movilización que distintos partidos han usado en ciclos recientes para organizar sin activar formalmente la precampaña.
De ahí la cautela del propio coordinador al hablar de "estricto cumplimiento de la normativa". La coalición no es un hecho mientras no exista un convenio aprobado por el Instituto Electoral del Estado de Zacatecas (IEEZ) dentro del plazo que fije el calendario, y las precampañas no arrancan hasta que la autoridad electoral las convoque. Bonilla tampoco dijo qué fuerzas políticas participan, en qué términos ni con qué método se elegirán las candidaturas. Su afirmación es, hasta ahora, una declaración: no hay documento público que la respalde.
La lectura política
Tres incentivos ordenan el movimiento. Primero, la estructura como moneda de cambio: en una coalición, el número de candidaturas que recibe cada partido se negocia según su peso electoral y su capacidad de operación. Quien organiza distritos y municipios llega a esa mesa con un argumento verificable. Segundo, el equilibrio interno del priismo estatal: coordinaciones como esta suelen distribuir lealtades y anticipar la discusión sobre quién encabeza el proyecto. Tercero, la señal hacia afuera: a Morena le informa que la oposición intenta llegar unificada; a los posibles aliados, que el PRI tiene aparato; a los propios, que hay una cara con discurso antipolarización y sin pleito interno visible.
Conviene precisar la escala. "Avance significativo" no equivale a coalición formalizada, y el lenguaje de cumplimiento normativo sugiere conciencia del riesgo de actos anticipados de campaña. Si en las próximas semanas no aparecen los nombres de las fuerzas políticas ni el esquema de reparto de candidaturas, la coalición seguirá siendo una intención sin verificación pública.
Qué sigue
Hay pasos observables. Primero, el calendario que apruebe el IEEZ y el plazo para presentar convenios de coalición o candidaturas comunes. Segundo, la definición del método priista para elegir candidaturas —encuesta, consejo político o designación— y si el nombre de Bonilla aparece entre los aspirantes o se mantiene en la función organizativa. Tercero, el resultado del diagnóstico de los 58 municipios y si los sectores sociales convocados se traducen en adhesiones concretas. La prueba de fuego será que otra fuerza política confirme la negociación por su cuenta. Hasta entonces, lo sostenible es describir el movimiento con precisión: posicionamiento y construcción de estructura, no candidatura.