SEGURIDAD · HIGH
Prisión preventiva lleva cárceles mexicanas a récord de sobrepoblación
La población penitenciaria creció 39.8% desde 2018 y alcanzó 276,873 internos, con 45,099 reos por encima de la capacidad instalada. El endurecimiento de la prisión preventiva aparece como el motor del colapso.

México registró 276,873 personas privadas de la libertad al 30 de septiembre de 2026, 45,099 más que la capacidad instalada, una sobrepoblación de 19.46%. El dato del OADPRS muestra un crecimiento de 39.8% desde diciembre de 2018, impulsado por el endurecimiento de la prisión preventiva y más detenciones. El Estado de México, Sonora y Veracruz concentran el mayor excedente; el gobierno anunció sei
La población penitenciaria de México alcanzó 276,873 internos al 30 de septiembre de 2026, una cifra récord que supera en 45,099 personas la capacidad instalada del sistema y equivale a una sobrepoblación de 19.46%, según la estadística más reciente del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Reinserción Social (OADPRS). El dato no es una cifra aislada: entre diciembre de 2018 y septiembre de 2026 la población carcelaria creció 39.8%, un incremento que las autoridades vinculan con el endurecimiento de la prisión preventiva y el aumento de detenciones.
El país cuenta con 275 penales —14 federales, 13 en la Ciudad de México y 248 estatales— con disponibilidad para 231,774 espacios. A finales de septiembre, esos lugares estaban excedidos por miles de reos. El crecimiento de 39.8% en menos de ocho años revirtió la tendencia a la baja que había iniciado con la entrada en vigor del sistema penal acusatorio. En diciembre de 2014 había 255,638 internos; en diciembre de 2018 la cifra había bajado a 197,988, una reducción de 22.5%. La administración de Andrés Manuel López Obrador cerró en septiembre de 2024 con 234,514 internos, y desde entonces la cifra siguió subiendo hasta el récord actual.
La presión no se distribuye de manera uniforme. El Estado de México encabeza la lista por número absoluto de personas por encima de la capacidad, con 21,553, seguido de Sonora con 8,626, Veracruz con 4,448, Chiapas con 3,323, San Luis Potosí con 3,196 y Nayarit con 3,016. Esas seis entidades acumulan el 97.9% de la sobrepoblación carcelaria. En términos relativos, Nayarit registra la mayor saturación con 257.1%, seguido del Estado de México con 125.2%, Morelos con 115.3%, Sonora con 107.9% y Quintana Roo con 102.8%.
Hay centros donde la ocupación multiplica varias veces el cupo. El Centro Penitenciario y de Reinserción Social Nezahualcóyotl Bordo Xochiaca, en el Estado de México, tiene capacidad para 2,093 personas pero alberga a 6,239, un excedente de 4,146 internos y una sobrepoblación de 198.09%. El CPRS Ecatepec, también mexiquense, registra 6,279 internos para 2,136 espacios, 193.96% por encima del cupo. En el CRS Hermosillo, Sonora, hay 6,311 personas para 2,393 lugares, 163.73% de sobrepoblación. El caso más extremo es el CRS Número 7 Huixtla, en Chiapas, con 290 internos para 40 lugares, una sobrepoblación de 625%.
La lectura
El factor que las autoridades y los datos colocan en el centro es la prisión preventiva oficiosa. El catálogo de delitos que obligan a enfrentar el proceso en reclusión sumó al menos 30 conductas tras las reformas de 2011, 2019 y 2024, lo que amplió la base de personas encarceladas sin sentencia. A ello se suma el aumento de detenciones: la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó el 13 de octubre que durante su administración se han detenido a 70,000 personas enviadas a los penales del país. La relación entre ese flujo de ingresos y la saturación récord está respaldada por los datos del OADPRS, aunque el organismo no desagrega cuántos internos están en prisión preventiva y cuántos cumplen sentencia, un elemento que falta para medir con precisión el peso de cada factor.
La respuesta institucional anunciada es la construcción de seis nuevos penales estatales con capacidad conjunta para 18,480 personas, en Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Veracruz. La ampliación de cupo equivale a menos de la mitad del excedente actual de 45,099 reos, por lo que por sí sola no resolvería la sobrepoblación si el ritmo de ingresos se mantiene. La presidenta reconoció el problema del incremento de la población penitenciaria, pero no se ha explicado públicamente si se revisará el catálogo de delitos con prisión preventiva oficiosa ni cómo se reducirá el flujo de detenciones que alimenta la saturación.
Qué sigue
Queda por esclarecer cuántos de los 276,873 internos están sujetos a prisión preventiva y cuántos ya tienen sentencia, dato que el OADPRS no desglosa en la estadística citada. También falta conocer el calendario y el presupuesto de los seis penales anunciados, así como si las entidades con mayor saturación —Estado de México, Sonora, Veracruz, Chiapas, San Luis Potosí y Nayarit— recibirán medidas adicionales a la construcción de nuevos centros. Sin esa información, la discusión pública sobre el colapso carcelario seguirá dependiendo de cifras agregadas que muestran la magnitud del problema pero no sus salidas.
