ruta 27.Un proyecto de ruido cero.
← Volver a la cobertura

RUTA 27 · MEDIUM

PT amaga con ir solo en 17 estados y cobijar a perdedores de Morena

El PT condiciona la coalición a una encuesta espejo y advierte que, sin acuerdo, competirá solo en los 17 estados; Sandoval nombra a Andrea Chávez, Raúl Morón, Nicolás Molinero y Geovanna Bañuelos como posibles abanderados petistas.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

Reginaldo Sandoval, coordinador del PT en San Lázaro, dijo que su partido está listo para competir solo en las 17 gubernaturas de 2027 y que podría postular a los perdedores de la interna de Morena en Chihuahua, Michoacán, Quintana Roo, Zacatecas y Guerrero. Condicionó la alianza a una encuesta espejo. Es presión negociadora, todavía no ruptura.

El Partido del Trabajo (PT) está listo para competir solo en las 17 elecciones de gobernador de 2027 y, si Morena no mueve sus condiciones, podría postular a quienes pierdan la interna morenista en por lo menos cinco estados. Lo dijo Reginaldo Sandoval, coordinador de los diputados petistas en San Lázaro, al confirmar que la participación de su partido en la definición de candidatos de la coalición oficialista está “pausada”.

No es todavía una ruptura ni una candidatura: es una advertencia con nombres propios, lanzada desde la bancada y no desde los órganos de dirección del partido. Eso importa porque cambia el terreno de la negociación. El PT deja de discutir el reparto en privado y traslada el conflicto al espacio público, donde cada frase suya compite con el discurso de unidad de la coalición gobernante.

Sandoval lo planteó como disyuntiva. “Sí se puede fracturar, si Morena no atiende lo que se está planteando; está clarito ese ejercicio de que sí se puede fracturar, si Morena no entiende”, dijo. Su diagnóstico del socio mayoritario es duro: Morena actúa con “mucha soberbia”, “se siente sobrada” y “desdeña a los aliados” porque no ve un adversario de peso a la derecha. “Está totalmente equivocado Morena en esa lógica”, agregó.

El catálogo de posibles abanderados petistas fue explícito. En Chihuahua respaldaría “sin problema” a Andrea Chávez si no gana la interna. En Michoacán, a Raúl Morón; en Quintana Roo, a Nicolás Molinero; en Zacatecas, a Geovanna Bañuelos, y también a Ulises Mejía si acepta la invitación. En Guerrero, en cambio, la evaluación fue otra: el proceso local “ya se descompuso”, “sí, mucho”.

La pausa y la encuesta espejo

El acuerdo que el PT dice tener con Morena es que, donde no haya coincidencia, se levante una “encuesta espejo”. De ahí la palabra “pausa”: los petistas afirman estar fuera del mecanismo con el que Morena define, estado por estado, a sus coordinadores de la defensa de la Cuarta Transformación, la figura formal con la que ordena sus aspiraciones territoriales. “Estamos esperando que eso se dé, si no se da, entonces significa que se violó la ruta del proceso”, advirtió Sandoval.

El calendario explica la presión. En 2027 no solo se eligen 17 gubernaturas: también se renueva la Cámara de Diputados, y con ella el peso parlamentario que el PT ha construido dentro de la coalición. Competir sin aliados obliga a cada partido a medir su fuerza solo ante el umbral legal que la ley exige para conservar el registro.

La lectura política

El movimiento funciona, en la práctica, como una subasta pública de precio: el PT no está anunciando que se va, está poniendo el costo de que se quede. Y lo hace con el activo que Morena más necesita, un registro partidista propio capaz de colocar en la boleta a quien no encuentre cabida en la interna oficialista. Para un morenista derrotado en la encuesta, esa diferencia no es retórica: es pasar de perdedor interno a candidato con boleta.

Morena, en cambio, calcula que puede ganar solo porque la competencia real no está a la derecha sino dentro de su propia coalición. El PT apuesta a que esa autosuficiencia tiene precio, y en Guerrero, donde el propio Sandoval dice que el proceso local se descompuso, la señal tiene destinatarios adicionales: los grupos estatales que quedaron fuera.

Conviene precisar los términos. La “coordinación de la defensa de la Cuarta Transformación” opera, en los hechos, como una precandidatura de facto: nombra y posiciona a quien probablemente encabezará la boleta, aunque legalmente no exista candidatura registrada ni proceso electoral formalmente iniciado. El PT no pelea por una candidatura ya constituida, pelea por entrar a la etapa que la decide.

El límite también es claro. La declaración es de un coordinador parlamentario, no de un acuerdo de los órganos nacionales del partido, y la amenaza de competir solo en 17 estados exige recursos, estructura y disciplina interna que el PT no ha acreditado en esta disputa. Falta el dato decisivo: si formaliza la ruptura o si la usa, como otras veces, para arrancar una mejor posición en la mesa.

Qué sigue

Lo inmediato es la encuesta espejo: si se instala y en qué estados. Sandoval ya fijó el criterio de lectura: si no aparece, sostendrá que se violó la ruta acordada. Después viene la definición de candidaturas en los estados señalados, donde se sabrá si la advertencia se tradujo en lugares para el PT o en un conflicto abierto. En paralelo corre la negociación federal, la parte de la coalición que al PT le importa más defender. Los plazos formales de registro llegarán con la convocatoria del proceso electoral, que aún no corre.

Actualización

El hecho nuevo especifica la condición (encuestas espejo) para la alianza de 2027 que Sandoval había planteado como presión negociadora en la historia anterior. Leer el nuevo desarrollo.