RUTA 27 · MEDIUM
PT amaga con romper la coalición y corteja a inconformes de Morena
El coordinador petista condiciona la alianza a un sitio en la mesa donde se definen las candidaturas y ofrece su partido como salida para quienes pierdan las encuestas internas del guinda. La ruptura no ocurrió, pero ya tiene precio.

Reginaldo Sandoval, coordinador del PT en San Lázaro, advirtió que la alianza con Morena puede fracturarse rumbo a 2027 si el partido guinda no incluye a sus aliados en la definición de candidaturas y coordinadores estatales. El PT pausó su participación en ese proceso y ofreció cobijar a morenistas que pierdan las encuestas internas. No hay ruptura formal, sí presión sobre el reparto.
Reginaldo Sandoval, coordinador del Partido del Trabajo (PT) en la Cámara de Diputados, advirtió el 21 de septiembre de 2026 que la coalición con Morena puede fracturarse si el partido mayoritario no incorpora a sus aliados en la definición de las coordinaciones estatales rumbo a las elecciones de 2027. La advertencia no consuma ninguna ruptura: la coloca sobre la mesa justo cuando la alianza empieza a repartir lo que vale, 17 gubernaturas y la renovación de la Cámara de Diputados.
Sandoval acusó que Morena “se siente sobrada” y “desdeña a los aliados”, y sostuvo que ese ejercicio “se puede fracturar si Morena no entiende”. Debajo de la frase hay un hecho verificable: el PT pausó su participación en el proceso con el que Morena define a los coordinadores estatales de la defensa de la Cuarta Transformación y exigió una encuesta espejo en la que no hubiera coincidencia con el partido guinda. No es una salida; es una pausa con precio.
El amago tiene dos piezas. La primera es de protesta: el PT reclama un sitio en la mesa donde se deciden los contendientes, no un aviso cuando ya están decididos. La segunda es de oferta: Sandoval dijo que su partido está listo para abanderar a aspirantes de Morena que no resulten favorecidos en las encuestas internas y mencionó a Andrea Chávez, Raúl Morón, Rafael Marín Mollinedo y Geovanna Bañuelos. Amagó también con competir solo en las 17 gubernaturas, con Michoacán y Zacatecas entre los casos mencionados.
Coordinador no es candidato, pero se le parece
Los coordinadores estatales de la defensa de la Cuarta Transformación no son candidatos en términos legales: no hay registro ni precandidatura formal ante el Instituto Nacional Electoral (INE). En la práctica funcionan como la designación anticipada de quien encabezará la coalición en cada estado, y por eso el PT quiere ver la encuesta antes y no después. Ahí es donde una figura organizativa opera como precandidatura de facto. La distinción importa: todavía no hay candidatura registrada, hay posicionamiento.
La lectura política
El PT es un aliado con poco peso electoral propio y un peso parlamentario que solo se entiende en relación con la mayoría. Su bancada forma parte del bloque que sostiene las votaciones en San Lázaro, y en 2027 la Cámara se renueva completa: el tamaño del grupo define el margen de negociación del partido y el lugar de Sandoval como coordinador. De ahí que amenace antes de que el reparto cierre.
La amenaza es creíble en la medida en que el PT pueda restar votos en contiendas cerradas. Competir solo en 17 estados no es simétrico: para el PT significa pelear sin la marca más grande del oficialismo y poner a prueba su fuerza real; para Morena, fragmentar el voto oficialista en los márgenes donde se ganan y se pierden gubernaturas. El cálculo razonable es que el PT no busca romper, sino subir su precio: quiere candidaturas propias en algunos estados y, sobre todo, dejar de enterarse al final.
Hay además un mensaje hacia dentro del morenismo. Al ofrecerse como refugio para los inconformes con las encuestas, el PT se coloca como válvula de escape de un proceso interno que, por definición, produce perdedores. Eso le da a Sandoval un activo que los aliados pequeños no suelen tener: administrar el descontento ajeno.
Lo que no está acreditado: no hay ruptura, no hay trámite de separación y el PT sigue siendo parte de la coalición en la Cámara. Tampoco hay respuesta pública de Morena en la evidencia disponible. Lo verificable, por ahora, es la presión, no la fractura.
Qué sigue
Tres definiciones marcan el rumbo. Primera, si el PT regresa o mantiene la pausa en el proceso de coordinaciones estatales de Morena; de eso depende que la protesta se convierta en método. Segunda, si Morena acepta o rechaza la encuesta espejo: aceptarla crearía un precedente para los demás aliados, rechazarla deja al PT con el argumento intacto. Tercera, si algún aspirante morenista no favorecido acepta públicamente la oferta petista; hasta ahora solo hay nombres mencionados, no decisiones.
El desenlace formal, si llega, aparecerá en el trámite de coalición y en el registro de candidaturas ante el INE, donde una ruptura deja de ser declaración y se vuelve boleta.
Actualización
El hecho nuevo confirma y detalla la amenaza de fractura y la oferta de cobijar a aspirantes desplazados de Morena anunciadas previamente por Reginaldo Sandoval. Leer el nuevo desarrollo.
Actualización
El hecho nuevo confirma y detalla la amenaza de ruptura y la oferta de cobijar a inconformes de Morena anunciada previamente por Reginaldo Sandoval. Leer el nuevo desarrollo.
Actualización
El hecho nuevo confirma y detalla la pausa de la mesa de negociación con Morena anunciada previamente por el PT, especificando las causas (exclusión en encuestas y liderazgos). Leer el nuevo desarrollo.