RUTA 27 · MEDIUM
PT condiciona la alianza y proyecta 12 gubernaturas en riesgo para 2027
Reginaldo Sandoval sostiene que su bancada es indispensable para las mayorías calificadas y deja abierta la puerta a postular, bajo siglas propias, a morenistas que queden fuera del proceso interno.

Reginaldo Sandoval, coordinador de los diputados del PT, advirtió que Morena podría perder hasta 12 gubernaturas en 2027 si su partido no participa de verdad en la definición de candidaturas. El reclamo se centra en las encuestas espejo y en el comité técnico del que el PT dice estar excluido. La disputa mide la cohesión de la coalición oficialista rumbo a 2027.
Reginaldo Sandoval, coordinador de los diputados del Partido del Trabajo (PT) en la Cámara de Diputados, puso una cifra sobre la mesa: si su partido no participa de manera efectiva en la definición de candidaturas, Morena podría perder hasta 12 gubernaturas en 2027. No es un pronóstico electoral: es un precio de entrada a la negociación. La advertencia llega cuando Morena ya despliega coordinaciones estatales rumbo a las 17 entidades que renuevan gubernatura y cuando el reparto de candidaturas, más que el resultado de la jornada, se ha vuelto el terreno real de disputa.
El conflicto no es por nombres. Sandoval señaló la exclusión del PT del comité técnico que diseña las encuestas: el que determina muestras y cuestionarios. El acuerdo tripartita entre Morena, PT y Partido Verde Ecologista de México (PVEM) contemplaba encuestas espejo para dirimir inconformidades, mecanismo que, según el legislador, "nunca nos han pelado ni nos han invitado". Ahí está el punto fino: quien controla el reactivo y la muestra controla, en la práctica, el resultado que después se presenta como veredicto ciudadano.
Sandoval sostiene que su partido carece de fuerza para ganar una gubernatura por sí solo, pero que su influencia es determinante en el resultado final. La bancada petista, menor a la de Morena, resulta indispensable para concretar mayorías calificadas: "sin el PT no salen las dos terceras partes". Es la traducción legislativa de un partido que no suma triunfos propios, pero resta donde la elección se define por márgenes estrechos.
El PT llevó la presión a escenarios de ruptura: competir con sus propias siglas en algunas o en todas las 17 entidades e incluso postular a aspirantes de Morena inconformes con las definiciones internas. Sandoval mencionó focos de descontento en Guerrero, Zacatecas y Baja California, y abrió la puerta a Andrea Chávez, Raúl Morón, Geovanna Bañuelos y Rafael Marín Mollinedo —este último en Quintana Roo— si quedan fuera del proceso morenista. También emplazó al PVEM a cerrar filas y recordó 2021, cuando la falta de una alianza más amplia dejó al oficialismo sin las dos terceras partes en San Lázaro: "si van en la misma dirección, van a cometer el mismo error".
La lectura política
El movimiento cumple una función precisa: convertir un peso electoral marginal en poder de negociación. El PT no está midiendo el voto de 2027; está fijando el costo de su lealtad antes de que Morena cierre la lista. La cifra de 12 gubernaturas no cita metodología alguna y opera como hipérbole defensiva: basta con que tres o cuatro estados se definan por márgenes cerrados para que la resta petista sea decisiva.
Hay dos activos en juego. Uno es el Congreso: el PT es bisagra para las mayorías calificadas, un valor que no depende de ganar gubernaturas. El otro es la capacidad de ofrecer refugio a los derrotados internos de Morena, amenaza que pesa más que una candidatura propia porque no le quita votos al oficialismo desde afuera, sino desde dentro.
En términos legales, hoy no existe ninguna candidatura del PT rumbo a 2027: no hay convocatoria, registro ni plazo vencido. Lo que existe es un emplazamiento público y una puerta abierta que funcionan como presión sobre el método, no como precandidatura. Falta un elemento que la evidencia disponible no permite verificar: el texto del acuerdo tripartita sobre las encuestas espejo y el diseño metodológico que el PT exige revisar. Sin ese documento, la exclusión es una declaración, no un hecho acreditado.
Qué sigue
Los siguientes puntos son verificables: si Morena integra a PT y PVEM al comité técnico y publica cuestionarios y muestras; si el PVEM se suma al emplazamiento o se desmarca; si el PT formaliza su pausa en los procesos internos de Morena o registra aspirantes propios; y si los perfiles mencionados aceptan competir bajo otras siglas. El reloj corre con los calendarios internos: las precampañas formales arrancan a principios de 2027, así que el margen para renegociar el método se agota antes de que termine el primer trimestre. Si la coalición llega dividida al arranque de los procesos, la advertencia de las 12 gubernaturas dejará de ser una amenaza y se convertirá en el primer dato de la elección.