RUTA 27 · MEDIUM
PT confirma negociación con Morena y Verde para 17 gubernaturas de 2027
El senador Alejandro González Yáñez descartó una ruptura, pero evitó confirmar que el PT respalde a Morena en todas las entidades. En la Cámara de Diputados, su coordinador advirtió que sin el PT la coalición puede perder hasta 12 estados.

El PT confirmó que negocia con Morena y el PVEM las candidaturas y alianzas en las 17 gubernaturas de 2027. Su senador Alejandro González Yáñez negó una ruptura, pero su coordinador en Diputados advirtió que sin el PT la coalición puede perder hasta 12 estados. La disputa de fondo es quién diseña las encuestas que repartirán candidaturas.
El Partido del Trabajo (PT) no rompe con la coalición, pero ya negocia como si pudiera. El senador Alejandro González Yáñez confirmó que su partido mantiene conversaciones con Morena y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) para definir candidaturas y alianzas en las 17 entidades donde habrá elección de gobernador en 2027. Preguntado sobre una eventual ruptura, respondió: “no, por supuesto que no”. No dijo, en cambio, si el PT respaldará a Morena en todas las entidades. La precisión importa: hay mesa abierta, no divorcio; hay negociación, no candidaturas ni coalición registrada.
El mismo episodio tuvo otra voz, más dura. El coordinador del PT en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval Flores, advirtió que su partido puede hacerle perder a la coalición hasta 12 estados. “Cediendo sin conceder, que no nos da para ganar una gubernatura, pero sí nos da para hacer perder hasta siete, ocho, hasta doce”, planteó. No es una promesa de triunfo: es la posición de un partido que se coloca como el factor que decide si el bloque gobernante conserva o pierde territorio. Sandoval sostuvo además que existe un acuerdo incumplido sobre la participación del PT y del PVEM en el diseño metodológico de las encuestas que definirían las eventuales candidaturas, y se quejó de que “nunca nos han pelado ni nos han invitado”. Contrastó el trato actual con el que recibía de la dirigencia de Mario Delgado al frente de Morena.
Encuestas, el punto de quiebre
Ahí está el nudo. Las encuestas no son un instrumento técnico neutral en este arreglo: son el mecanismo que reparte candidaturas. Quien diseña el cuestionario, define los reactivos y decide cómo se mide, influye en el resultado antes de que se mida. El PT pide estar en esa mesa; Morena respondió que no repetirá encuestas. Sandoval añadió un segundo argumento: “sin el PT no salen las dos terceras partes” en San Lázaro, en referencia a las votaciones que exigen mayoría calificada. Y dejó abierta una alternativa: ir en coalición únicamente con el PVEM, con quien “hacemos más fuercita”, e invitarlo a “reflexionar”. El Verde respondió en otra dirección: pidió escuchar al PT y sostuvo que sus votos pueden dar triunfos.
La lectura política
Por ahora el PT no busca ganar gubernaturas: busca precio. Un partido con voto modesto pero territorialmente distribuido puede ser decisivo en contiendas que se definen por márgenes cerrados, y esa capacidad de hacer perder es su principal activo de negociación. La advertencia sólo es verificable si varias de las 17 contiendas se cierran por pocos puntos; ese dato aún no es público, y conviene decirlo: sin él, el “hasta doce” opera como apuesta de presión, no como pronóstico.
El segundo activo es legislativo. Si en efecto los votos del PT son necesarios para las dos terceras partes en la Cámara de Diputados, el partido tiene un veto práctico sobre reformas constitucionales en el tramo final de la legislatura. Eso conecta con 2027, año en que también se renueva la Cámara de Diputados: el valor de un aliado pequeño se renegocia en el territorio y en San Lázaro al mismo tiempo.
Conviene distinguir niveles. No hay ruptura formal, ni precandidatura, ni coalición registrada. Lo que el senador confirmó es una negociación en curso, y su negativa a respaldar a Morena en todas las entidades funciona, en la práctica, como una reserva deliberada: mantiene abierta la presión en las plazas donde el PT espera algo a cambio. La sugerencia de aliarse sólo con el PVEM envía la señal más nítida: mostrar un socio alternativo le recuerda a Morena que la coalición no es automática ni gratuita.
Falta el elemento que permitiría medir la fuerza real de la advertencia: el documento del acuerdo que Sandoval da por incumplido, la lista de entidades en disputa y los márgenes de esas contiendas. Ninguno de los tres es público.
Qué sigue
- Verificar si el PT formaliza una propuesta de coalición bilateral con el PVEM o insiste en la vía trilateral con Morena. - Observar si Morena reabre la mesa de diseño metodológico de las encuestas: su respuesta medirá cuánto espacio concede a sus aliados. - Seguir las votaciones de mayoría calificada en la Cámara de Diputados como prueba práctica del argumento petista sobre las dos terceras partes. - Esperar los calendarios del Instituto Nacional Electoral (INE) y de los organismos públicos locales electorales (OPLE): los convenios de coalición se registran en los plazos del proceso 2027 y hasta entonces no existe alianza formal.