RUTA 27 · MEDIUM
PT desconoce encuesta de Morena en Chihuahua y exige método conjunto para 2027
Morena anunció a Cruz Pérez Cuéllar como su coordinador estatal el 28 de septiembre; dos días después, el PT hizo pública su reserva y llevó la discusión del método a la mesa técnica de la coalición.

El PT en Chihuahua desconoció las encuestas con las que Morena designó a Cruz Pérez Cuéllar como su coordinador estatal rumbo a 2027 y pidió que preguntas, metodología y empresas se acuerden en la mesa técnica de la coalición, con encuestas espejo. El anuncio de Morena llegó antes que las reglas del método conjunto, y la dirigencia petista ya había cuestionado el cumplimiento de esos acuerdos.
El Partido del Trabajo (PT) en Chihuahua desconoció los resultados de las encuestas con los que Morena definió sus coordinaciones estatales rumbo a 2027 y exigió que las preguntas, la metodología y las empresas encuestadoras se acuerden en la mesa técnica de la coalición. El pronunciamiento llegó dos días después de que la dirigencia nacional de Morena anunciara a Cruz Pérez Cuéllar como coordinador estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Chihuahua, y deja a la vista que el socio menor de la alianza no participó en el ejercicio que produjo ese resultado.
En un comunicado, el PT sostuvo que las mediciones difundidas por Morena corresponden exclusivamente a un proceso interno del partido guinda, elaboradas con sus propias encuestas y su propia metodología, y que por eso no acompaña los anuncios. La instalación de la mesa técnica, el 24 de septiembre, debía ser el espacio donde la coalición Morena-PVEM-PT acordara preguntas, metodología, casas encuestadoras y tiempos; ahí se mediría, mediante encuestas espejo, a los perfiles propuestos por las tres fuerzas políticas. El PT dijo que esperará esos resultados y llamó a su militancia a mantener la unidad.
Encuestas espejo: la disputa por quién mide
El desacuerdo es, en apariencia, metodológico. En la práctica, es una disputa por el orden de los factores: Morena anunció primero y ofreció el mecanismo después. El dirigente nacional petista, Alberto Anaya, ya había cuestionado públicamente el cumplimiento de los acuerdos sobre encuestas conjuntas, lo que sugiere que la fricción en Chihuahua no es un episodio aislado, sino un tramo de una negociación más amplia. El argumento del PT también toca un punto técnico atendible: una encuesta levantada por un solo partido, sin reglas compartidas, difícilmente puede operar como árbitro de una coalición de tres.
La lectura política
El cargo que recibió Cruz Pérez Cuéllar no es una candidatura registrada: es una posición partidista anunciada por la dirigencia nacional de Morena. En la práctica funciona como una precandidatura de facto: coloca a un perfil en posición de salida y ordena la expectativa antes de que la coalición cumpla su propio procedimiento. La diferencia importa. Nada en el anuncio obliga jurídicamente al PT ni al Partido Verde, y ninguna encuesta interna crea derechos electorales por sí misma; la candidatura formal de la coalición, si se concreta, pasa por el convenio correspondiente, por el mecanismo que las partes suscriban y por los plazos que fija la autoridad electoral.
Para el PT, desconocer el resultado tiene costo y rendimiento. El costo es quedar como el socio que frena la unidad. El rendimiento es dejar de ser espectador: convierte una encuesta interna en un asunto de la mesa y obliga a que el método quede por escrito. En Chihuahua el PT no es la fuerza dominante de la alianza, de modo que su palanca no está en la medición misma, sino en el precedente: quién define, cómo se define y qué se ofrece a cambio de acompañar. Su dirigencia nacional tiene, además, incentivos propios para litigar el punto en varios estados a la vez.
Morena, en cambio, gana si el anuncio se vuelve irreversible. Llegar a la mesa con un nombre ya difundido eleva el costo de cualquier alternativa y fija el punto de referencia de lo que se mida después. La pregunta que falta responder —y que no aparece en la evidencia disponible— es qué hará el Partido Verde: si respalda la exigencia petista, el reclamo deja de ser una queja solitaria; si no, el PT negocia solo. Tampoco hay en la evidencia pública una respuesta de Morena al comunicado, ni fecha anunciada para que la mesa técnica sesione.
Qué sigue
Dos puntos verificables en el corto plazo: si la mesa técnica se reúne y produce un acuerdo escrito sobre preguntas, metodología, empresas y tiempos, y si el PT firma ese mecanismo o mantiene su reserva. Después, si Morena sostiene el anuncio del 28 de septiembre tal como lo presentó o lo somete al ejercicio conjunto. Más adelante entra el calendario que sí es obligatorio: el convenio de coalición y el registro de candidaturas ante el organismo electoral, cuyos plazos no se han activado. Ahí se sabrá si la coordinación era el cargo final o apenas el primer movimiento.
Actualización
El hecho nuevo especifica la fuente de la información (Norte Digital) y la fecha exacta (30 de septiembre de 2026) de la desvinculación del PT que fue anunciada previamente como un evento en curso. Leer el nuevo desarrollo.