ruta 27.Un proyecto de ruido cero.
← Volver a la cobertura

RUTA 27 · LOW

PT no descarta ir solo en Nuevo León; exige encuesta para Elizondo

La coordinadora estatal del partido ya expuso a Morena sus condiciones para repetir la coalición en 2027 y rechaza que el socio mayoritario diseñe las encuestas de selección. La decisión, dijo, dependerá de los tiempos electorales.

Ilustración editorial de Ruta 27 sobre encuestas de opinión pública
Ilustración editorial de Ruta 27; no representa una fotografía del acontecimiento.
EN 30 SEGUNDOS

El PT de Nuevo León, por voz de su coordinadora Guadalupe Rodríguez, no descarta ir solo en 2027: abre la puerta a competir sin Morena o con otro aliado. Ya puso condiciones a la alianza, entre ellas que Morena no levante las encuestas que midan a Jesús Elizondo con el aspirante morenista. El pulso define quién controla la candidatura.

El Partido del Trabajo (PT) en Nuevo León no cerró la puerta a competir solo en 2027. Su coordinadora estatal, Guadalupe Rodríguez, dijo que la fuerza mantiene abiertas tres rutas —ir sola, aliarse con otro partido o sostener la coalición con Morena y el Partido Verde— y que la definición dependerá de los tiempos electorales. No es un anuncio de ruptura: es una condición dicha en voz alta mientras el socio mayoritario del bloque todavía no resuelve quién será su candidato a la gubernatura.

Rodríguez afirmó que ya hubo conversaciones con Morena —se reunió con Alejandro Murat, delegado del partido— y que el PT “ya expuso” sus condiciones para repetir la alianza. La más concreta es metodológica: no aceptará que Morena levante las encuestas que definan la candidatura. “No vamos a permitir que Morena haga las encuestas por el Partido del Trabajo... simplemente son encuestas a modo”, dijo, y adelantó que exigirá encuestadoras propias.

El arreglo que describió tiene dos pasos: primero se miden los aspirantes de Morena —seis, según su conteo, incluido Waldo Fernández, del Partido Verde, inscrito en Morena—; después, quien gane se mide con Jesús Elizondo, único aspirante petista a la gubernatura. Rodríguez sostuvo que el PT y el Verde perdieron el registro estatal en 2021, que competir por separado en 2021 y 2024 costó votos al bloque y que el PT aportó entre cinco y seis millones de votos y más de 6% en comicios pasados. De ahí su advertencia: “no estamos dispuestos a pagar cuotas que no son de nosotros”.

La lectura política

Ir solo no es la apuesta más probable del PT: es la carta que le da poder de negociación. En una coalición donde el partido pequeño aporta estructura y votos pero no decide candidaturas, la única forma de sentarse en la mesa es recordar que puede levantarse. Rodríguez habló con dos audiencias en mente: Morena, que necesita que el bloque llegue unido a 2027, y su propia militancia, a la que debe mostrar autonomía.

El punto de fondo es quién controla la medición. En la política de coalición mexicana la encuesta no es un instrumento neutral: es el árbitro que convierte preferencias en candidatura. Exigir encuestadoras distintas equivale a exigir voz en el resultado. Ahí está el verdadero objeto de la disputa, no en el número de aspirantes.

Hay además un eco nacional. El formato que Rodríguez describe —un “coordinador” que después se mide— replica el mecanismo con el que Morena ordenó su sucesión presidencial en 2023, cuando el cargo de coordinador de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación funcionó en la práctica como precandidatura de facto antes de cualquier registro formal. Trasladarlo a Nuevo León anticipa una selección por encuesta antes de que existan reglas escritas. En términos estrictos, Elizondo es hoy un aspirante único del PT, no un candidato registrado ni un precandidato reconocido por autoridad electoral alguna.

El límite de la lectura también importa: no hay evidencia de que el PT haya decidido salir de la coalición, ni confirmación pública de Morena sobre el esquema de dos encuestas. Lo que existe es un repertorio de condiciones y una advertencia —los movimientos “crecen, pero también desaparecen” cuando los inunda “la prepotencia y soberbia”— que fija posición antes de la negociación.

Qué sigue

El primer dato verificable será la respuesta de Morena: si acepta encuestadoras distintas de las suyas y fija fecha para la medición entre su ganador y Jesús Elizondo. Ninguna de esas dos cosas tiene fecha pública.

El segundo es interno del PT: si su dirigencia estatal ratifica la ruta de coalición o habilita una candidatura propia, decisión que Rodríguez supeditó a los tiempos electorales.

El tercero es de calendario. La ambigüedad se cierra cuando la autoridad electoral local publique plazos de coaliciones y registros para 2027; entonces la declaración se convierte en boleta o se queda en nada. Mientras tanto, el PT queda en posición de negociar con el costo, para Morena, de una alianza que llegue tarde.