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PT y PVEM perfilan 2027 en Tabasco sin cerrar la puerta a ir solos
Ambos dirigentes expusieron agendas y perfiles, descartaron un bloque opositor basado en la confrontación y condicionaron las alianzas a sus órganos internos. La decisión final queda en las dirigencias nacionales.

Los dirigentes del PT y del PVEM en Tabasco, Martín Palacios Calderón y Diego de la O Cetina, dijeron en el programa Opinión con Perspectiva que la alianza con Morena para 2027 no está cerrada y que podrían competir por separado en algunos cargos locales. No hay candidaturas ni precandidaturas: es posicionamiento antes de que las dirigencias nacionales y los plazos legales definan la estrategia.
Los dirigentes del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en Tabasco, Martín Palacios Calderón y Diego de la O Cetina, plantearon en la emisión difundida el 28 de septiembre del programa Opinión con Perspectiva, de XEVA 91.7 FM, que rumbo a 2027 la alianza con Morena no está decidida y que sus partidos podrían competir por separado en algunos cargos locales. El mensaje, dicho en un espacio de opinión y no en una mesa de negociación, funciona como posicionamiento: fija precio antes de que las dirigencias nacionales y los plazos legales ordenen el proceso.
Palacios presentó a un PT de trabajo territorial y participación ciudadana, que dice construir sus plataformas desde las demandas de las comunidades y promover cooperativas populares, vivienda y desarrollo comunitario. Señaló que el partido buscará cuidar los espacios que hoy gobierna y ampliar su representación en presidencias municipales y congresos, sin descartar competir en alianza o por separado según lo que definan las dirigencias nacionales. De la O Cetina colocó al PVEM en el terreno del medio ambiente, el bienestar animal, la salud y el desarrollo social, sostuvo que el ecologismo debe entenderse como forma de vida y no sólo como bandera partidista, y adelantó que el Verde impulsará perfiles que conozcan los problemas de los municipios.
Ambos coincidieron en un diagnóstico: el reto central de 2027 será recuperar la confianza ciudadana y combatir el abstencionismo con propuestas surgidas del contacto directo con la población. Palacios afirmó que PT, PVEM y Morena mantienen coincidencias en torno al proyecto de la llamada Cuarta Transformación (4T), aunque cada instituto conserva sus estructuras y procesos internos, y abrió la posibilidad de que el PT compita por separado en algunos cargos locales. De la O Cetina dijo que las eventuales alianzas deberán pasar por los órganos internos del PVEM y reconoció que existen municipios donde podrían encontrarse coincidencias entre distintos actores, sin precisar cuáles. Los dos descartaron sumarse a un bloque opositor construido únicamente sobre la confrontación con el gobierno o con otros partidos, y coincidieron en que los perfiles de quienes compitan serán un elemento central. Nada de esto constituye todavía una candidatura, una precandidatura ni una coalición registrada: son declaraciones de dirigentes partidistas en un programa de opinión.
La lectura política
El valor del mensaje está en el momento, no en la novedad. PT y PVEM operan como socios del bloque gobernante —sus propios dirigentes reconocen coincidencias con la 4T— y en Tabasco cuentan con estructuras, militancia y cargos que no piensan repartir sin costo. Decir públicamente que existe la posibilidad de ir por separado, antes de que arranque formalmente la negociación de coaliciones, encarece el acuerdo sin romperlo: el mismo enunciado sirve para exigir más espacios en la alianza o para justificar una candidatura propia si el reparto no convence.
El cálculo de los dirigentes locales también es interno. Hacia su militancia, la señal es que el partido no será absorbido; hacia afuera, los coloca como interlocutores necesarios de cualquier coalición en el estado. Ahí está el incentivo para hablar de "perfiles propios" y de "espacios que se gobiernan": son activos territoriales que se cotizan en la negociación.
El rechazo al bloque opositor cumple una función parecida. Cierra por ahora un realineamiento local con fuerzas que no están en la conversación y preserva la relación con Morena, pero lo hace con una fórmula lo bastante amplia para no quemar puentes: se rechaza la confrontación como método, no a los interlocutores. El diagnóstico sobre el abstencionismo opera como marco flexible: si el problema es la participación, cualquier diseño —alianza o competencia separada— puede presentarse como respuesta.
Hay un límite que conviene no confundir con prudencia: un dirigente estatal no decide coaliciones ni candidaturas. Lo que no ha ocurrido aún es verificable: no hay plataforma publicada, no hay nombres de los municipios donde ven coincidencias, no hay perfiles anunciados y no hay convenio de coalición. Sin esos elementos no puede sostenerse que exista una ruptura en curso; lo que existe es una posición negociadora hecha pública.
Qué sigue
- Los órganos internos del PVEM y las dirigencias nacionales del PT son las instancias que, según ambos dirigentes, resolverán alianzas y candidaturas. Ahí se sabrá si la posibilidad de competir por separado se convierte en decisión. - El calendario: ambos dijeron que esperarán los tiempos legales. Eso remite a los plazos de la autoridad electoral local para convenios de coalición y precampañas, y a las definiciones federales que ordenan el proceso concurrente. - La señal a vigilar: si en municipios donde hoy gobiernan o tienen presencia, PT y PVEM registran planillas separadas o compiten por los mismos perfiles.