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Puerto Vallarta pierde dos regidurías para 2027: menos lugares, más valor
El IEPC de Jalisco fijó la integración de los 125 ayuntamientos con la Encuesta Intercensal 2025 como insumo. Los municipios intermedios, como Puerto Vallarta, quedan por debajo del techo de 15 integrantes.

El IEPC de Jalisco aprobó la tabla de integrantes de los 125 ayuntamientos que se renuevan en 2027. Puerto Vallarta baja de 16 a 14: presidencia, sindicatura, siete regidurías de mayoría y cinco de representación proporcional, con base en la Encuesta Intercensal 2025. Menos asientos implica negociaciones internas más duras en los partidos y un cabildo donde cada voto pesa más.
El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco (IEPC) aprobó en sesión extraordinaria la tabla de integración de los 125 ayuntamientos que se renovarán en la jornada de 2027. El cambio más visible para la costa del estado: Puerto Vallarta pasa de 16 a 14 integrantes del pleno. No se mueve un solo voto, pero sí cambia cuántos lugares estarán en disputa y, con ellos, el valor político de cada uno.
El nuevo cabildo porteño quedará con Presidencia Municipal, Sindicatura, siete regidurías de mayoría relativa y cinco de representación proporcional. La cifra no salió de una negociación entre partidos: resultó de aplicar dos criterios. El primero es jurídico, la reforma al artículo 115 constitucional que fijó un tope máximo de 15 regidurías. El segundo es demográfico: la armonización del Congreso de Jalisco al artículo 29 del Código Electoral, que divide a los municipios en tres bloques según su población.
Para ubicar a cada municipio, el IEPC tomó los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), dada a conocer el 22 de septiembre. Con 310 mil 195 habitantes, Puerto Vallarta quedó en el bloque intermedio —de 50 mil 001 a 500 mil personas—, y eso le asigna 14 puestos. En ese mismo rango aparecen Lagos de Moreno, Tepatitlán de Morelos, Zapotlán el Grande, Ocotlán, Tala, Arandas, La Barca, San Juan de los Lagos, Atotonilco el Alto, Autlán de Navarro, Ameca y Chapala.
Tres bloques, dos extremos intactos
Los cinco municipios que superan los 500 mil habitantes —Guadalajara, Zapopan, San Pedro Tlaquepaque, Tlajomulco de Zúñiga y Tonalá— conservan la integración más amplia: 15 cargos, con seis regidurías de representación proporcional. En el otro extremo, los municipios de hasta 50 mil habitantes, como Tequila, Tamazula de Gordiano, Sayula, Cihuatlán, Tuxpan, Tomatlán, Teocaltiche, San Miguel el Alto, Cocula, Tapalpa, El Grullo, Etzatlán y Colotlán, operarán con 11 cargos: cinco regidurías de mayoría y cuatro de representación proporcional. La evidencia disponible no desglosa cómo se repartían antes los 16 asientos de Puerto Vallarta, así que no es posible precisar si el recorte pega en las regidurías de mayoría, en las de representación proporcional o en ambas.
La lectura política
El IEPC no decide quién gobierna: decide cuántos asientos existen. En un cabildo de 14, cada regiduría pesa más en cualquier votación y, si el cabildo requiere mayorías calificadas para ciertos actos, el margen para bloquear o habilitar una decisión se estrecha a una sola voluntad. Es aritmética, no intención: el mismo caudal de votos ciudadanos reparte menos lugares.
De ahí el incentivo más inmediato para los partidos. Con dos posiciones menos, la selección interna de planillas se vuelve más dura y la negociación de coaliciones municipales se aprieta. Los cinco escaños de representación proporcional, además, encarecen en términos aritméticos cada asiento disponible y presionan a las fuerzas pequeñas que dependen de ese canal para tener presencia en el pleno. Quien aspire a una regiduría competirá por una posición más escasa, y quien dirija un partido tendrá que decidir a quién deja fuera.
Hay también una función práctica en la forma de la decisión. Al anclar el reparto en una fórmula —población, bloque, tope constitucional—, el árbitro traslada la discusión a un terreno técnico y reduce su exposición a la acusación de discrecionalidad, justo antes de que arranquen las definiciones de candidaturas del proceso 2026-2027. La tabla llega con antelación: los partidos competirán con un tablero conocido y más angosto.
Para Puerto Vallarta el efecto es asimétrico. Su peso económico —destino turístico, presupuesto propio, una mancha urbana que suele crecer más rápido que su conteo poblacional— no se refleja en el número de asientos; sin embargo, la Presidencia Municipal conserva un valor desproporcionado porque concentra la administración y la interlocución con los sectores económicos del puerto. El cabildo se encoge; la plaza mayor no. Conviene subrayar el límite: esto es una decisión de estructura de gobierno, no una candidatura ni una precandidatura. Nada de lo aprobado adelanta nombres ni define quién competirá.
Qué sigue
Con la tabla aprobada, la estructura de los 125 ayuntamientos que se renovarán en 2027 queda definida. Falta su instrumentación dentro del proceso electoral 2026-2027: reglas de registro de planillas, plazos de precampaña y campaña, y la forma en que se distribuirán esos 14 espacios entre mayoría relativa y representación proporcional. Los partidos tendrán que ajustar sus listas a un cabildo más pequeño y decidir en qué municipios concentran alianzas.
La distancia de Puerto Vallarta a ambos umbrales —50 mil y 500 mil habitantes— sugiere que la cifra de 14 no está en riesgo por demografía en el corto plazo. Nada en la evidencia disponible indica que la tabla haya sido impugnada; si algún partido optara por esa ruta, la revisión correspondería a las instancias jurisdiccionales electorales y no al propio IEPC.