RUTA 27 · MEDIUM
PVEM amarra tres coordinaciones de la 4T; el PT reclama a Morena
Manuel Cota, Jasmine Bugarín y Gino Segura encabezan los espacios ganados en Baja California Sur, Nayarit y Quintana Roo. En San Luis Potosí no habrá alianza, lo que deja al Verde la ruta de Ruth González Silva.

Morena repartió las coordinaciones de la 4T en 17 estados rumbo a 2027 y el Partido Verde se quedó con Baja California Sur, Nayarit y Quintana Roo. En San Luis Potosí no habrá alianza, lo que abre la ruta a Ruth González. El PT reclama que no se cumplieron los acuerdos sobre las encuestas.
Morena cerró su proceso interno para designar a los coordinadores estatales de la 4T en 17 entidades que renovarán gubernatura en 2027 y el reparto dejó tres espacios en manos del Partido Verde (PVEM): Baja California Sur, Nayarit y Quintana Roo. El dato importa menos por el número que por lo que anticipa: la negociación de los cargos que preceden a las candidaturas ya está en marcha, y el socio con menor peso electoral salió con tres posiciones que sus aliados consideraban estratégicas. El resto de las coordinaciones quedó en cuadros morenistas.
El reparto que el Verde ganó
En Baja California Sur la designación recayó en Manuel Cota Cárdenas, diputado federal con licencia del PVEM. El anuncio no cerró la disputa: Milena Quiroga y Christian Agúndez, contendientes en el proceso, se ausentaron de la presentación oficial. Arturo Escobar, coordinador del Verde, defendió el método: "las definiciones que se toman vía las encuestas son sumamente democráticas y hay que reconocerlas".
En Nayarit el resultado fue más incómodo. Citlalli Hernández reconoció que Héctor Santana, cuadro de Morena, ganó la encuesta, pero explicó que se aplicó "un ajuste por paridad de género" para que el espacio lo ocupara Jasmine Bugarín, senadora con licencia del PVEM. Es decir: el instrumento que el Verde califica de infalible fue corregido cuando su resultado no encajaba en el reparto final.
En Quintana Roo la coordinación quedó en Eugenio "Gino" Segura, senador de Morena con licencia, colaborador del gobierno de Mara Lezama y, según el reporte, respaldado desde antes por el Verde como su "ficha" para la gubernatura. En San Luis Potosí no hubo reparto que explicar: Morena y el PVEM competirán por separado y Morena nombró coordinador a Elí César Cervantes Rojas.
El Partido del Trabajo (PT) quedó fuera de ese reparto. Su dirigente, Alberto Anaya, acusó que no se cumplieron los acuerdos sobre las encuestas y reclamó mayor participación de los aliados; sus ausencias en algunas presentaciones hicieron visible la molestia. Anaya ha descartado una ruptura nacional con Morena y ha reiterado su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum. Manuel Velasco, coordinador del PVEM en el Senado, reconoció la posibilidad de que su partido aumente las gubernaturas bajo su mando.
La lectura política
Una "coordinación estatal" no es una candidatura: es una responsabilidad organizativa que, en la práctica, funciona como precandidatura de facto, porque concentra visibilidad, estructura territorial y capacidad de negociar la postulación. El límite importa: no hay candidatura formal ni registro ante los organismos electorales, y el esquema de alianzas y coaliciones sigue abierto. Lo que sí quedó definido es quién arranca la carrera con ventaja de aparato.
Morena conserva la mayoría de los espacios y paga con tres posiciones la contención de un aliado que tiene incentivos para competir solo donde su marca pesa más que la coalición. El PVEM deja de operar como socio subordinado: gana territorios, conserva influencia en Quintana Roo y en San Luis Potosí queda con la posibilidad de definir candidatura propia sin pedir permiso.
El caso potosino es el más revelador y el más incierto. Sin alianza, la ruta natural del Verde es la senadora Ruth González Silva, esposa del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, lo que choca con el candado "antinepotismo" que Morena impulsó para 2027. Falta un dato para saber si esa restricción alcanza a un partido aliado que compite por separado; sin él, cualquier conclusión sobre su viabilidad es anticipada.
La contradicción nayarita es la señal más nítida hacia aliados y adversarios. Si el ganador de la encuesta no fue designado, el argumento de que las encuestas son infalibles se sostiene sólo cuando favorece a quien las invoca; quien pierde apela a la paridad, a la competitividad o al acuerdo político. Esa asimetría no invalida el reparto, pero anticipa la disputa de 2027: cada coordinación que no se convierta en candidatura será reclamada como acuerdo incumplido.
Qué sigue
- La definición de los estados donde Morena, el PVEM y el PT irán juntos. El propio reporte consigna que una reunión entre Ariadna Montiel y Alberto Anaya no cerró ese punto. - San Luis Potosí: si el Verde resuelve candidatura propia y si el candado antinepotismo alcanza a Ruth González Silva. - Baja California Sur: si Milena Quiroga y Christian Agúndez se suman al resultado o mantienen la disputa interna. - El registro formal de precandidaturas y candidaturas ante los organismos electorales locales y el calendario de 2027, el punto donde la coordinación deja de ser arreglo interno y se vuelve obligación legal.
Actualización
La presidenta de la CNE de Morena ratifica la coalición con PT y Verde y niega rupturas, respondiendo directamente a las quejas del PT por el reparto de coordinaciones y la percepción de exclusión mencionada en esta historia previa. Leer el nuevo desarrollo.