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PVEM ofrece respaldo selectivo: Citlalli en Cuauhtémoc y Janecarlo en GAM
El dirigente del Verde capitalino abrió la puerta a apoyar a dos perfiles de Morena, pero aclaró que no hay decisión institucional ni negociación formal. La primera reunión será el 28 de octubre con Paulo García.

Jesús Sesma Suárez, dirigente del Partido Verde en la Ciudad de México, dijo que su partido está dispuesto a respaldar a Citlalli Hernández en Cuauhtémoc y a Janecarlo Lozano en Gustavo A. Madero rumbo a 2027. Aclaró que no hay decisión institucional ni negociación formal con Morena. Se reunirá el 28 de octubre con el dirigente capitalino de Morena, Paulo García.
Ciudad de México. Jesús Sesma Suárez, dirigente del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en la capital, declaró en conferencia de prensa que su partido está dispuesto a respaldar a Citlalli Hernández en la alcaldía Cuauhtémoc y a Janecarlo Lozano en Gustavo A. Madero rumbo al proceso electoral de 2027. El pronunciamiento no equivale a una alianza ni a una candidatura: es la apertura pública de una conversación que todavía no tiene formato institucional.
El propio Sesma se encargó de marcar el límite. Sostuvo que el Verde tiene perfiles propios en distintas demarcaciones y que no necesariamente buscará una coalición con Morena en las 16 alcaldías. Es decir, la disposición que expresó es selectiva, se activa a pregunta expresa y se detiene ahí donde su partido cree que puede competir por su cuenta.
Un respaldo con nombre y apellido
Sobre Lozano, el dirigente capitalino reconoció su liderazgo y opinó que su administración merece continuidad: "Reconozco el trabajo de Janecarlo, es un gran alcalde y yo creo que GAM se merecería que siguiera si yo viviera en GAM". Sobre Hernández fue igual de explícito: "Citlalli Hernández se me hace extraordinaria, si pudiéramos tener un gran perfil en la Cuauhtémoc sería ella, me gustaría yo apoyar a Citla si fuera el caso, apoyar a Janecarlo si fuera el caso".
Al mismo tiempo acotó el alcance de sus palabras: "No hemos tocado absolutamente nada con Morena de alianzas, hemos platicado la idea de una posibilidad". Para iniciar esas conversaciones anunció una primera reunión el 28 de octubre con Paulo García, dirigente de Morena en la Ciudad de México.
La lectura política
Lo que Sesma hizo no fue postular a nadie ni destapar a nadie: ningún aspirante queda registrado, ni hay precampaña en curso. Lo que hizo fue colocar al PVEM capitalino como oferente de respaldo antes de que Morena defina sus propios cuadros. En la práctica, funciona como un movimiento de posicionamiento: el Verde llega temprano a la mesa con algo que entregar —apoyo electoral en dos demarcaciones específicas— y algo que pedir a cambio, espacios propios en el resto del mapa.
La elección de los dos nombres tampoco es casual. Cuauhtémoc es una de las alcaldías políticamente más emblemáticas de la capital y Gustavo A. Madero, una de las más pobladas y con mayor volumen de votos. Al mencionarlas a pregunta expresa, Sesma convierte dos territorios en moneda de negociación y se adelanta a la definición de Morena sobre sus propias candidaturas.
El incentivo del Verde es claro: una alianza por demarcación, no en bloque, le permite maximizar cuotas donde necesita al socio y conservar candidaturas propias donde no lo necesita. El costo es que la decisión no depende de él. Sesma reconoció que no hay acuerdo institucional aprobado, lo que deja el respaldo en el terreno de la declaración personal de un dirigente con poder de agenda, no de un compromiso partidista cerrado.
También hay una señal hacia dentro y hacia fuera. Hacia dentro, el mensaje es que el PVEM quiere pesar en la capital más de lo que su voto propio sugiere, aprovechando el ciclo en que ha ganado terreno en otras entidades. Hacia fuera, la señal para aliados y adversarios es que la negociación de 2027 en la Ciudad de México se anticipa por alcaldía y con nombres propios, mucho antes de que existan convenios.
Falta el elemento que no puede suplirse con declaraciones: la respuesta de Morena y de los propios perfiles señalados. Ni Hernández ni Lozano han fijado públicamente posición sobre este ofrecimiento, y el partido gobernante conserva la decisión sobre su gente. Sin ese dato, el respaldo es una intención anunciada, no un acuerdo.
Qué sigue
La reunión del 28 de octubre entre Sesma y Paulo García es el primer paso verificable. De ahí debería salir, en su caso, el marco de conversación: si el PVEM irá solo, si postulará perfiles propios en algunas demarcaciones o si buscará una coalición parcial con Morena.
Cualquier acuerdo tendría que pasar por la aprobación de las dirigencias y, más adelante, por el registro de los convenios correspondientes ante el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM). Antes de eso, el PVEM tendrá que definir criterios de selección y Morena, sus propios mecanismos internos. El calendario electoral de 2027, con las 16 alcaldías en juego, apenas comienza a ordenarse.