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PVEM presenta perfil para Lerma y abre disputa por la candidatura de 2027
Tony Ruiz, empresario del sector forestal con 25 años de trayectoria, fue exhibido como apuesta del Verde en un municipio industrial del Valle de Toluca. El partido aún no define si competirá solo o en coalición.

El PVEM del Estado de México presentó a Tony Ruiz, empresario maderero, como perfil para Lerma rumbo a 2027. No es candidatura ni precandidatura formal: es un posicionamiento anticipado que fija un nombre antes del reparto. También mide lealtades internas y anticipa la negociación con Morena y el PT sobre si el Verde competirá solo o acompañado en el corredor industrial del Valle de Toluca.
El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el Estado de México presentó este lunes 5 de octubre de 2026 a Tony Ruiz como uno de sus principales perfiles para Lerma rumbo al proceso electoral de 2027. El acto, encabezado por el dirigente estatal José Alberto Couttolenc Buentello, fue una adhesión de cuadros y no el registro de una candidatura: no hay proceso interno abierto, convocatoria publicada ni cargo formal en disputa. El efecto práctico es otro. El Verde colocó un nombre en circulación con meses de anticipación, en un municipio del corredor industrial del Valle de Toluca, y lo hizo con la firma de su dirigencia estatal.
Ruiz llega con un perfil poco habitual en la política municipal: más de 25 años en el sector forestal, una certificación internacional de cadena de custodia y paso por el Consejo Forestal del Estado de México y el Consejo Coordinador Empresarial Mexiquense. Fue presentado además como presidente de la Cámara Nacional de la Industria Maderera y vicepresidente nacional del Consejo Supremo para la Unificación de los Pueblos Indígenas del Estado de México, y dijo participar en una mesa internacional sobre bosques bajo el esquema del Consejo de Administración Forestal (FSC).
Un perfil externo para un municipio industrial
La apuesta del Verde en Lerma combina dos cosas que no siempre conviven: agenda ambiental y actividad industrial. Couttolenc describió al municipio como uno de los pulmones del Valle de Toluca, sostuvo que el crecimiento industrial debe acompañarse de protección a los recursos naturales y fijó el tono de la presentación con una frase: "Necesitamos regresarle su verdadera visión y misión a este municipio; sin pelearnos con la industria, es importante, pero se puede hacer de una manera sustentable y sostenible". En el mismo acto se cuestionaron las condiciones ambientales del municipio, en particular las del río Lerma.
Ese énfasis no es menor. El discurso ambiental más cómodo para competir en Lerma es el que no confronta a los parques industriales ni al empleo que generan. Es una agenda verde compatible con la cámara empresarial y con un electorado conurbado que castiga los mensajes de freno económico.
Ruiz, por su parte, mandó una señal de lealtad interna más que de proyecto. Dijo que su incorporación fue "una decisión personal y por convicción", que recibió invitaciones de distintos partidos y que "todos, todos los partidos me hicieron la invitación, pero ya les había ganado a Pepe", en referencia a Couttolenc. Añadió que 35 personas asistieron en representación de liderazgos de las ocho regiones del municipio.
La lectura política
La presentación funciona, en la práctica, como una precandidatura de facto: posiciona un nombre, mide reacciones y compromete liderazgos antes de que exista una regla aplicable. No es candidatura registrada ni precandidatura en sentido legal, y ninguna de las dos puede existir todavía porque los plazos locales no han corrido. Lo que sí ocurre es una jugada de anticipación con tres destinatarios.
Primero, los aliados. El PVEM ha construido buena parte de su peso mexiquense dentro de coaliciones, y la definición de si compite solo o acompañado en Lerma se resolverá en una mesa donde su voto propio pesa poco. Llegar a esa mesa con un perfil ya presentado y con cuadros locales movilizados mejora su posición para reclamar la candidatura. Segundo, el electorado local y el empresariado: un rostro del sector forestal y maderero acredita que el Verde puede hablar de medio ambiente sin sonar antiindustria. Tercero, hacia adentro: cada incorporación amplía la red personal de Couttolenc, que se vuelve pieza obligada de cualquier negociación municipal y, más adelante, del armado rumbo a 2029.
El límite es claro. El Verde no controla por sí solo esa candidatura si termina en coalición, y un nombre presentado demasiado pronto puede desgastarse en un proceso que aún debe abrirse. También falta saber quién más aspira, con qué método se elegirá —encuesta, consejo político o designación— y cómo se resolverá la ruta de Ruiz, un perfil sin trayectoria partidista previa en el municipio.
Qué sigue
El siguiente dato verificable no será un discurso, sino un documento: la convocatoria interna del PVEM en el Estado de México o, si va en coalición, el arranque de la mesa de negociación con Morena y el Partido del Trabajo. En paralelo debe observarse si Morena registra cuadros propios en Lerma, si el ayuntamiento en funciones mueve piezas y si el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) publica los plazos del proceso municipal, que será concurrente con la jornada federal de 2027. Para Ruiz, la prueba es si convierte a los 35 liderazgos del acto en estructura y si aterriza la agenda del río Lerma en una propuesta concreta antes de que el nombre deje de ser noticia.